Hace unos meses recibí en el correo del blog un mail de una escritora que no conocía. Era Aída Berliavsky y me presentaba su último libro: “Dorón Benatar. Morir matando”. Me llamó la atención por varios motivos: su curioso título, su portada, el hecho de que fuera una novela negra o de misterio y lo que me contaba la autora: que las editoriales no habían querido publicarlo por considerarlo irreverente. ¿Irreverente? ¿Por qué? Eso tenía que comprobarlo con mis propios ojos. En aquel momento hice un post informando de la existencia del libro –que a bastante de vosotros llamó la atención- y, por fin, aprovechando el mes de la novela negra y de misterio, lo terminé hace unos pocos días. Os adelanto que me ha gustado mucho pues, además de contener una interesante historia, he aprendido mucho sobre cómo está el tema judío en la realidad.
Aída Berliavsky
Poco os puedo decir de esta escritora de curioso apellido pues no he encontrado nada en la red. Sólo sé que vive en Madrid y que ha escrito tres novelas protagonizadas por un detective llamado Dorón Benatar:
.- “Dorón Benatar. El libro de los nombres muertos”Conclusión final
Sin duda, ésta es una buena novela para los que amamos las novelas negras, de misterio o policíacas porque nos ofrece unas cuantas horas de entretenimiento, una investigación bien llevada, unos personajes con peso y, además, bastante más de lo que nos suelen dar este tipo de novelas: información y aprendizaje. Da pie para la reflexión y, si se quiere, para una posterior investigación
Y todo por 3,08 euros. Yo creo que merece la pena
Todas ellas están disponibles en Amazon, en versión digital, por un precio alrededor de los tres euros
Datos técnicos
Título: “Dorón Benatar. Morir matando”
Autora: Aída Berliavsky
Editorial: autopublicado en Amazon
Páginas (estimación): 328 páginas
ASIN: B008MD3AWM
Autora: Aída Berliavsky
Editorial: autopublicado en Amazon
Páginas (estimación): 328 páginas
ASIN: B008MD3AWM
Argumento
Hans Shulny aparece muerto en su cama. Asfixiado con una bolsa de plástico. En la pared, una estrella de David y la palabra “venganza”
Shulny, anciano ya, fue un oficial de las SS que dirigió un campo de concentración y huyó a tiempo a España cuando terminó la guerra, viviendo aquí desde entonces impune de sus crímenes pues ninguno de los sucesivos gobiernos permitió la extradición. En la actualidad, anciano, no había olvidado sin embargo sus ideales nazis y era un miembro destacado de la Fundación Bavariam, con sede en Madrid, que durante la época franquista ayudó a miembros huidos de las SS a encontrar asentamiento en España y que ahora pretende la formación de una Liga Nacionalista Europea, de corte nazi, cuya intención es hacerse con el gobierno de todos o la mayoría de los países europeos.
La aparición de la estrella de David como firma de los asesinos hace pensar a la policía que un comando judío esté detrás del crimen y pide ayuda a la comunidad hebrea de Madrid. El rabino contrata a Dorón Benatar, detective privado, judío, para que coopere con la policía en la búsqueda de los culpables pues los más perjudicados por este asesinato está claro que van a ser los propios judíos pues, probablemente, esto vuelva a desatar el odio contra ellos.
Impresiones
Como os he comentado al principio, la novela me llamó la atención desde que supe de su existencia. Con esa portada que no deja indiferente es difícil no fijarse en ella, ¿no? Podrá gustarnos o no pero lo que está claro es que consigue el resultado buscado: llamar la atención sobre el libro y leer la sinopsis. La sinopsis me atrajo muchísimo pues ya sabéis que el tema del Holocausto me gusta. Además, era una novela negra (o de misterio o policíaca o como queráis llamarla, que yo suelo utilizar el término “negro” es un sentido amplio, englobando novelas que técnicamente no lo son; pero ya nos entendemos, creo). También me llamó la atención que la autora me comentara que en las editoriales no habían querido publicarla por ser políticamente incorrecta. Una vez leída os diré que no entiendo qué ven de políticamente incorrecta en esta novela; salvo que hacernos ver cosas que no es recomendable que se sepan sea políticamente incorrecto, claro. Quizás yo me había hecho a la idea –ayudada por la portada- de una novela irreverente, provocadora en el mal sentido y no, no es para nada algo así. Ya lo veréis.
La novela es, ante todo, la investigación de dos asesinatos. Realizada en esta ocasión por un trío formado por una pareja de policías y un detective; éste, judío, ayuda a los policías a entender la idiosincrasia judía por cuanto que, de primeras, los indicios apuntan a que los asesinos pertenecen a un comando judío y la policía lo iba a tener muy complicado para entrar en ese mundillo. Así que el avezado detective Dorón Benatar, madrileño de pro, judío, inteligente, con una amante casada, protagonista de otras dos novelas, ayuda con sus conocimientos, su inteligencia y su intuición a la policía a resolver el misterio. Porque ya desde el primer momento a Dorón algo le huele mal en el escenario del crimen. Primero porque ese asesinato más que beneficiar al pueblo judío le perjudica; segundo porque, junto a la estrella de David (símbolo judío por excelencia) aparece escrita la palabra venganza. Dado que los muertos habían dirigido campos de exterminio nazis, era lógico pensar que un grupo de judíos exaltados se había tomado la justicia por su mano. Sin embargo, Dorón tiene claro que, en ese caso, la palabra que hubiese aparecido escrita junto a los cadáveres no hubiera sido “venganza” sino “justicia”.
Al hilo de esta investigación, vamos a poder conocer muchas cosas del mundo judío en la actualidad y, en este sentido, la novela resulta ser de lo más instructiva. He leído bastantes novelas situadas en la Segunda Guerra Mundial que, lógicamente, abordaban el tema del Holocausto. Desde diferentes puntos de vista, está claro, pero siempre situadas en esas época o bien, si estaban situadas en la actualidad, hacían referencia a dichos años. También he leído alguna sobre la situación de los judíos en la Edad Media en nuestro país; la expulsión y demás… Pero creo que no había leído ninguna novela situada en la actualidad y que hablase de los judíos tal y como ahora están. Si bien con referencias al Holocausto, está claro, sin embargo lo que me ha parecido más interesante de la novela que hoy reseño es, como digo, lo que nos cuenta de la comunidad judía que hoy día existe en España; de cómo vive, del surgimiento de movimientos de marcado carácter antijudío (por no decir, directamente, nazis), etc… Muy interesante y muy instructivo porque parece ser que algunos piensan que no fue suficiente con los millones de judíos asesinados el siglo pasado. Una vez más se nos presenta un pueblo perseguido, no querido por casi nadie. Y ¿por qué A mí que me lo expliquen porque yo sigo sin entenderlo… La verdad es que resulta curioso cómo, a veces, sin pretenderlo, nuestras lecturas confluyen en un mismo tema (aunque sea de forma tangencial o visto desde diferentes perspectivas). Ya en “No todos moriréis” de Antonio Jareño se tocaba el tema de una organización de carácter mundial que pretendía hacerse con el poder y conseguir cierta cosa para algunos elegidos, para una raza escogida. El libro que estoy leyendo actualmente, “Expediente 64. Departamento Q” de Jussi Adler-Olsen, una novela negra también habla de técnicas de depuración de la raza (aria, por supuesto) y de grupos o partidos políticos de claro tinte nazi. Y “Dorón Benatar” en la que, una vez más, entra en juego una asociación –la Fundación Bavariam- que pretende más de lo mismo: aupar al poder a los mejores, a la raza pura y, en este caso ya directamente, acabar de una vez por todas con el pueblo judío. Tantas coincidencias noveleras me dan que pensar, la verdad. Sí que es cierto, como los tres libros señalan, que los partidos de ultraderecha van logrando, poco a poco y de forma taimada, haciéndose con escaños en los diferentes países europeos, supongo que ayudados por la crisis económica (y política y social diría yo) y a una le da por pensar… En conspiraciones internacionales, más propias de un thriller de sobremesa pero que, quién sabe, igual no están tan alejadas de la realidad.
Me gusta este tipo de libros del que una sólo espera unas horas de entretenimiento y, sin embargo, acaba sacando mucho más. Aprende cosas que no sabía y que le espolean a investigar un poco más para ver qué tienen de cierto… Por ejemplo, yo no sabía que los gobiernos españoles (todos sin excepción, desde Franco –comprensible- hasta el centro, izquierda y derecha que después gobernaron –incomprensible ya en estos casos-) se habían negado a extraditar a los nazis que pudieron huir de Alemania cuando ésta perdió la guerra y han vivido cómodamente instalados en nuestro país hasta que murieron de viejos. Y eso a pesar de que Alemania reclamó su extradición para ser juzgados como criminales de guerra y a que otros países sí que lo permitieron. Amparados en que ya eran ciudadanos españoles, se negaron un gobierno tras otro. Y yo entiendo que no se permita la extradición a una república bananera en la que, muy probablemente, serían sentenciados a muerte; pero ¿qué no se permita extraditarlos al país donde cometieron sus crímenes, dónde serán juzgados conforme a la rigurosa ley? No lo entiendo, sinceramente, y me da mucha vergüenza.
En la novela se nos habla de que los nazis siempre negaron el holocausto. A pesar de que hay testigos vivos y documentos gráficos, lo negaron. Y, según la escritora, es un tema que está ya prácticamente olvidado por la población. ¿Nos hemos olvidado de los millones de personas que fueron asesinadas sin más motivo que el pertenecer a una raza no querida? Lamentable, sin duda. Creo que este tipo de libros vienen bien para recordar porque, al menos, las víctimas merecen eso, que se las recuerde ya que justicia no recibieron demasiada…
En fin, siento liarme mucho con este tema pero es que cada vez que leo algo relacionado con el tema judío se me ponen los pelos de punta, no lo puedo evitar.
Como veis, a pesar de ser una novela negra, tiene más contenido del que podríamos esperar. Es muy entretenida'', se lee sin darte cuenta pues la autora utiliza una prosa sencilla y fluida, con bastante diálogo y un ritmo que no decae''' pero, ya os lo digo, da también para ir un poco más allá y hacer una pequeña –o grande- reflexión.
Me ha resultado curioso y me ha gustado que, para amenizar un poco el relato supongo, '''se incluyan algunas anécdotas, incluso bromas y dos relatos'''. La autora demuestra con ellos que también se defiende bien en las narraciones cortas. El último en concreto me emocionó mucho pues tuvo que ver con una barbarie que no hace muchos años se cometió en nuestro país y que el mes que viene recordaremos, el 11-M. Me ha gustado mucho la sensibilidad con la que la autora toca el tema y cómo logra ponerse en el lado de las víctimas.
Como único pero, debo señalar que el final, si bien no me ha disgustado, lo hubiese preferido con un poco más de desarrollo; me parece que ha dejado un cabo un poquito suelto que a mí me hubiese gustado atado y bien atado. Pero, vamos, es un pero pequeñito que no afea para nada una lectura de la que he disfrutado un montón.
Conclusión final
Sin duda, ésta es una buena novela para los que amamos las novelas negras, de misterio o policíacas porque nos ofrece unas cuantas horas de entretenimiento, una investigación bien llevada, unos personajes con peso y, además, bastante más de lo que nos suelen dar este tipo de novelas: información y aprendizaje. Da pie para la reflexión y, si se quiere, para una posterior investigación
Y todo por 3,08 euros. Yo creo que merece la penaPodéis comprarla en Amazon:
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