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martes, 11 de agosto de 2015

"El último anasazi" - José Vicente Alfaro

“El último anasazi” es la última novela del escritor José Vicente Alfaro. Después de haber leído y disfrutado con sus dos anteriores novelas, “La esperanza del Tíbet” y “El llanto de la Isla de Pascua”, no podía dejar de leer “El último anasazi” la cual, además, está situada en una época y lugar que me resultan muy atractivos.
Luego os cuento un montón de cosas sobre ella pero vaya por delante que considero que ésta es la mejor de sus tres novelas.
Éstas son mis impresiones


José Vicente Alfaro

José Vicente Alfaro (Huelva, 1976), licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, retoma ahora su vocación por la escritura, desarrollada durante su juventud pero aparcada después por los avatares de la vida y las obligaciones del trabajo.
Obsesionado con recuperar el tiempo perdido y empeñado en establecer una clara línea divisoria con el mundo adulto, se afana en escribir absolutamente convencido de que con cada nueva historia que brote de su imaginación, estará un poco más cerca de conservar intacto al niño que todos llevamos dentro.
Ha escrito:
.- “La esperanza del Tíbet”
.- “El llanto de la Isla de Pascua”
.- “El último anasazi”

Datos técnicos

Título: “El último anasazi”
Autor: José Vicente Alfaro
Editorial: autopublicada en Amazon
Edición: digital, formato mobi para Kindle (transformable a otros formatos)
Publicado en julio de 2015 
ASIN: B010OXFM6O
Páginas: 495 (estimación)
Precio: 2,99 euros en digital


Argumento

Siglo XII. La nación anasazi, caracterizada sobre todo por sus brillantes logros obtenidos en el campo de la arquitectura, y considerada como una de las civilizaciones precolombinas más importantes de América del Norte, alcanza su máximo esplendor tras varios siglos de dominio continuado sobre sus tierras. De repente, sin embargo, en un brevísimo espacio de tiempo todas sus ciudades fueron abandonadas, y su población condenada a desaparecer. ¿Qué pudo ocurrir? ¿Qué factores desencadenaron tan aciago desenlace?
Siglo XVI. Pese a que la civilización anasazi lleva largo tiempo desaparecida, el último de sus descendientes improvisa un plan para tratar de hacerla resurgir. Xabel está convencido de ser un elegido, y dispuesto a cumplir su cometido emprende un incierto viaje hasta el corazón del imperio azteca, para solicitarle personalmente ayuda al mismísimo emperador Moctezuma…
Y omnipresente a lo largo de todo el relato: Cíbola. La mítica ciudad de oro que los anasazi ubicaron donde nadie la pudiera descubrir. Ni siquiera dieron con ella los conquistadores españoles, pese a la costosa expedición que organizaron con aquel fin.
Vive una doble aventura en las dos épocas propuestas, e imprégnate del legado que la sabiduría de los antiguos nativos americanos dejaron tras de sí.


Impresiones

“El último anasazi” es una novela histórica y de aventuras que nos retrotrae a una época y a una civilización para mí desconocida: la anasazi.
La novela alterna dos historias, situadas ambas en el pasado: una en el siglo XVI y otra en un pasado aún más remoto: el siglo XII. En el siglo XII asistiremos al esplendor y súbita desaparición de la civilización anasazi. Veremos cómo, con la dirección de un buen gobernante, todo eran parabienes en esta civilización, muy avanzada en diferentes campos pero sobre todo en el de la arquitectura. Pero, tras su muerte y la asunción al reinado del inútil de su hijo todo empezó a decaer hasta su desaparición. Por otro lado, en el siglo XVI ya no existe la civilización anasazi como tal pero algunos de sus descendientes se han integrado en otras civilizaciones como la azteca; éste es el caso de Xabel, que se considera el elegido y emprende un azaroso viaje para hacer una solicitud a Moctezuma. Pero aquélla es precisamente la época en la que barbudos provenientes de ultramar (los españoles, vamos) arriban a las costas americanas con sus espadas, sus armas de fuego y sus caballos y deciden expoliar todo el oro y riquezas que encuentren a su paso.
Es probable que no sepáis qué civilización era la anasazi (yo misma no lo sabía antes de que José Vicente me dijera el título de la novela que, en aquel entonces, estaba a punto de publicar). Según la Wikipedia (aquí podéis leer el artículo entero: https://es.wikipedia.org/wiki/Anasazi) , la anasazi fue una civilización amerindia que vivía en lo que hoy serían los estados de Colorado, Utah, Arizona y Nuevo México. Era un pueblo de conocimientos avanzados como demuestras los edificios, la cerámica, el tejido y los sistemas de riego que han llegado hasta nuestros días. No quedan rastros escritos de la cultura anasazi por lo que se sabe proviene de lo relatado oralmente en forma muchas veces de cuentos y leyendas, de las excavaciones arqueológicas realizadas y de la expedición que en el siglo XVI llevó a cabo Francisco Vázquez de Coronado en busca de Cíbola, la ciudad anasazi que, según contaban, estaba realizada en oro y guardaba grandes tesoros. Ciudad que, por cierto, sigue sin encontrarse si es que existe. No se saben las causas exactas de su desaparición pero algunos historiadores parecen inclinarse por el hecho de que pudieron sobreexplotar los recursos cercanos lo que llevó a una época de sequías constantes y consiguiente hambruna.
Dado que no existen fuentes fiables sobre la cultura y la vida anasazi y sobre las causas de su extinción, José Vicente Alfaro ha tenido que hacer un gran trabajo para, con lo poco que hay, imaginarse cómo pudo ser todo y lograr dibujar un escenario tan conseguido como el que aparece en la novela. Por otro lado apunta una teoría sobre su extinción que a mí me parece muy correcta y posible. Pero además de la civilización anasazi, la novela transcurre también en el siglo XVI lo que le ha obligado, igualmente, a documentarse sobre la civilización azteca y sobre la arribada de los conquistadores españoles a la zona y su relación con los que la habitaban. Como en las otras dos novelas, el trabajo de preparación se nota, resulta evidente, pero no se traduce en datos sin fin, en caracterizaciones farragosas ni en disquisiciones eternas sobre costumbres y modos de vida. El trabajo lo realiza el autor para dibujar unos escenarios y unas historias creíbles pero lo ofrece al lector de tal forma que a éste sólo le queda disfrutarlo, sin esfuerzo alguno. Una vez más, José Vicente demuestra lo que los aficionados a la novela histórica ya sabemos (pero que los no aficionados se resisten a creer): que ésta no tiene por qué se aburrida sino que puede ser tan entretenida y “enganchante” como cualquier otro género.
Si “La esperanza del Tíbet” era una novela histórica con mezcla de aventuras, en “El llanto de la Isla de Pascua” se decantaba por el misterio y la intriga, en “El ultimo anasazi” tendremos una mezcla de todo pues hay mucho de aventuras, traiciones, gobernantes interesados, historias de amor, etc… Hay de todo y todo ello hace de esta novela una mezcla explosiva
Obviamente, estamos ante una novela histórica. Los hechos que narra son en parte ficticios y en parte reales. Como he dicho, poco se sabe de la civilización anasazi y en esta parte es dónde más ha intervenido la invectiva del autor diseñando unos personajes que no vivieron en la realidad pero que, da la impresión, probablemente no son muy diferentes de quienes sí lo hicieron. La parte del siglo XVI sí que está más documentada y en ella sí que hay algún personaje y algún hecho real como Coronado y Moctezuma o la expedición en busca de Cíbola. Mezclados con ellos, aparecen hechos y personajes ficticios pero la mezcla está realizada con tino de tal manera que igualmente parece real.
La parte histórica es muy interesante. No conocía, como os he dicho, la cultura anasazi pero sí otras culturas precolombinas más famosas y documentadas como la azteca o la maya; culturas que, además, siempre me han parecido fascinantes. Ya sólo por lo que he aprendido me ha merecido la pena leer el libro.
Pero, además de parte histórica, en esta novela hay muchas otras cosas: hay mucho de costumbres, culturas y leyendas; muchísimas aventuras que la hacen muy entretenida; hay batallas, amores, traiciones… Un poco de todo. Con partes más emocionantes y otras que nos mantienen en tensión. Ello hace que, realmente, la lectura resulte muy ágil y entretenida, pues no paran de pasar cosas.
La ambientación es muy buena. El autor describe muy bien los escenarios en los que se desarrolla la novela, permitiendo al lector trasladarse allí con la imaginación. Es una novela, como las otras del autor, muy visual que puedo imaginarme perfectamente llevada al cine.
Los personajes están muy bien caracterizados. Al principio me costó un poco hacerme con ellos, por sus nombres y por la alternancia de las dos historias; pero eso sólo fue cuestión de los primeros capítulos. Luego llegas a conocerlos bastante bien pues están dotados de personalidad propia y algunos realmente te llegan. Destaco especialmente a Yuma, sin duda mi preferido entre todos ellos.
Estructuralmente, el libro está dividido en cuatro partes: Tokpela, Topka, Kuskurza y Tuwakachi y, algo que diferencia esta novela de las anteriores, podemos encontrarnos en ellas unas preciosas ilustraciones que resultan muy evocadoras.
El estilo del autor es el que ya conocía de “La esperanza del Tíbet” y “El llanto de la Isla de Pascua”. Un estilo cuidado, con una prosa bonita y elegante, pero cercana y fácil de leer. Tiene ritmo y, al alternar dos historias, se consigue aún más agilidad. Aunque sí que es verdad que, al principio, esta alternancia requiere un poco de atención porque, al menos a mí, me costó situarme. Fue como con los personajes: una vez que me aprendí sus nombres y le cogí el truco a las dos historias, no tuve ya ningún problema. Así que, salvo ese pequeño escollo inicial, la lectura me ha resultado sencilla, amena y muy entretenida.
Si bien las dos primeras novelas del autor me parecieron muy buenas, he de reconocer que esta tercera las supera con creces, siendo con mucho la mejor de las tres. La historia y la estructura son más complejas y completas, los personajes más elaborados y se nota que José Vicente se siente cada vez más cómodo escribiendo y que maneja cada vez mejor los entresijos del arte de contar historias.

Conclusión final

José Vicente Alfaro se está convirtiendo en un referente en esto de la novela histórica. En “El último anasazi” nos ofrece una novela compleja de escribir pero muy fácil de leer; una novela bien documentada en la que, una vez más (también los hizo en El llanto de la Isla de Pascua) “se moja” y nos da su propia teoría sobre lo que pasó. Unos personajes muy bien trazados, unos escenarios muy bien descritos, una historia la mar de interesante. Realmente se merece esa calificación media de cinco estrellas que tiene en Amazon y las críticas tan elogiosas que están recibiendo
Muy recomendable.


Podéis comprarlo en el siguiente enlace:


jueves, 26 de febrero de 2015

"El dios del desierto" - Wilbur Smith


Hace unas semanas sorteé, gracias a la editorial Duomo, 5 ejemplares de su última novedad, el libro que hoy os reseño. Ya os comentaba allí que era un sorteo que me hacía especial ilusión porque soy fan absoluta de esta serie de novelas. De hecho, “Río sagrado”, la primera entrega, es una de mis novelas favoritas y, probablemente, la que me hizo fan de las novelas egipcias. Aunque han pasado al menos veinte años, sigo recordando las tres novelas que leí de la serie con mucho cariño y, es más, aún me acordaba de los tres personajes principales Taita, Lostris y Tanus. Algo tienen que tener unos personajes para tantos años después, aún recordarlos, no?
Éstas son mis impresiones sobre “El dios del desierto”

Wilbur Smith

Nació en 1933 en Rodesia del Norte, actual Zambia, cuando el país era todavía un protectorado británico. Su padre, ganadero, era propietario de una hacienda de más de 12.000 hectáreas de bosques, montañas y sabanas en el corazón de África, en donde Smith creció rodeado de animales salvajes y un entorno propicio para vivir aventuras.
Estudió en Sudáfrica, trabajó como periodista y fue contable.
En 1964, a raíz de la publicación del éxito de ventas Cuando comen los leones, dejó todo para dedicarse de lleno a la narrativa. A partir de entonces ha publicado una treintena de novelas que le han hecho merecer el apelativo de «maestro de la aventura».
Hoy en día, Wilbur Smith es uno de los mayores bestseller del mundo, con más de 130 millones de ejemplares de libros vendidos en el mundo.
Duomo ediciones ha publicado sus novelas Como el mar, En Peligro, Río sagrado y El destino del cazador.

Datos técnicos

Título: “El dios del desierto”
Autor: Wilbur Smith
Traductores: Carmen Font y Josep Escarré Reig
Editorial: Duomo, colección Los imperdibles
Edición: tapa dura con sobrecubierta
Páginas 434
ISBN: 9788415945611
Precio: 19,90 euros en papel /9,99 el ebook
Publicado en enero de 1015


Argumento

No hay paz para Taita, el hombre que en las sombras debe decidir la suerte de Egipto. Fiel consejero del Faraón, la misión de este médico, poeta e inventor es ser mentor de las hijas de su amada reina Lostris. A esta misión, que a Taita lo llena de un orgllo inmenso, se le suman ahora asuntos más complejos que tienen que ver con el gobierno del país. Hábil estratega, Taita se embarca a través del desierto en una peripecia repleta de aventuras; un viaje cuyo final puede cambiar el destino de su adorado Egipto.

Impresiones

Soy consciente (por los comentarios que hicisteis en el post del sorteo) de que muchos de vosotros no conocéis a Wilbur Smith; un autor que, sin embargo, vende libros como rosquillas. Es un auténtico best-seller (ista), especializado en novelas de aventuras. En nuestro país se han publicado más de veinte novelas, la mayoría (o todas) ambientadas en África. Yo he leído unas seis o siete y os puedo asegurar que son novelas que no se pueden parar de leer.

La mayor parte de sus novelas están clasificadas en varias series: la saga Courtney, la saga Ballentine y la saga egipcia. Esta última es mi preferida. Está compuesta por cinco novelas: Río sagrado, El séptimo papiro, El hechicero, El soberano del Nilo y El dios del desierto. Yo he leído las tres primeras (porque hasta hace poco desconocía la existencia de la cuarta, pero la buscaré y la leeré en cuanto pueda). Río sagrado no es que me gustara, es que me encantó. Guardo un gran recuerdo de ella; de hecho, a pesar de que hace más de veinte años que la leí, aún recuerdo los nombres de sus tres protagonistas. Es uno de mis libros preferidos.
Aunque se trata de una serie y los protagonistas (algunos de ellos al menos) son los mismos, las novelas se pueden leer de forma independiente. De hecho, si leéis alguna de las reseñas que han ido saliendo veréis que hay mucha gente que ha descubierto a este autor precisamente con esta novela por lo que, lógicamente, no había leído los anteriores. De todos modos, si podéis leer todas hacedlo, de verdad: no os vais a arrepentir.
En la primera de las novelas de la serie vimos cómo los hicsos invadieron Egipto y el faraón y muchos de sus súbditos tuvieron que abandonarlo, dirigiéndose al sur donde establecieron la nueva serie del imperio. Ahí conocimos a Taita, el esclavo eunuco dotado de una inteligencia superlativa. También a la reina Lostris y su amante el soldado Tanus. Han pasado muchos años y la mayoría de los personajes han muerto. De hecho, de aquéllos sólo queda Taita que debe tener unos tropecientos años. Por supuesto que me da pena no reencontrarme con Lostris y Tanus, que me encantaban pero lo cierto es que el mejor de todos es, sin duda, Taita. Taita es un personaje que “se come” el libro. Está tan bien definido, es tan especial, que es difícil olvidarlo. Si al principio no era más que un esclavo, fue cogiendo protagonismo porque su tremenda inteligencia lo hace destacar. Y, así, se ha convirtió en consejero y amigo del anterior faraón y de su esposa la reina Lostris. Muertos éstos, sigue asesorando al nuevo faraón, el hijo de Lostris y ha cuidado y educado a las hermanas de éstas, las princesas reales a las que adora, casi las quiere tantísimo como quiso a su amada reina.
Los hicsos siguen dominando gran parte de Egipto. Aunque el faraón está continuamente en guerra con ellos y ha podido recuperar gran parte de los territorios, ascendiendo poco a poco por el Nilo, aún no se ha cumplido el sueño de Taita de expulsar a los invasores del territorio del gran Egipto. Pero tiene planes para hacerlo y en esta novela los va a poner en marcha. Así, alía una serie de alianzas con Sumeria y Creta, esta última la gran potencia naval de la humanidad. Para ello las princesas reales tendrán un papel primordial.
Estamos ante una novela histórica por su ambientación pero de aventuras por su contenido. Es histórica porque, lógicamente, los escenarios lo son y también algunos de los hechos descritos: la invasión de los hicsos, las luchas entre éstos y los egipcios, la situación de Creta, la destrucción de la civilización minoica por la explosión de un volcán (al menos, ésta es una de las teorías), etc… Pero el autor no abusa de los datos históricos pues lo que pretende es entretener mediante una historia en la que no falta amor, guerras, robos, traiciones… Un poco de todo. Es una novela en la que pasan muchas cosas por lo que es imposible aburrirse leyéndola.
El protagonista principal es Taita. Un auténtico sabio. Su inteligencia es prodigiosa y es un hombre que sirve para todo. Lo mismo canta y hace llorar a su público, que acierta con una flecha a muchos metros de distancia, que dirige una expedición, que gana a cualquiera en cualquier deporte o juego, que inventa artilugios la mar de útiles… Es pagado de sí mismo, incluso arrogante. Puede ser cruel si la situación lo requiere (era aquélla una época básicamente cruel) pero también emotivo. Un genio, en definitiva. Taita lleva sobre sus hombres casi toda la novela y lo hace perfectamente. Ya lo había hecho en cuatro ocasiones anteriormente por lo que es un maestro en el tema. Aunque hay cosas en las que igual no estamos de acuerdo con él; aunque hay cosas que le podemos reprochar; sin duda, acabamos enamorados de él. Es muy grande. Junto a él comparten protagonismos las dos princesas reales, casi unas niñas. Y Zaras, aun apuesto general del ejército que protagonizará su particular historia de amor
Es de destacar cómo el autor incardina los hechos que relata –ficticios en su mayor parte- con una cierta base real de tal manera que al final acabas pensando que, ciertamente, Taita y sus amigos existieron e hicieron todo lo que la novela cuenta. Particularmente, me ha gustado la explosión del volcán en Creta; he tenido que ir a google a buscar si realmente ocurrió este hecho y, sí, ocurrió, y pudo ser en la época que describe el libro. Muy interesante todo
Ruinas del palacio de Cnossos (Creta)
La prosa del autor es fluida. La mayor parte es narrativa y los hechos aparecen descritos por un narrador omnisciente, De vez en cuando también hay diálogo para aligerar un poco el peso de las partes más descriptivas. Aunque los escenarios y las acciones están muy bien descritas, el autor lo hace de forma ligera, sin abusar de detalles; con esto se consigue que “veamos” perfectamente lo que ocurre pero sin hacer pesada o aburrida la narración. Al contrario, la lectura es amena, fluida y entretenida.

Conclusión final

Una vez más, la lectura de una novela de este autor, me ha dejado plenamente satisfecha. Ha sido un auténtico placer reencontrarme con Taita y su Egipto antiguo
Y, por cierto, a los que no les guste la novela histórica, no tengáis miedo porque más que histórica, es una novela de aventuras.

Podéis comprarla en Popular libros

jueves, 5 de febrero de 2015

"El enigma del convento" - Jorge Eduardo Benavides

Hace unos meses me ofrecieron esta novela que venía avalada por el hecho de haber resultado galardonada con el XXV Premio Torrente Ballester de novela histórica. Como me gusta la novela histórica, no había leído nada del autor (y quería hacerlo) y la sinopsis me pareció muy prometedora, acepté el libro y hace unas semanas lo leí
Éstas son mis impresiones

Jorge Eduardo Benavides

Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964) estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima, donde trabajó dictando talleres de literatura, y posteriormente como periodista radiofónico.
De 1991 a 2002 vivió en Tenerife, donde fundó y dirigió el taller de narrativa Entrelíneas.
Ha colaborado con prestigiosas revistas literarias como Renacimiento y los suplementos culturales Babelia, de El País, y Caballo Verde, de La Razón, así como con diversos medios de su país.
En Alfaguara ha publicado las novelas Los años inútiles (2002), El año que rompí contigo (2003), Un millón de soles (2007), La paz de los vencidos (2009), con la que obtuvo el XII Premio de Novela Corta Julio Ramón Ribeyro del Banco Central de Reserva del Perú, y Un asunto sentimental (2013).
Es también autor del libro de cuentos La noche de Morgana (2005).
En 1989 publicó su primer libro, Cuentario y otros relatos. En 1988 recibió el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores y ha sido Premio Nuevo Talento FNAC en 2003.
Fruto de su experiencia como profesor de talleres y asesor de novelistas ha publicado Consignas para escritores (2012).
En la actualidad dirige el Centro de Formación de Novelistas.
Podéis saber más de él y su obra en su página web: www.jorgeeduardobenavides.com.

Datos técnicos

Título: “El enigma del convento”
Autor: Jorge Eduardo Benavides
Editorial: Alfaguara
Edición: tapa blanda con solapas
Fecha de publicación: agosto de 2014
400 páginas
ISBN: 9788420417530
Precio: 18,50 € en papel /9,99 ebook

Argumento

«Has de saber que en este santo convento, cuando las guerras de independencia, entró una chica. Traía un dolor, como tú, sería más o menos de tu edad. La estoy viendo. Eran, sin embargo, tiempos más convulsos y difíciles para todos los que le tocó vivir a aquella desdichada. Yo era muy joven también, cuando todo aquello...»

1814. Tras demostrar su fidelidad a Fernando VII en América combatiendo contra los independentistas, el general Goyeneche es llamado a la corte española para ayudar al monarca a combatir el movimiento liberal que pretende restaurar en España la Constitución de Cádiz. Pero en esos tiempos convulsos todos se mueven por el estrecho filo que separa la lealtad y la traición, y cualquiera puede ser acusado de conspirar contra el rey. Por ello, el general intentará recuperar unos papeles comprometedores que se encuentran escondidos en el Perú y que ponen en riesgo su persona, su prestigio y su patrimonio.
Con un admirable dominio del suspense, Jorge Eduardo Benavides construye una gran novela de intriga que tiene como epicentro el convento de Santa Catalina, en Arequipa, cuyos muros custodian importantes documentos que pueden comprometer la vida de todos aquellos que aparecen en ellos. Solo cuando el mal irrumpe en las tranquilas estancias del convento se hará indispensable mantener a salvo los secretos guardados durante siglos.
Esta novela fue galardonada con el XXV Premio Torrente Ballester de la Diputación de A Coruña.

Impresiones

Como os he dicho al principio, esta novela resultó ganadora del último premio de novela histórica Torrente Ballester, el del año 2014. por un jurado compuesto por Amalia Iglesias, José Antonio Ponte Far, José María Pozuelo Yvancos, Charo Canal, Ernesto Pérez Zúñiga y Mercedes Monmany Un premio, he de decir, muy merecido puescomo novela histórica es francamente buena.
General Goyeneche
La historia, como ya va siendo habitual, se desarrolla en dos tramas paralelas. En una, nos trasladamos al Perú de principios del siglo XIX. En el convento de Santa Catalina, una monja cuenta una historia a una novicia. Una historia que habla de unos papeles que el general peruano José Manuel Goyeneche dejó escondidos, bajo la tutela de su hermana. Unos papeles muy peligrosos y comprometedores que, bajo ninguna circunstancia, pueden caer en manos inadecuadas.
Por otro lado, nos situamos en Madrid, año 1814. Fernando VII ha abolido la Constitución de Cádiz y se comporta como un rey absolutista. Hay gente, los liberales, que no está de acuerdo y que traman un plan para acabar con el rey. El general Goyeneche es llamado a Madrid para luchar contra la lacra liberal. Pero es un mundo complicado y peligroso aquél, la gente se mueve por interés y traiciona a cualquiera al mejor postor. A Goyeneche le preocupan los papeles que dejó en el convento de Santa Catalina de Perú y trama un plan para recuperarlos.
Estamos ante una novela eminentemente histórica. Aunque supongo que algunos hechos han salido de la imaginación del autor (el tema de los papeles, por ejemplo, entiendo que es ficticio –al menos, no he encontrado en las páginas de Historia referencias a este asunto), la situación general tanto de España como del Perú y muchos de los personajes que aparecen en la novela, son históricos. Existió en verdad uno de los protagonistas, el general Goyeneche (aquí podéis ver quién era y lo que hizo: http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Manuel_de_Goyeneche). Evidentemente, existió también el rey Fernando VII que se apresuró a derogar la Constitución tan duramente conseguida tras sólo unos pocos años de gobierno liberal. Existió descontento e intentos de reinstaurar el régimen liberal (lo que se consiguió aunque sólo fuese durante tres años para luego, de nuevo, volver al absolutismo monárquico con lo que se conoció como la Década Ominosa)…., Todos estos hechos son reales. Como lo son los conatos independentistas del Perú y de, poco a poco, los demás territorios de ultramar.
Jorge Eduardo Benavides se muestra como un gran conocedor de la historia del siglo XIX española y peruana. Se nota que tras este libro hay una ingente documentación pues el autor ha sabido captar no sólo los hechos y los personajes históricos sino también el ambiente general en el que se movían. Y sabe trasladarlo al papel de forma amena y bastante entretenida.
La acción transcurre a caballo entre Madrid y Cádiz en España y Arequipa en Perú. El convento de Santa Catalina existió y sigue existiendo y será uno de los principales escenarios de la novela; la mitad de ésta transcurre allí. Si queréis visitar virtualmente el convento (también es posible la visita real, por cierto), podéis pasar por aquí: http://www.santacatalina.org.pe/ En este escenario es, en mi opinión, donde transcurre la parte más interesante de esta novela; al menos, la que a mí me ha resultado de más interés. El autor dibuja bien la vida monacal y la actuación que los conventos tuvieron como acogimiento de almas descarriadas pero también de los perjudicados por las revueltas. Finalmente, en uno de los patios del convento transcurre la escena más movida de la novela.
patio del convento de Sarta Catalina (Arequipa)
La novela está muy bien escrita. El autor demuestra un buen manejo del lenguaje (por cierto, aunque es peruano no se nota en su forma de expresarse, quizá porque ha vivido mucho tiempo en España). Su prosa es elegante y cuidada pero, a la vez, de fácil y amena lectura.
El ritmo es medio. Aunque pasan bastantes cosas y la alternancia de historias y escenarios agiliza bastante la trama, me ha parecido que tarda bastante en entrar en materia. La novela va de menos a más, ganando en interés y enganche hacia el último tercio.
La historia está bien trazada, en sus dos líneas argumentales. Poco a poco el lector va encajando las diferentes piezas que lo componen y se va interesando cada vez más en la intriga que se nos plantea.
Los personajes están bien trazados. Por un lado María Micaela, quien ingresa en el convento tras un desengaño amoroso en el que resultan muertas unas personas. A su alrededor tendremos varias monjitas (con unos nombres la mar de curiosos como, por ejemplo, Donicia de Cristo), a las que también llegaremos a conocer bastante bien. En España – en una España que se cae a pedazos- tenemos a Goyeneche a Mercedes, Charo y Lasarte, que serán los encargados de intentar recuperar los papeles.
La Historia y la ficción se entremezclan de forma perfecta de forma tal que no vamos a saber qué hechos ocurrieron realmente y cuáles tienen su origen en la imaginación del autor.

Conclusión final

“El enigma del convento” es una interesante novela histórica que hará las delicias de los aficionados al género.
Podéis comprarlo en Popular libros
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viernes, 16 de enero de 2015

"Invierno en París" - Imogen Robertson

Hace unas semanas, desde la editorial me ofrecieron esta novela que me llamó ya la atención desde el mismo título –me encanta París- y la portada, tan oscura, tan victoriana. Luego leí la sinopsis y ya no hubo remedio: tenía que leerla. Máxime cuando empezaron a salir reseñas, a cada cual más positiva
Al poco de tenerla, Carmina de De tinta en vena convocó una lectura conjunta y aproveché para leerla junto a otras blogueras. La fuimos comentando por Twitter, con lo que se disfruta doblemente.
Éstas son mis impresiones

Imogen Robertson

Imogen Robertson (Darlington, Durham), es una escritora y periodista británica.
Estudió Filología rusa y alemana en Cambridge. Trabajó en radio, cine y televisión antes de dedicarse por entero a la literatura. Además de la narrativa, cultiva la poesía y la crítica literaria.
Desde sus inicios como escritora ha cosechado los mejores elogios de la crítica y de los lectores.
En 2007 ganó el premio convocado por el diario The Telegraph «Las primeras mil palabras de una novela», con el comienzo de su primera obra, Los instrumentos del mal (Instruments of darkness, 2009), celebrada unánimemente por la crítica inglesa, que ha dado paso a cuatro nuevas historias situadas en la Inglaterra georgiana y protagonizadas por la extraña pareja que conforman Harriet y Gabriel, un dúo tan magnético que ha sido comparado con Sherlock Holmes y su inseparable Watson.
Ha sido seleccionada en dos ocasiones como candidata a los premios que conceden las asociaciones británicas de escritores de Novela Negra: el CWA Ellis Peters Historical Awards, en 2011, y el CWA Dagger in the Library Award, en 2012.

Datos técnicos

Título: “Invierno en París”
Autor: Imogen Robertson
Traductora. Paloma Tejada
Editorial: Alianza
Publicación: octubre de 2014
Encuadernación: rústica con solapas
ISBN: 978-84-206-9068-1
Páginas: 480 
PVP: 18,00 Euro

Argumento

París, en el duro invierno de 1910. Maud Heighton sueña con ser pintora. Estudia en la selecta Academia Lafond, pero mientras que los que la rodean disfrutan de los placeres de la Belle Époque, Maud ve cómo su situación económica se deteriora, el patrimonio heredado no le llega para pagar las clases y poder sobrevivir. Consigue un trabajo bien remunerado: acompañar e iniciar en la pintura a Sylvie Morel una inglesa de situación acomodada que vive con su hermano Christian.
Aunque descubre algunos de sus secretos inconfesables, la vida parece que empieza a sonreírle a Maud: mientras se va adentrando en el selecto y deslumbrante mundo de los Morel, el dinero que le pagan le permite vivir y seguir con sus clases de pintura.
Todo se va a desmoronar cuando los Morel son acusados de impostores y ladrones, y la propia Maud es imputada en el robo de unas joyas. Sólo podrá escapar recurriendo a todas las artimañas que se le ocurren entre gentes para los que la vida no vale nada.
"Invierno en París" es una novela histórica, de aventuras, de intriga, negra..., rocambolesca. Una novela de mentiras y traiciones, enigmática y elegantemente evocadora, que recrea de manera sin igual aquel París de fin de época, con sus luces y sombras, en el que el arte y la bohemia convivían entre la decadente aristocracia de media Europa y ambiciosos sin escrúpulos, maestros de la apariencia, que no dudaban en recurrir a las mayores vilezas para mantener su estatus.

Impresiones

Empiezo diciendo que “Invierno en París” me ha parecido una novela muy bonita y he disfrutado mucho leyéndola.
La acción se sitúa en París en invierno del año 1910. Maud Heighton es una joven inglesa que se ha trasladado a París para estudiar en la selecta Academia Lafond. Ella es pintora y ha aprovechado la exigua herencia que le dejó su padre para ampliar sus estudios ya que quiere dedicarse a pintar. Pero su patrimonio es escaso y París es una ciudad muy cara por lo que aquel merma y merma cada vez más. Una compañera de clase, la adinerada Tanya Kolstova la pone en contacto con los Morel quien están buscando una especie de señorita de compañía para Silvye Morel, hermana pequeña de Christian Morel. Éste es un caballero amable y educado que, al quedar huérfano, se ocupó de la educación de su hermana, la joven, bella y etérea Silvye. Maud se encargará de enseñarle los rudimentos de la pintura y de mejorar su inglés. Para ello, se trasladará al palacete que los Morel tienen alquilado en una de las mejores zonas de París lo que, unido al cuantioso salario que le pagarán, le permitirá no sólo seguir viviendo en París sino también ahorrar para el futuro.
Pero tras unos meses de quietud y paz, todo se le complica a Maud y es acusada de robar la diadema llena de diamantes de una americana rica. Tras ser rescatada del río, casi muerta y darse cuenta de que los Morel son la fuente de todos sus problemas, Maud decidirá, con la ayuda de Tanya e Yvette –una modelo de la academia- vengarse de lo que le han hecho. Sólo así podrá recuperar la paz.
La historia transcurre en París, una ciudad que siempre me ha parecido fascinante. Me encanta leer novelas situadas allí y este caso no ha sido una excepción. Máxime cuando, además, la acción se sitúa durante la''' Belle Epoque''', una época brillante pero sólo para algunos pues la novela nos mostrará las dos caras de la bella París. Por un lado tenemos el mundo de lujo y glamour que rodea a Tanya y a los Morel. Un mundo de fiestas, palacetes, sedas y diamantes. Por otro, el sórdido mundo de Yvette y los barrios por donde se mueve. Me ha encantado este contraste entre el París más brillante y el París más oscuro. Ambos están reflejados a la perfección y crean un contraste tremendo; un contraste en el que Maud será una especie de moderadora o puente pues ella se sitúa entre ambos mundos, sin pertenecer a ninguno de los dos, viéndolos desde fuera y relacionándose, por determinadas circunstancias, con miembros de ambos.
La novela transcurre durante un año especialmente duro que los parisinos recuerdan por la inundación que sufrieron al desbordarse el Sena. Si tecleáis en google “inundación París 1910”, os encontraréis más de 3000 entradas, lo que da una idea de la magnitud de la catástrofe. Tras una temporada de lluvias continúas, el Sena se desbordó, inundando la capital francesa y algunas otras localidades por las que cruzaba. En la capital el agua llegó a las calles a través de túneles subterráneos, desagües y alcantarillas- El 21 de enero, día en el que transcurre una parte importante de la novela, el río creció mucho más rápido de lo normal. Muchos edificios tuvieron que ser cerrados y muchos parisinos evacuados. Siguió creciendo hasta el día 28 de enero en el que las aguas alcanzaron su nivel máximo: 6 metros por encima de lo normal. Según la wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Inundaci%C3%B3n_de_Par%C3%ADs_de_1910) los daños causados se estimaron en más de 400 millones de francos aunque, afortunadamente, no se cobraron ninguna vida.
Este episodio aparecerá reflejado en la novela de forma bastante cruda pues algunas de las escenas más interesantes y de más tensión de la novela transcurren durante los momentos de la inundación.
Preguntaba a las demás integrantes de la lectura conjunta en qué género encuadrarían ellas la novela (no por un afán especial en encuadrarla en un género concreto sino porque, de cara al reto genérico, me suscitó curiosidad ya que no es una cuestión fácil de resolver) Y en eso estábamos todas de acuerdo: es difícil encuadrar esta novela en concreto porque tiene un poco de varios géneros y un mucho de ninguno. Al final, llegamos a la conclusión de que lo que más le iba es narrativa a secas. Sin embargo, al menos en mi opinión, la histórica es la parte más importante de la novela, la que más destaca. Por un lado porque la ambientación es histórica. Como he dicho, transcurre durante la Belle Epoque y nos muestra –a la perfección, a mi entender-, cómo se vivía en París en la época. Pero no sólo la vida lujosa y de riqueza, la vida alegre y despreocupada que asociamos a esta época, sino también el otro lado más oscuro: el de los suburbios, el de la gente pobre, el de esos barrios peligrosos en los que mejor no entrar si tenías intención de volver a salir. Es un contraste enorme, muy bien llevado por la autora que nos enseña un París de luces y sombras que a mí me ha encantado.
Los hechos que narra la novela son ficticios sobre uno: la inundación. Los personajes también son ficticios salvo uno: Suzanne Valadon, la que será casera temporal de Maud y que aparece en un par de escenas del libro vivió realmente en la ciudad en el año 1910, modelo y pintora, musa de Toulouse-Lautrec.
Es “Invierno en París” una novela de personajes femeninos. La presencia de los hombres es, salvo la de Christian Morel, casi testimonial porque quienes llevan la batuta de la historia son, sin duda, las tres mujeres que la protagonizan: Maud –protagonista principal- y Tanya e Yvette –casi a su mismo nivel-. Un poco por debajo de ellas se sitúa Sylvie, que queda un tanto desdibujada pero eso es algo buscada por la autora a mi entender. Son mujeres fuertes, de ésas que calan hondo en el lector. Maud es la que más páginas ocupa y respecto a la cual gira todo pero, aún gustándome, es la que menos me gustó de las tres. Quizás porque había algunas veces en las que no acababa de entender su forma de actuar. Aún así, me parece un buen personaje, que se tiene que enfrentar a una situación difícil y decide hacerle frente y responder a la afrenta que se le ha hecho. Yvette y Tanya, sin embargo, me parecen más interesantes por la evolución que experimentan en la novela y porque al final reaccionan de forma distinta a la que en un primer momento hubiera sido de esperar. Yvette es modelo de la academia Lafond. Viene de un mundo sórdido, de los peores barrios de París y lo más fácil hubiera sido seguir la senda marcada por la pobreza y la delincuencia; pero no lo hace. Tanya viene de un mundo opuesto: es la joven heredera de una adinerada familia rusa y se encuentra en París bajo la custodia de sus tías para estudiar pintura. Al principio parece una persona frívola y caprichosa que sólo puede pensar en fiestas, vestidos y casarse bien. Pero al final acaba demostrando que tras una espectacular y preciosa fachada, se encuentra una gran persona.
Los tres personajes femeninos están trazados con mimo. Sus caracteres están bien desarrollados y el lector llega a conocerles bastante bien. Me ha encantado la relación que se forma entre las tres mujeres; unos personajes tan diferentes que, en teoría nunca deberían haberse conocido porque no tienen nada en común, se convierten en amigas y se ayudan entre sí, arriesgándose incluso cuando no tienen nada que ganar.
La novela está dividida en dos grandes partes y cada una de ellas en capítulos no demasiado extensos. En la primera parte, realmente no ocurre gran cosa. Es una parte de presentación de los personajes y de la situación. El ritmo no es rápido pero me sorprendió muchísimo lo rápida y fácilmente que se leía. A pesar de no pasar cosas de ésas que te mantienen en vilo, algo te incita a seguir leyendo. Supongo que es el estilo de la autora, sencillo y envolvente. Pero en el último capítulo de la primera parte ocurre algo que le da un giro totalmente inesperado a la historia y que hace que, ahora sí, tengas que seguir leyendo, casi compulsivamente, para descubrir qué ha pasado y qué va a salir de todo esto. La segunda parte es mucho más interesante que la primera; en ella pasan más cosas, tiene más ritmo, los personajes evolucionan más, hay algunas sorpresas y giros argumentales.., en definitiva, engancha mucho más. Sigue, evidentemente, siendo una lectura sencilla, amena y entretenida pero, en este caso, además el ritmo se acelera por lo que se lee aún más rápido
Finalmente, tengo que señalar que a lo largo de la novela aparecen descripciones de cuadros. Descripciones exhaustivas y profesionales como las que se contendrían en el catálogo de una exposición pictórica. De hecho, eso es lo que son o lo que parecen ser. Son cuadros relacionados con la historia y que, sinceramente, al principio pensé que existían de verdad. Pero al buscar en google dos o tres de ellos y no encontrar nada, me di cuenta de que eran un recurso literario que ha utilizado la autora. Y me ha parecido de lo más original y atractivo

Conclusión final

En definitiva, “Invierno en París” es una novela interesante y bonita, que muestra unos personajes dotados de alma, que nos habla de la amistad, de traición y venganza. Una novela con gusto a otra época
Podéis comprarla en Popular libros



sábado, 27 de diciembre de 2014

Reto de Novela Histórica (2015)

II Edición Reto de Novela Histórica (2015)









Como el año pasado, me apunto al Reto de Novela Histórica que convoca Francisco del blog Un lector indiscreto. Me gusta mucho este género y, en principio, no debería haber ningún problema para cumplirlo.

En esta ocasión, hay algunas modificaciones. El organizador pretende que solo se tengan en cuenta, preferentemente, las novelas puramente históricas, incluyéndose también aquellas que conocemos como guerreras y las landscape teniendo como fecha límite de los hechos que se narren en ellas el final de la Segunda Guerra Mundial.

En cuanto a las guerreras o lanscape, caso de La mujer que llegó del mar, de Mercedes Guerrero, oEn el corazón de los fiordos, de Christine Kabus, pese a que el argumento de la misma empiece en una época reciente, si en ella nos encontramos con varias líneas temporales,  y una de ellas cumple los requisitos que menciona en el primer párrafo, se contabilizará como buena. Se pide también que los hechos históricos tengan consistencia en la narración, no que se hagan referencia a ellos simplemente.

No se tendrán en cuenta aquellas novelas que sean de carácter costumbrista.

Para darlo como válido bastará con haber leído a lo largo de todo el año un mínimo de 10 novelas.

Si se consiguen patrocinadores para el reto, al igual que en la Primera Edición, cuantas más novelas se lean mayores posibilidades habrá de llevarse algún premio, todo ello dependiendo de los ejemplares que se cedan para tal fin.

En esta ocasión, el plazo para cumplir el reto termina el 30 de noviembre

Este reto es compatible con cualquier otro en los que participen quienes se inscriban en el mismo.

Si queréis apuntaros, pasad por aquí

Libros leídos

2.- - "El dios del desierto" - Wilbur Smith (Duomo, 2015). Autor extranjero
3.- "La interpretadora de sueños" - Rafael R. Costa (Espasa, 2014). Hispano
4.- "Las puertas del paraíso" - Nerea Riesco (Grijalbo, 2015). Hispano
5.- "Las llaves de la muerte" - F.J. Zornoza (Libros Mablaz, 2015). Hispano
6.- "Lo que el hielo atrapa" - Bruno Nievas (Ediciones B, 2015). Autor hispano
7.- "El último anazasi" - José Vicente Alfaro (autopublicado, 2015). Autor hispano
8.- "La luz que no puedes ver" - Anthony Doerr (Suma de Letras, 2015). Autor hispano
9.- "La puerta pintada" - Carlos Aurensanz (Ediciones B, 2015). Autor hispano
10.- "Momo y Marie" - Philippe Hayat (Duomo, 2015). Autor francés
11.-  "Una pasión rusa" - Reyes Monforte (Espasa, 2015). Autor hispano
12.- "La tumba maldita" - Chritian Jacq (Planeta, 2015). Autor hispano
13.- "El castillo" - Luis Zueco. Autor hispano


14.- "Muerte en la acrópolis" - Andrea Maggi (Duomo, 2015). Autor extranjero




martes, 9 de diciembre de 2014

"Los caminos del mar" - Magdalena Albero Andrés

Ya sabéis que me gusta la novela histórica, por lo que no me pude resistir a un libro con tan atractiva portada y situado en un período en el que no recuerdo haber leído ninguna novela con anterioridad: la Grecia clásica.
Éstas son mis impresiones

Magdalena Albero Andrés

Nació en Alcoy, Alicante, en 1953.
Es profesora titular en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Ha sido investigadora visitante en diferentes universidades de Estados Unidos y Canadá, y ha escrito varios libros y artículos científicos sobre juventud y medios de comunicación.
En el campo de la ficción, ha publicado relatos en diversas antologías y Caminos del mar, su novela debut, ha resultado ganadora del segundo Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda.

Datos técnicos

Título: “Los caminos del mar”
Autora: Magdalena Albero Andrés
Editorial: Roca
Edición: tapa dura con sobrecubierta
Páginas 381
ISBN: 978-84-99187679
Precio: 18,90 euros
Publicado en septiembre de 2014

Argumento

En el año 285 a.C Irene tiene quince años y vive con su padre en Atenas. Su educación, que Kleón ha cuidado con un esmero nada habitual para una mujer, la ha convertido en una joven curiosa y culta. Sin embargo, todo su mundo se derrumba cuando él es encarcelado. Irene queda bajo la tutela de Herófilo, un familiar médico con el que huirá de Atenas. Durante una larga estancia en Creta, donde se ven obligados a recalar, Irene acabará por adquirir conocimientos básicos de medicina, suficientes para despertar su interés por continuar aprendiendo y practicando. Así empieza su periplo por el Mediterráneo, que es a la vez un viaje hacia el descubrimiento de sí misma.
En la aventura vital de la protagonista se cruzan no sólo los dos hombres a los que amará, sino también personajes históricos como Herófilo de Calcedonia, el rey Ptolomeo I o el filósofo Epicuro, y las mujeres anónimas -campesinas, esclavas, cortesanas y esposas de ciudadanos griegos-, que la ayudarán a convertirse en adulta. Las peripecias de Irene nos acercan a una época en que la ciencia médica daba sus primeros pasos y el arte y la filosofía formaban la conciencia colectiva y se planteaban dilemas no muy alejados de los que vivimos hoy. Una vida fascinante narrada en una novela imperdible.

Impresiones

Cuando la propia autora, Magdalena Albero, me ofreció este libro para leer y reseñar en el blog, no pude ni quise resistirme. Ya sabéis que la novela histórica me gusta mucho y daba la causalidad de que, sobre la antigua Grecia, no recordaba haber leído ninguna. Si a esto le añadimos un bonito título, una preciosa portada y una historia sobre mujeres…, el cóctel era explosivo
Una vez leída, os adelanto que el resultado ha sido muy positivo pues me he encontrado una novela muy bien escrita, con un gran trabajo de documentación detrás, un personaje femenino fuerte y una historia la mar de entretenida en la que no faltan aventuras, amores y apuntes sobre la forma en la que se practicaba la medicina en la antigua Grecia.
“Los caminos del mar” narra la historia de Irene, una joven griega. Tras la muerte por enfermedad de su madre y hermanos, vive sola con su adinerado padre. Éste se ha volcado en ella dándole una mayor educación de la que, por norma general, se daba a las mujeres en aquella época. Pero todo cambia cuando, por unos tejemanejes políticos, se acusa a su padre de un delito que no ha cometido. Es encarcelado e Irene tiene que huir. Es puesta bajo la custodia de un amigo de su padre, un gran médico, quien le enseñará los rudimentos de su profesión, empezando por la práctica en un poblado egipcio en el que recala su barco y terminando con estudios – siquiera extraoficiales- en un Museum.
Irene es una joven voluntariosa y valiente que encuentra en la medicina su vocación. Pero hay un problema y es que en aquel entonces las mujeres no podían ser médicas. Los centros de estudio de la época, los museum, sólo estaban abiertos a los hombres y no a todos (muchos eran excluidos por su raza). Pero su tutor empezó a enseñarle un poco de estrangis y finalmente se decidió a darles educación tanto a ella como a otro de sus discípulos, un egipcio que por su raza y color de piel no era aceptado por otros médicos o aspirantes a médicos.

La autora no escatima detalles a la hora de narrar las visicitudes –que son muchas- que le ocurren a Irene, así como los diferentes escenarios por los que transcurre la acción, diferentes técnicas médicas, etc… Tantos detalles hacen de esta novela un libro de lectura pausada –que no lenta-; sus páginas no se devoran con ansia como otras novelas pero sí con mucho gusto por la cantidad de información que el lector recibe y por lo mucho que aprende de ella. Se nota que, previa a la escritura de esta novela, hay un ingente trabajo de documentación. Magdalena Albero aparece como una gran conocedora de la Grecia clásica, de la forma de vida de las clases pudientes y de las menos pudientes, de la medicina y escultura antigua… Y lo mejor es que sabe trasladar toda esa información al papel de forma amena e interesante.
Creta, Alejandría y su famoso faro, Rodas con su coloso en construcción y Atenas son los diferentes y fascinantes escenarios en los que transcurre la acción. De todos ellos se dan notas precisas, dando al lector una idea precisa de cómo era la vida en dichos lugares. Al mismo tiempo que da datos generales sobre el gobierno –citando algunos personajes históricos de sobra conocidos- focaliza su atención sobre la gente normal y corriente, ya sea del pueblo, ya de las clases más pudientes. Y, así, da datos sobre la forma de vida en las casas, sobre cómo estaban éstas construidas, sobre cómo la dueña organizaba la economía doméstica de su hogar, etc… Ésta es una parte muy interesante. Como interesantes son los datos sobre la forma de practicar la medicina antigua: los médicos pioneros, el estudio del cuerpo humano, la disección de cadáveres, la experimentación… Y, sin duda, alto interés tiene, también, la situación de la mujer, sometida al padre o al marido pero, como veremos, con una parcela de poder e independencia, siquiera en el gobierno de su hogar.
La situación de la mujer, obviamente, no era como la que, afortunadamente, tenemos ahora. Pocas eran las mujeres que, como Irene, podían estudiar y, cuando lo hacían, era a un nivel “casero”, de andar por casa: leer y poco más. Conocimientos superiores, como los médicos, estaban fuera de su alcance por cuanto que no podían acceder a los Museum, los centros de estudio; de tal forma que, en el mejor de los casos, se quedaban como parteras y curanderas. Y, bueno, tampoco se podían quejar respecto a otras mujeres de la Antigüedad pues las mujeres griegas, sin duda, gozaban de mucha más consideración que otras.
Irene, nuestra protagonista, tiene que hacer frente a un montón de dificultades y consigue superarlas con su carácter valeroso y voluntarioso. Toda la historia gira en torno a ella y lleva su papel protagonista con mucha dignidad, convirtiéndose en un personaje que gusta al lector, que cala hondo en él. Porque Irene tiene sus luces y sus sombras y su carácter fuerte no está reñido con la debilidad que siente cuando se enamora. Irene tiene dos grandes amores en su vida; dos amores muy diferentes, uno más recomendable que otro, pero con ambos vivirá el amor de forma intensa y emocionante.
Junto a Irene, protagonista absoluta de la novela, tendremos otros personajes que le acompañan, cuyos caracteres están también desarrollados de forma precisa. Su padre Kléon, Caledonia, Manetho, Areté, Leandro o Linos, junto a personajes históricos como Epicuro, Herófilo o el rey Ptolomeo. El gran mérito de la autora es hacerlos parecer a todos personajes vivos y reales y lograr una perfecta simbiosis entre los personajes reales y los ficticios de tal manera que el lector, al final, no sabe quién vivió de verdad y quién sólo lo hizo en la imaginación de su creadora.
La prosa de Magadlena Albero es cuidada, precisa y detallista. En el libro predomina la narración sobre el diálogo y, como he comentado al principio, contiene una importante cantidad de información la cual, no obstante, es ofrecida de forma amena. La novela tiene un buen ritmo pues en ella pasan bastantes cosas, teniendo su hueco la aventura y el amor que, por decirlo de alguna manera, “dulcifica” la información histórica. Sí que es verdad que, quizás, me ha faltado un poco de emoción. Siendo como soy, muchas de las cosas que le pasan a Irene deberían haberme provocado las lágrimas pero esto no ha ocurrido en ningún momento; no me he implicado hasta ese punto.

Conclusión final

“Los caminos del mar” es una novela que gustará a los amantes de la novela histórica. Situada en un período fascinante de la Historia antigua, en escenarios tan llamativos como Atenas, Creta, Rodas o Alejandría, la novela es un canto a la superación y a la valentía
Finalmente, comentaros que la calidad literaria de la novela viene avalada por haber sido la ganadora del II Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda.
Podéis comprarlo en Popular libros