ENTREVISTA A AMELIA NOGUERA: HABLANDO DE “LA HIJA DE GOYA”
Amelia Noguera es una autora ya conocida en este blog, he tenido ocasión de reseñar varias de sus novelas a lo largo de los años, obras que suelen combinar emoción, intimismo y una marcada inquietud social, rasgos que caracterizan buena parte de su trayectoria narrativa. (https://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com/search?q=Amelia+Noguera)
Hoy tengo el placer de hablar con ella sobre su nuevo libro, La hija de Goya, que publica un sello muy interesante (Funambulista), una novela sobre Rosario Weiss, una pintora del siglo XIX que apenas se conoce todavía, aunque Amelia se ha propuesto descubrírnosla.
Pregunta: Amelia, lo primero, enhorabuena por La hija de Goya. ¿Cómo nace esta novela?
Respuesta: Muchísimas gracias, Laky. Quise contar esta historia cuando empecé a estudiar para la oposición de profesora, hace unos años. Me encontré con un cuadro que se atribuía a Goya y a mí no me lo parecía. Investigando, descubrí a Rosario y me maravilló. Además, siempre me han interesado las figuras que se quedan fuera de la historia oficial, especialmente las mujeres creadoras. Cuando empecé a investigar sobre ella, no podía creer que apenas hubiera información sobre ella ni sobre su obra, incluso siendo la posible hija de Goya. Él no la reconoció, pero yo juego aquí con la hipótesis de que sí lo fuera.
Me empeñé en contar la historia de su vocación, la de una mujer que intenta abrirse paso en un mundo que le negaba
P. “La hija de Goya” es una novela sobre la vida de Rosario Weiss, ¿es biográfica?
R. No, es más una novela histórica, pero también es una novela de intriga y, sobre todo, es una historia muy emotiva. Ya sabes que me gusta escribir desde los sentimientos. La novela muestra a Rosario creciendo en un entorno marcado por el arte, pero también por el momento y por las amistades e intrigas que vive el pintor. Goya es un personaje tan fascinante como Rosario y ella vivió con él sus últimos años. Esa relación marca profundamente su vocación artística. Aunque también quería mostrar que era también una creadora con voz y con personalidad propia.
P. La novela conecta además el arte y la literatura del Romanticismo. ¿Te ha resultado difícil documentarte?
R. Siempre disfruto mucho de esa parte de la escritura. He trabajado con documentación histórica, cartas, literatura de la época y sobre la época, estudios sobre Goya y sobre el contexto cultural y político de la época. En el libro incluyo un breve apartado con parte de la bibliografía que usé. Además, en la trama he seguido hipótesis recientes que cambian mucho la mirada sobre Goya. Eso me ha encantado. Mostrar un personaje diferente al que se creó a lo largo de dos siglos, pero sin inventármelo yo.
Pero, ojo, no es un ensayo. Intento siempre que haya un equilibrio entre rigor histórico y emoción narrativa.
P. En la sinopsis se habla de una España marcada por el terror político y por el nacimiento de nuevas sensibilidades culturales. ¿El contexto es importante en la novela?
R. En todas mis novelas el contexto es importante. En esta, Rosario no puede entenderse sin él. Por eso es también una novela de intriga. En el siglo XIX, las conspiraciones eran continuas. Como dices, ella vivió en una España dominada por la brutal represión del rey Fernando VII que se resistía a seguir el camino lógico que era el de la democracia. El rey y sus secuaces son personajes importantes en la trama. Goya era su pintor de cámara a su pesar y esa relación extraña marca también el argumento.
Además, Rosario Weiss es la mejor pintora del Romanticismo español y eso tiene que notarse en el texto.
P. En el blog hemos comentado otras novelas tuyas y siempre destaca la carga emocional. ¿Dirías que esta es tu novela más emotiva?
R. Sí, probablemente, sí. Creo que esta es la novela en la que más me he implicado emocionalmente y te explico por qué. Por un lado, con la relación de Rosario con Goya. Me interesaba mostrar al genio, pero también al hombre, al maestro, a la persona que más cree en ella desde niña. Es un punto de vista que nadie antes había tratado. Fíjate que hay una película de Carlos Saura, “Goya en Burdeos”, en la que ya se trata a Rosario como la hija de Goya, pero su relación es completamente distinta a cómo yo la he plasmado en mi libro.
Pero también la propia Rosario me generó mucha empatía. A pesar de las muchísimas diferencias, yo me vi reflejada en ella. Quería mostrar cómo, en medio de todo ese mundo que cambiaba del que te hablaba antes, una mujer intentaba abrirse camino como artista. Esa lucha, en realidad, sigue siendo muy actual. Y yo me veo en ella. Llevo luchando más de diez años para abrirme camino en el mundo literario, complejo, difícil y muy cruel. A ella le pasó algo parecido.
R. Sí. “La hija de Goya” comenzó como un proyecto con una gran editorial comercial a través de una importante agente literaria. Tras más de nueve meses intentando seguir sus instrucciones para escribir una novela que iba a publicarse en esa editorial, escribiendo en mi tiempo libre, de noche, fines de semana y en vacaciones porque al tiempo tenía que trabajar y estudiar para la oposición, la versión que la agente dio por buena no gustó a la editora. Tenía que empezar de nuevo. Y aunque había escrito más de doce versiones, no había tenido la posibilidad de hablar nunca directamente con la editora, la agente me enviaba todas las instrucciones por email.
Terminé incluso enfermando. Estaba agotada. Cuando la editora rechazó esa última versión, rescindí el contrato con la agente y por tanto rechacé publicar en la editorial comercial. Tuve que dejar de escribir durante meses para recuperarme. Esto se cuenta al principio de la novela, porque este proceso ha marcado el tipo de novela que he escrito. Mi idea inicial era otra. Y antes de esta anécdota con la escritura de este libro hubo otras incluso peores.
De todos modos ahora prefiero quedarme con la parte buena: la novela la ha publicado un editor que cree en ella y en mí como autora.
P. ¿Qué crees que puede aportar Rosario Weiss al lector actual?
R. Rosario Weiss ha sido una completa desconocida hasta hace muy poquito. Fue en octubre pasado cuando el Museo del Prado reconocía su valor colocando uno de sus óleos al lado de otro de Goya. Pero es muy actual porque por desgracia su historia conecta todavía con muchas mujeres de hoy. Es la historia de alguien que tiene talento, vocación y sueños, pero se ve obligada a luchar contra prejuicios y, especialmente, contra el mercado. Era el mercado lo que impedía que las mujeres se ganaran la vida con su arte. El prejuicio contra ellas impedía que los demás compraran sus obras.
Yo creo que ahora todavía sucede a veces algo parecido. Para vender un libro, no basta con que el libro sea bueno, con contar una buena historia de un modo especial. Debe ocurrir algo más que tiene que ver con el autor más que con su obra. Y eso es lo que le pasaba a Rosario y a muchas otras artistas desde siempre.
P. ¿Qué te gustaría que sintieran los lectores al terminar la novela?
R. Me gustaría que se enamoraran de Rosario. Y que después lean más sobre ella, sobre su vida y sus obras. También que visiten el Museo del Prado, el Museo del Romanticismo o el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando donde se exponen algunas de sus obras. Muchas otras, por desgracia, desaparecieron.
P. Me ha gustado mucho que la novela tenga ilustraciones, ¿por qué?
El editor quería que el libro fuera muy especial y “La hija de Goya” es la novela de dos pintores maravillosos, ¿qué puede ser más especial que incluir algunas de sus obras para conocerlos mejor a ellos y a los personajes que ambos inmortalizaron? El libro es de verdad una preciosidad.
P. Para terminar, ¿en qué estás trabajando ahora?
R. Siempre estoy con alguna historia nueva, pero “La hija de Goya” se puede encontrar en las librerías desde el 18 de febrero y ahora mismo estoy centrada en disfrutar de este lanzamiento y en acompañarla en sus primeros pasos. Tengo previstas varias presentaciones y coloquios, y asistiré a varios festivales de novela histórica. Me apetece mucho contar la historia de Rosario y también la mía, y volver a encontrarme con los lectores.
Y mil gracias por dedicarme un poquito de tu tiempo y de tu blog, Laky.
SINOPSIS:
“La hija de Goya” (Amelia Noguera, Funambulista, 479 páginas)
Contra toda lógica, por amor y por su magnética personalidad, Goya creyó en el talento innato de una niña: su hija. Durante los últimos años de su vida, esa niña le iluminó el corazón.
Desde su infancia en la Quinta del Sordo hasta su exilio forzado en Burdeos, esta novela nos muestra un aspecto desconocido del genio: la emotiva relación entre el viejo pintor y la aprendiz deseosa de recibir sus enseñanzas, y, sobre todo, nos descubre a la mejor pintora del siglo XIX en España, menospreciada por ser mujer, liberal y presunta hija de Goya.
En un período en el que el arte, la política y la literatura van conformando la nueva sensibilidad del Romanticismo, siempre oprimidos por la cruel y despiadada persecución del rey Fernando VII que de pequeño se divertía matando lagartijas y de adulto, asesinando liberales, e inmersos en las conspiraciones del mundo clandestino e intrigante decimonónico, Rosario Weiss, su madre, su hermano y Francisco de Goya formarán una familia, también con la compañía de otros personajes sorprendentes como Leandro Fernández de Moratín o José de Espronceda.

















