martes, 7 de abril de 2026

"La voz del viento " de José Gil Romero y Goretti Irisarri

 


¡Qué razón tenía ese que dijo que cada libro tiene su momento y cada momento tiene su libro¡ Hoy os voy a hablar de La Voz del viento de José Gil Romero y Ángeles Irisarri, un libro que me ha parecido buenísimo, pero que, sin embargo, no he disfrutado lo que yo pensaba que iba a disfrutar. y el problema ha sido que lo he elegido en un momento que no era el adecuado. En plena crisis lectora y personal y sin concentrarme, no era el libro adecuado. Probablemente ninguno lo fuese. Me da pena no ser del todo justa con él, porque a todo el mundo le ha encantado. De hecho, para muchísima gente ha sido una de las mejores lecturas del año, pero yo, bueno, lo he disfrutado, pero no tanto como pensaba.

Estamos ante una novela de ficción histórica que tiene un escenario y un hecho real: el Madrid de mayo de 1886, arrasado por un tornado. Casi 50 muertos, muchos heridos y cuantos cuantiosos destrozos.

Los personajes están muy bien desarrollados y muy bien descritos; resultan muy creíbles y parecen personas reales, con sus luces y sus sombras, dando lugar a varias tramas que se van entrelazando a lo largo de la novela. La principal gira en torno a la desaparición de Eufemiano, el recién casado por poderes con Lucrecia, que por ello, tiene menos presencia también en torno a Lucrecia y Enrique Sagrario.

Sin embargo,  hay otras tramas secundarias muy interesantes como la de un hidrólogo que ha elaborado unos informes que desea entregar al alcalde, un personaje del pasado que persigue a Enrique y alguna otra...

El componente romántico me ha gustado mucho; se desarrolla una historia muy bonita Lucrecia me ha encantado. Ha sufrido mucho desde niña: perdió muy pronto a sus padres, creció sin afecto junto a un tío en una casa aislada en la isla de Ons y, además, una caída la dejó cojeando, lo que la convirtió en objeto de rechazo por parte del pueblo. 

Enrique Sagrario, el amigo y capataz de Eufemiano, aporta el punto de misterio, ya que arrastra un pasado que iremos descubriendo poco a poco y que añade tensión a la trama.

La prosa me ha gustado muchísimo. Siempre me sorprende cuando una novela está escrita a cuatro manos y no se percibe ningún cambio de estilo. En este caso, la sensación es la de estar ante una obra escrita por una sola persona: la escritura es elegante, muy cuidada y precisa. Tenía muchas ganas de leer a estos autores, cuyas novelas anteriores han tenido tan buena acogida, y en ese sentido no me han decepcionado en absoluto. La obra está muy bien escrita y muy bien construida.

El único “pero”, entre comillas, que le pondría es el final. Me ha sorprendido, algo que no esperaba y eso siempre es bueno, pero todavía no tengo claro si es un desenlace que me convenza del todo. 

En conclusión, se trata de una gran novela, tengo que reconocerlo. Sin embargo, por mis circunstancias personales y por el momento en el que la he leído, no la he disfrutado tanto como probablemente lo habría hecho en otro momento.  Aun así, os la recomiendo sin ninguna duda, porque es una obra muy buena y, de hecho, mi opinión es la única algo más templada que he encontrado entre los lectores.