En el 2014 descubrí un autor que me encandiló: Víctor del Árbol. Empecé por su magnífica “La tristeza del samurái”, seguí con “Un millón de gotas” y “Respirar por la herida”. Las tres novelas me fascinaron y Víctor se convirtió en uno de mis autores de cabecera. Sé que, mientras no cambie de estilo, leeré todo lo que publique porque sus maneras me parecen de lo mejorcito del panorama literario español
Fue una agradable sorpresa saber que por fin se había reconocido su trabajo con uno de los premios literarios más importantes: el Nadal. Tantas eran las ganas que tenía de leerlo que en cuanto lo tuve en mis manos dejé colgados los libros que estaba leyendo y me puse con él.
Hoy os traigo mis impresiones
Víctor del Árbol
(Barcelona, 1968) es escritor de nacimiento.
Es el mayor de seis hermanos y su madre le dejaba en la biblioteca desde la salida del colegio hasta la hora de cenar para poder acudir a su trabajo de limpiadora. Esto le permitió leer multitud de libros que alimentaron su vocación de escritor.
Fue seminarista durante cinco años, en el seminario de Ntra. Sra. de Montealegre, para más tarde cursar estudios de Historia en la Universidad de Barcelona y trabajar, actualmente, de Mosso d´esquadra para la Generalitat, trabajo que le ha permitido acercarse, desde 1992, al aspecto más humano de las personas, a las que describe de forma magistral en sus obras.
Recibió el Premio Tiflos por su primera novela, El peso de los muertos, con un prestigioso jurado formado, entre otros, por Luis Mateo Díez, Soledad Puértolas y Manuel Longares.
Ha escrito:
.- “El peso de los muertos”
.- “La tristeza del samurái”
.- “Respirar por la herida”
.- “Un millón de gotas”
.- “La víspera de casi todo”
Datos técnicos
Título: “La víspera de casi todo"
Autor: Víctor del Árbol
Editorial: Destino
Edición: tapa dura con sobrecubierta
Editado por primera vez en febrero de 2016
Páginas: 416
ISBN: 978-84-233-5065-0
Precio: 20,50 euros en papel
Argumento
Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.
Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.
El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.
Impresiones
Germinal Ibarra es un policía que trabaja en La Coruña, donde se trasladó desde Málaga tras un caso problemático que cambió su vida. Fue él quien resolvió el caso de la desaparición de Amanda, la hija pequeña de Eva Mahler, heredera del imperio Mahler. Aunque la niña fue asesinada, Ibarra consiguió encontrar el cuerpo y descubrir a su asesino, resultando éste muerto. Ibarra fue considerado un héroe pero los remordimientos de conciencia no le dejan vivir.
T
Costa da Morte |
Cuando un autor me ha enamorado con un libro y me ha reenamorado con sus posteriores obras, si lo que me ha gustado es el ritmo y el alma de sus historias, no quiero que éstos cambien. Si un autor tiene un estilo tan marcado como el que tiene Víctor del Árbol y yo lo he conocido así, no me gusta que intente cosas nuevas. Hay gente que acusa a algunos autores de repetirse (un ejemplo claro lo tendríamos en Carlos Ruiz Zafón) pero a mí no me suele gustar que experimenten con géneros o estilos diferentes a los que a mí me encandilaron. Otra cosa es que desde el principio el autor en cuestión haya escrito de géneros diferentes y que cada una de sus novelas sea completamente distinta de las demás; pero cuando toda la trayectoria de un autor sigue una misma línea, clara y bien definida, no me suele gustar que se aparten de ella. Como muestra, un botón reciente: Julia Navarro me conquistó con sus primeras novelas que, salvando las distancias y generalizando bastante, son todas del mismo estilo; mientras que la última, “Historia de un canalla”, que se aleja completamente de lo hasta ahora publicado por ella, ha supuesto una decepción.
Así que, lo dicho, me gusta el estilo tan intenso de Víctor, sus personajes rotos, sus historias sufridoras… Me gusta todo eso y eso es lo que espero encontrar en sus novelas. No me gustaría que cambiara por mucho que haya personas que consideran que siempre escribe de lo mismo.
Aunque las historias de las diferentes novelas son muy distintas, lo mismo que los escenarios, entre ellas hay ciertas similitudes que nos hablan de un “estilo Víctor del Árbol”: personajes complejísimos con múltiples facetas (tanto los buenos como los malos), mucho rencor y odio, deseos de venganza, maldad y mucho sufrimiento. No obstante, he de reconocer que “La víspera de casi todo” es una novela un poco menos intensa que las anteriores, menos dura y un poco más previsible.
La historia que “La víspera de casi todo” nos muestra es, como todas las de Víctor, compleja y apasionante. Tiene múltiples caras que, de primeras, no parecen estar relacionadas entre sí pero que, una vez empiezan a encajar, vemos que forman parte de un puzle muy bien trazado. Cuando llegas al final y encajas la última pieza, logrando una visión de conjunto, te das cuenta de la gran complejidad que tiene la trama y de la maestría de la que hace gala el autor al desarrollarla tan bien. Como siempre, el autor acaba atando todos los flecos, sin dejar nada en el aire, ninguna pregunta sin respuesta.
Los personajes están perfectamente caracterizados a pesar de su gran complejidad psicológica. Son varios los personajes que protagonizan esta novela. Tenemos a Germinal Ibarra, un policía que siempre tiene una bala en la recámara por si al final se decide a poner fin a todo. O a Paula, una misteriosa mujer que llegó a un remoto pueblo de la Costa da Morte para olvidarse de todo. A Dolores, la antigua profesora del pueblo que ahora regenta una pensión. A su hija Martina. A Mauricio, un anciano argentino y a su nieto huérfano Daniel… Todos ellos comparten protagonismo a un nivel bastante similar –estamos ante una novela coral- y están acompañados de un pequeño puñado de secundarios. Todos los personajes tienen mucho dolor dentro; cosas que han hecho o que les han pasado en el pasado que les han dejado múltiples heridas en el corazón y en el alma. A todos les va a tocar sufrir mucho y es que si algo tienen las novelas de Víctor es que en ellas sufre hasta el apuntador.
La historia está narrada por un narrador omnisciente y alterna diferentes espacios y planos temporales que se van entrecruzando continuamente en una estructura bastante compleja que, no obstante, se sigue fácilmente. Hay diferentes subtramas que se van mezclando unas con las otras hasta confluir todas en una.
La mayor parte de la historia transcurre en unos pocos meses de la primavera-verano del 2010. Se exceptúa el prefacio que se sitúa en al año 2007, un capítulo final situado unos meses después y un epílogo que transcurre tres años más tarde. La novela se divide en 25 capítulos más los citados prefacio y epílogo
Víctor del Árbol, una vez más, hace gala de un estilo impecable. Pinta con mimo tanto escenas como escenarios y disecciona el interior de los personajes con bisturí. En general, sus novelas son para tomárselas con calma; no es que sean novelas lentas pero exigen tiempo y dedicación, además de que hay que tomarse un respiro para poder aguantar tanto sufrimiento. No obstante ésta, en comparación con las demás, me ha parecido un poco menos intensa, me ha hecho menos daño. También me ha parecido más fácil de leer, más fluida, con un ritmo más ágil. Por otro lado, he podido adivinar algunas cosas cuando en el resto de sus novelas creo que estuve in albis hasta el final.
Con sus novelas siempre me pasa lo mismo: soy incapaz de clasificarlas. No son estrictamente novelas negras, ni thrillers; siempre introduce alguna nota histórica (en este caso referente a Argentina), alguna historia de amor o de desamor, un toque de historias familiares… Es difícil, por no decir imposible, qué tipo de novela es “La víspera de casi todo” porque bebe de varios géneros y no se decanta por ninguno. Pero, si habéis leído alguna otra novela de Víctor, ya sabéis cómo es porque es muy similar a las demás. Es “muy Víctor”
Conclusión final
Una vez más, Víctor del Árbol ha escrito una gran novela, un novelón. Una historia inolvidable, unos personajes que llegan, una novela que se te mete dentro y no te suelta. Una novela que he disfrutado desde el principio hasta el final
Totalmente recomendable.
Podéis comprarla en Popular libros
También me gusto mucho.
ResponderEliminarYa la tengo más que anotada, me apetece muchísimo leerla
ResponderEliminarBesos
A mí me ha decepcionado bastante. Me pareció previsible y además copia esquemas de "Un millón de gotas". Espero que ka siguiente de Víctor del Árbol sea distinta en estos aspectos. Besos
ResponderEliminarHe descubierto al autor hace relativamente poco pero estoy de acuerdo contigo en que tiene un don para retratar el perfil de los personajes. Irán cayendo todos sus libros, sin duda, y este también (más tarde que temprano, me temo, porque voy por orden).
ResponderEliminarUn besito.
La tengo apuntada para leer en proximas lecturas. Besos
ResponderEliminarLa tengo pendiente. :)
ResponderEliminarSolo he oido buenas críticas de este libro asi que supongo que lo añadire a mi lista de los 25!!
ResponderEliminarVoy a leerla en breve. Me pasa como a ti, es uno de mis escritores favoritos y estoy deseando descubrir esta historia que tantas estrellitas está cosechando.
ResponderEliminarBesos
Ya sabes que quiero leerlo. Un besote
ResponderEliminarSin dud me haré con ella, y yo tampoco quiero que Víctor cambie nada de lo que son sus novelas, pues son magistrales. Un beso
ResponderEliminarMe ha encantado, aunque, como ya comentamos por twitter, es más fácil de leer que sus anteriores novelas, menos exigente para el lector, diría yo.
ResponderEliminarUn beso
A mí también me gusta que los autores mantengan su esencia, a riesgo de repetirse. Aunque sí que creo que todos coincidís en que esta vez, el autor ha bajado un poquito la intensidad. Aún así, no me importaría leerlo. Víctor es un narrador que siempre me provoca muchas cosas.
ResponderEliminarBesos.
Pues yo confieso que no he leído aún nada de Víctor del Arbol, pero tras leer la panorámica que das de él y la impresión tan positiva que te ha producido "La víspera de casi todo" me apunto éste y sus otros títulos y me pondré a ello.
ResponderEliminarPD.- Veo en la columna lateral dcha que estás leyendo "La hija del sepulturero", pero ¿no es ese un título de Joyce Carol Oates? Al menos el que yo tengo en casa y leí en su día es de esa autora. Y me gustó mucho
Besos
Sí Juan Carlos. Comparte título con la novela de Oates. Yo ésa no la he leído pero creo que no tengan nada que ver pues ésta es muy "gallega", es difícil imaginar esta historia en otro contexto.
EliminarRespecto a Victor del Árbol, tienes que leer algo suyo, es francamente bueno
Todavía no he leído nada de Víctor del Árbol pero todos habláis maravillas. Creo que empezaré por "Respirar por la herida". Bss
ResponderEliminarNo sé porqué, pero no me atrae mucho este autor.
ResponderEliminarUn beso :)
No me estrené todavía con Víctor del Árbol. Salvo la primera reseña que leí sobre esta su nueva novela, que no la dejaba muy bien parada, veo que por las siguientes que he leído, incluida la tuya, ya los comentarios se van pareciendo más a los que se publicaron sobre sus novelas anteriores. Tomo buena nota de ella. Besos.
ResponderEliminarLe tengo muchísimas ganas pero creo que correos me ha perdido el libro, malditos jaja
ResponderEliminarUn beso!
Me estais poniendo los dientes largos entre todos con esta novela :) A ver cuándo tengo ocasión de leerla.
ResponderEliminarBesos!
Me ha encantado, Novelón de 10.
ResponderEliminarQuiero leerla pronto! A ver si la semana que viene...que tengo muchas ganas!
ResponderEliminarBesos
Víctor del Árbol lo ha hecho otra vez y hemos tenido entre nuestras manos una gran novela. Besos.
ResponderEliminarYa sabes que me ha encantado, Víctor del Árbol nunca defrauda.
ResponderEliminarBesos.
Hola! Pues la verdad es que tiene muy buena pinta así que me lo apunto para leer!
ResponderEliminarMuy buena reseña! Un saludo!
Cuando leí "Un millón de gotas" supe que no sería lo último de Víctor que iba a leer...me encantó es decir poco. Coincido contigo en que esta, siendo igualmente un novelón, no es tan dura como aquella (no puedo juzgar las otras porque no las he leído); a Elías aún lo llevo prendido al alma.
ResponderEliminarUn beso
PD: menuda reseña que te has marcado :)
¡Hola!
ResponderEliminarAl final con tanta reseña positiva me vais a hacer leerlo ;-)
¡Un saludo!
Yo espeor leerlo muy pronto! que le tenog ganas desde que le dieron el premio
ResponderEliminarY sobre lo de tener estilo propio y escribir siempre "lo mismo" a mi me gusta, no me cansa... pero puedo entender que haya gente que si le resulte pesado. A mi me gusta una cosa, y te aseguro que no em canso de eso
Besos
Laky en abril estará por aquí el autor así que, a ver si lo puedo leer antes. Besos
ResponderEliminarTengo muchísimas ganas de leer algo de este autor, lo que sea! jajaja Me que comentes que tiene un estilo muy marcado y lo mantiene, al fin y al cabo por eso nos decantamos por unos autores y no por otros.
ResponderEliminarBesitos
Me gusta*
EliminarLe tengo muchisimas ganas. Un beso ;)
ResponderEliminarDe momento he leído dos suyos y no son mi estilo
ResponderEliminarpor lo que no me animo con este
un beesito
Caerá este libro, pero aún tengo el anterior del autor pendiente, así que tardaré un poquito.
ResponderEliminarBesotes!!!
Hola, gracias por la reseña, tiene buena pinta.
ResponderEliminarBesos
Por ahora no creo que lo lea.
ResponderEliminarSaludos
Es un autor que tengo pendiente desde hace un montón, a ver si me pongo con él pronto =)
ResponderEliminarBesotes
La tengo en casa y no se porque no acabo de ponerme con ella. Gracias por recordarmelo. Besinos.
ResponderEliminarMe gusta el escenario en el que se desarrolla. A ver si me estreno algun día con el autor.
ResponderEliminarMe gusta el escenario en el que se desarrolla. A ver si me estreno algun día con el autor.
ResponderEliminarUna gran reseña. De Victor del Árbol he leído La tristeza del samurái y éste: La víspera de casi todo. Y ambos me han encantado. Tienes razón en que tiene un estilo muy particular y difícil de definir. Es «muy Víctor». Los otros dos los tengo pendientes en mi tableta, espero leerlos pronto. Gracias por esta reseña, me ha encantado porque pienso exactamente igual. Un abrazo. :-))
ResponderEliminarY yo sin estrenarme aún con Víctor del Árbol, aunque creo que lo haré con Un millón de gotas que ya lo tengo. Bss
ResponderEliminarla tengo más que apuntada, apuntadísima!
ResponderEliminarun beso.
Me decepcionó mucho!!!
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