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viernes, 14 de diciembre de 2018

Entrevista a Ricardo Alía


Hace unos días publiqué la reseña de "El peón envenenado" y hoy su autor, Ricardo Alía, me contesta a unas preguntas. Espero que os guste la entrevista que le he hecho

¡Hola Ricardo! Antes de nada, te agradezco que hayas aceptado que te entreviste para mi blog.

Para empezar, ¿quién es Ricardo Alía? ¿Podrías presentarte?

A nivel personal soy un hombre tranquilo, amigo de sus amigos, que le gusta viajar, leer y que necesita tener cerca el mar. En lo profesional soy un bicho “raro”, una amalgama de escritor, químico y ajedrecista.

Has publicado cuatro novelas, vamos a hablar un poco de ellas. Las tres primeras pertenecían a una serie de novela negra. ¿Pensaste desde el principio escribir tres novelas o, una vez escrita la primera, los personajes te pidieron más?

A mitad de manuscrito de “El signo del dragón” me di cuenta que no podía contar todo lo que quería en una sola novela, que quedaban puertas abiertas, y que la historia daba para una trilogía.

¿Has terminado ya la serie o te planteas retomarla en algún momento del futuro?

Tengo un sueño recurrente en el que Max Medina está apartado como inspector de homicidios de la Ertzaintza por algo de lo que le culpan indebidamente, está retirado en un pueblo de Euskadi, y un lugareño le cuenta la historia de un crimen ocurrido años atrás…



Esas tres primeras novelas transcurren en San Sebastián. En “El peón envenenado”, en cambio, si bien hay escenas del pasado que tienen lugar en España, el grueso de la historia transcurre en Londres. ¿Por qué ese cambio de escenario?

Necesito tomar distancia con la literatura. Por eso me vine a Barcelona, para escribir de San Sebastián, y ahora ambiento “El peón envenenado” en Londres, la ciudad de Charles Dickens y Sherlock Holmes, perfecta para que un misterioso jugador retase a Scotland Yard a disputar una partida de ajedrez con vidas en juego.

El ajedrez es para ti mucho más que una afición, ¿verdad?

Cierto, competí durante muchos años a nivel casi profesional y me sirvió para formarme como persona.

¿Cómo se te ocurrió mezclar asesinatos y ajedrez?

Yo siempre he sido un jugador de ajedrez muy intuitivo, que no reflexiona mucho las jugadas, así que durante las partidas dispongo de tiempo para pensar en otras cosas, y un día se me ocurrió la idea de una partida de ajedrez donde las piezas representasen a personajes y cada captura implicase la muerte de inocentes.

Es posible que algún posible lector, que no sepa jugar al ajedrez, sea reacio a leer “El peón envenenado” por miedo a no entenderla. ¿Es necesario conocer las reglas del juego o se puede leer la novela sin saber jugar?

Obviamente se puede leer siendo un neófito del ajedrez. Es una novela, narrativa pura, palabras y sentimientos, no un libro de ajedrez. El ajedrez lo uso de vehículo motor para desarrollar la trama.



Cuatro novelas y las cuatro del mismo género. Es evidente que es el género en el que más a gusto te encuentras como escritor pero, ¿te planteas escribir sobre otras materias?

Por supuesto, me gustan otros géneros y tengo casi concluida una novela de homenaje a Kafka.

¿Y cómo lector? ¿Qué tipo de libros sueles leer?

Soy un lector ecléctico. Entre mis autores favoritos están García Márquez, Vargas Llosa, Saramago, Murakami…De novela negra destaco a Nesbø, Mankell, Thilliez, Lemaitre…

¿Cómo es el proceso de escritura de tus novelas? ¿Sigues alguna rutina a la hora de escribirlas? ¿Cuánto sueles tardar en escribirlas?

Escribo en ordenador, a ser posible por las mañanas y cerca de una ventana que dé al exterior. Me pongo música aunque a veces ni la “escucho” ya que con el ajedrez he aprendido a aislarme. Tardo más en investigar que en escribir la novela. Me muevo en un plazo de 3 o 4 meses por historia. Luego es cierto que durante la correcciones me tienen que arrebatar el manuscrito de las manos porque no lo suelto 

¿Qué es lo más difícil, desde tu punto de vista: tener una idea que contar o desarrollarla?

Sin duda la idea, la semilla. Mi mente es un jardín lleno de semillas, y las voy regando todos los días. Algunas se mueren pero otras florecen y se transforman en una novela.

¿Estás escribiendo algo en estos momentos?

Sí, ahora mismo estoy a dos manos: corrigiendo lo que será mi próxima novela, una de gánsteres ambienta en el Chicago de los años 90, y dando una vuelta de tuerca a la novela sobre Kafka.

¿Nos puedes recomendar un libro?

“Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez.

Para terminar, convence por favor al lector dudoso: ¿por qué debería leer tus libros? Y, ¿cuál sería el mejor para empezar?

Intento con mis novelas que el lector disfrute, se entretenga y se sumerja en la trama junto a unos personajes de carne y hueso.

Quizá aconsejaría mi última novela, “El peón envenenado”, ya que en ella hay tres historias, tres tramas, en donde el lector más exigente puede elegir entre novela negra (Londres, 2003), novela de aventuras (Monroca, 1975) y novela histórica (Gernika, 1937).

¡Muchas gracias Ricardo! 

A los que leáis esta entrevista... estad atentos al blog ya que en los próximos días habrá una sorpresa...

viernes, 9 de noviembre de 2018

Entrevista a Dolores Conquero

Hace unas semanas os hablé de un libro que me había gustado muchísimo: "Amores contra el tiempo" de Dolores Conquero. La autora ha sido tan amable de concederme una entrevista que podéis leer a continuación



¡Hola Dolores! Antes de nada, te agradezco mucho que hayas aceptado que te entrevistase para mi blog. Muchas gracias a ti. Me hace mucha ilusión.

Para empezar, ¿quién es Dolores Conquero? ¿Podrías presentarte? Pues básicamente una periodista (de prensa escrita) que, tras muchos años de profesión, ha decidido arriesgarse y probar otros caminos. Ya lo había hecho otras veces, con guiones y con poesía, pero más tímidamente. Hace años, por ejemplo, publiqué un libro de cine que se tituló “Filmando, seis maneras de hacer cine en España”. En otro orden de cosas nací junto al mar, en Cantabria, pero vivo en Madrid desde mi adolescencia.

En primavera publicaste “Amores contra el tiempo” con la editorial Planeta. Es un libro diferente y nadie mejor que su autor para contarnos qué es exactamente. El libro reúne nueve biografías noveladas de otras tantas mujeres célebres que tuvieron algo en común: en algún momento amaron a alguien más joven que ellas. Son mujeres muy interesantes de por sí: Madame Curie, la reina Victoria de Inglaterra, Pasionaria, Agatha Christie, Coco Chanel, Fiona Campbell-Thyssen… Las elegí, entre otras cosas, porque eran de épocas y entornos muy diferentes.

Aunque ya lo cuentas en el libro, para quienes no lo hayan leído (aún), ¿nos puedes explicar por qué decidiste escribirlo?
Llevo mucho tiempo analizando cómo la sociedad trata el fenómeno de la diferencia de edad en el amor, y es fácil comprobar que todavía hoy no se ve del todo bien que la mujer sea mayor que el hombre. Esto no ocurre cuando es a la inversa, u ocurre en mucha menor medida. Un día me planteé escribir un libro de biografías amorosas y pensé que sería interesante reflejar cómo esta circunstancia marcó las historias de amor de algunas mujeres célebres.

¿Por qué esas mujeres y no otras? Había más, por supuesto, pero estas me parecieron personalidades muy atractivas de por sí. Por un lado me harían disfrutar a mí investigando (porque un trabajo como este sólo puedes abordarlo si te lo pasas muy bien con él) y por otro podrían dar una visión rica y variada del tema. También me parecían personajes que merecía rescatar, porque creemos que los conocemos sólo porque nos suenan mucho o hemos visto una película sobre ellos, pero en realidad no los conocemos tanto. El reto fue contar cosas poco conocidas sobre estas personas y, sobre todo, contarlas de manera distinta.


¿Por qué siempre se ha visto mal que un hombre salga con una mujer mayor que él y no al revés? ¿Tan machista es la sociedad? ¿No hemos avanzado desde la época de Diana de Poitiers? Hemos avanzado poco, aunque algún caso mediático nos pueda hacer creer lo contrario. Esa es la excepción que confirma la regla, y además no hay más que ver cuánto revuelo causan, por ejemplo, historias como la de Macron o, en su día, la de la Duquesa de Alba. De hecho, Trump le saca a Melania exactamente los mismos años que Brigitte Macron a su marido y esto apenas se destaca. Esto se ha perpetuado, entre otras razones, porque al hombre le ha venido muy bien que fuera así: de esta manera prolonga su vida amorosa y tiene más opciones a los cuarenta, a los cincuenta, a los sesenta… Al menos en teoría.

¿Cómo fue el proceso de documentación? Aunque cada historia ocupa menos de cincuenta páginas, me imagino que habrá mucho trabajo detrás… Hay muchísimo trabajo detrás, pero no hay ningún secreto en ello: sólo emplear horas y más horas en leer, en estudiar, en investigar… Y luego hay mucho de mi propio bagaje, claro. Un libro así no se hace de la nada.

¿Qué tipo de lector crees que disfrutará con ella? Es un libro un poco inclasificable, que a algunos les gusta porque adoran las historias de mujeres y las biografías, a otros porque está lleno de anécdotas curiosas de todo tipo y lo encuentran instructivo… He procurado que su lectura sea ágil, porque detesto las descripciones eternas y la falta de ritmo. Y, en ese sentido, contar cosas como quién puso de moda el blanco en las bodas, sin proponérselo (y que no es quien se suele creer) o que el biógrafo oficial de la reina Victoria de Inglaterra ya escribió, a mediados del siglo pasado, sobre la estrecha amistad de la monarca con un joven criado indio (es decir, que esa historia no es tan novedosa como se ha pretendido), cumple esa función.

Ahora una pregunta comprometida: ¿cuál de las nueve mujeres que aparecen en el libro es tu favorita? Pues sí es comprometida, sí. Dudo entre Madame Curie o Agatha Christie, aunque Coco Chanel me robó el corazón cuando la conocí más a fondo. Me sorprendió averiguar que tras su imagen de mujer rebelde y exitosa siguió siendo siempre una pequeña abandonada. ¿Cómo no enternecerse al saber que de niña iba al cementerio porque no tenía con quién jugar o que siempre odió los domingos, esos días en los que era más consciente de su soledad?

 ¿Cómo está siendo aceptado “Amores contra el tiempo” por los lectores? No soy la más indicada para contestar a eso, pero parece que a la gente le está gustando. Eso sí: todo el mundo se sorprende: me dicen que es por la mezcla de humor y ternura, de datos cultos y mundanos. Y porque la documentación lo mismo es de libros de historia de toda la vida que de un ABC de los años cincuenta, una famosa película o un documental encontrado en Youtube.

Cita un ejemplo de esto, por favor. En el primer capítulo, dedicado a Diana de Poitiers, además de su historia de amor con Enrique II de Francia, al que sacaba 19 años y que duró toda la vida, hablo de su castillo de Anet. Pues comento que en ese castillo se rodó la película “Operación Trueno”, por si alguien lo reconoce, o que Flaubert habló de Diana de Poitiers en su libro “La educación sentimental”. Son pinceladas de las que no abuso, pero que a la gente le divierten. A mí me encanta cruzar datos de mundos aparentemente diversos. Gracias a eso descubrí, por ejemplo, una cosa sobre Coco Chanel que no aparece en ninguna de sus biografías, o sobre la mujer que fue rival de Dolores Ibárruri, Pasionaria…

¿Estás escribiendo algo en estos momentos? Sí, tengo algo muy avanzado, pero prefiero no hablar todavía de ello 😉))

¿Cómo ves la profesión de escritor en España? Muy difícil, siempre lo ha sido. Ahora ha cambiado, es cierto, pero creo que sólo se han cambiado unas dificultades por otras. ¿Cuáles? En el pasado sólo se podía publicar si una editorial apostaba por ti; ahora todo es más democrático, pero la oferta es infinitamente mayor y también cuesta más hacerse un hueco.

¿Lees mucho? ¿Qué tipo de libros te gusta leer? Siempre he leído mucho y variado. La calidad no está reñida con el género, afortunadamente. Unas veces me gusta aprender, otras pasar un buen rato… Y me gusta estar al día, pero también disfrutar de un clásico.

¿Nos puedes recomendar un libro? Dos. Uno reciente, “El dolor de los demás”, de Miguel Ángel Hernández, y “La hija del sepulturero”, de Joyce Carol Oates.

Para terminar, convence por favor al lector dudoso: ¿por qué debería leer tu libro? Creo que se lo va a pasar bastante bien y que, cuando acabe, no sentirá que ha perdido el tiempo.

¡Muchísimas gracias Dolores! Espero que os haya parecido interesante la entrevista y que os sirva para conocer más a una autora y a un libro que, os lo aseguro, merece mucho la pena. Os dejo el enlace a mi reseña del mismo por si queréis leerla


jueves, 30 de agosto de 2018

Entrevista a Víctor Fernández Correas





El martes pasado os hablé de "Se llamaba Manuel", una novela que me gustó mucho y que me dejó con ganas de saber (y leer) más de su autor: Víctor Fernández Correas. Por eso, se me ocurrió proponerle una entrevista a la que él, muy amablemente, aceptó. Es ésta:

¡Hola Víctor! Antes de nada, te agradezco mucho que hayas aceptado que te entrevistase para mi blog.

Las gracias a ti siempre por la oportunidad de aparecer en tu blog. Muy gustoso de aceptar la invitación.


Para empezar, ¿quién es Víctor Fernández Correas?¿Podrías presentarte?

Soy periodista, llevo casi veinte años dedicado a las tecnologías de la información, a hablar de cosas relacionadas con ellas, con la pequeña y mediana empresa, y desde entonces, más o menos, también escribo por placer, no sólo por obligación profesional. Y desde 2008, año en que apareció mi primera novela en el mercado, me tomo algo más en serio esto de darle a la tecla. Tanto, que a dicha novela le han acompañado ya otras dos y la participación en una antología de relatos.


Si no me equivoco, has escrito tres novelas (“La tribu maldita”, “La conspiración de Yuste” y “Se llamaba Manuel”) además de un relato publicado en una compilación titulada “Cervantes tiene quien le escriba”. Centrándonos en las novelas: una está situada en la Prehistoria, otra en el siglo XVI y otra en el siglo XX. Está claro que te interesa el pasado pero, ¿por qué sitúas tus novelas en épocas tan distintas? ¿Sobre qué época te costó más escribir?

La época me es indiferente, lo que me gusta es contar una historia. Así, mientras en La conspiración quise homenajear al Emperador Carlos, con La tribu me encontré con una historia, la de los restos de homínidos hallados en la Sima de los Huesos de la Sierra de Atapuerca, y cuyo yacimiento investiga y excava año tras año el Equipo Investigador de Atapuerca. El contexto es importante, pero lo que más me interesa es contar la historia que ese contexto me ofrece, analizar el comportamiento de sus personajes, sus sentimientos, etc.

En cuanto a la dificultad de la época, la novela más complicada fue La tribu maldita. En todos los sentidos: recurrí a revistas científicas o a tesis doctorales para recrear la época, la fauna, la flora, etc. Hasta tuve que inventarme un vocabulario compuesto por gruñidos, dado que sus protagonistas no hablaban sino gruñían. Un reto, desde luego.


Cuéntanos qué proceso sigues a la hora de escribir una novela. ¿Tienes una historia completa en la cabeza a la hora de ponerte a escribir o, más bien al contrario, decides escribir sobre la prehistoria por poner un ejemplo, empiezas a documentarte y la historia va surgiendo poco a poco?

Lo primero es la documentación, proceso que me puede llevar varios meses. Una vez analizada la documentación, entonces estructuro la novela a partir de lo que he leído, visto, etc., a lo que uno los personajes, cuyos rasgos muchas veces aparecen mientras analizo toda aquella documentación. Y, después, y apoyado en una escaleta, comienzo a escribir poco a poco. Aunque, más bien, tendría que decir que escribo según lo que me piden los personajes o cómo actúan, pues en cuanto aparecen en la novela se adueñan de ella y me limito a escucharlos, a seguir sus directrices. Ellos mandan.



¿Es más fácil escribir sobre un pasado muy remoto –como la prehistoria- o sobre un pasado que todavía duele –la guerra  y la postguerra-?

Si me guío por la experiencia, es más difícil recrear un pasado muy remoto, especialmente por la documentación que tuve que manejar. Pero lo importante es tener clara la historia, lo que quieres contar, y a partir de ahí tú estableces los límites, hasta dónde quieres llegar con la ambientación de la novela, qué quieres contar, etc. La dificultad estriba en cada uno, en lo que se quiera contar.  


Las dos primeras novelas son puramente históricas mientras que “Se llamaba Manuel”, además de tener una magnífica ambientación histórica, cuenta con una muy intrigante trama policíaca. ¿Vas a pasarte a la novela negra que tan de moda está?

Cuento historias, y eso implica, como es el caso de Se llamaba Manuel, entrar en un terreno distinto al que siempre he manejado como es la novela negra. Pero sólo porque me lo pedía la historia, lo cual no significa que vaya a seguir la senda… Por ahora. De hecho, la novela que tengo entre manos se aleja de la temática negra y regresa a la histórica. No tengo problemas en mezclar géneros o realizar incursiones en otros. Lo importante, siempre, es la historia.


Mucha gente teme leer novela histórica pensando que serán novelas aburridas y de difícil lectura. Estoy segura de que no estarás de acuerdo. ¿Qué dirías a un lector dudoso para que se atreva a leer una de tus novelas?

La novela histórica es uno de los mejores vehículos para conocer la historia, en general, además de ser, en general, una experiencia muy divertida. Ojo, para conocer, para abrir el ”apetito”, pues incita a descubrir más aspectos relacionados con el episodio leído o con la novela que se tiene entre manos. Está claro que se trata de una narración en la que la ficción juega un papel destacado, pero ayuda para conocer mejor tanto la historia en general como la nuestra en particular. Y hay muy buena novela histórica a la que hincarle el diente en este país. Autores como Sánchez Adalid, Posteguillo, Luis Zueco, Pedro Santamaría, por citar algunos, dan sobradas muestras de ello.


¿Tienes la intención de escribir algún libro situado en el presente?

Como he dicho antes, ahora estoy embarcado en una historia que se desarrolla hace cuarenta años, pero tengo el presente siempre en mente. Hemos vivido, y seguimos viviéndolos, años muy intensos, que seguramente en breve darán a luz más que interesantes novelas. Estoy convencido.


¿Tienes algún libro en el tintero?

El que te acabo de comentar. Llevo escritas cerca de cien páginas y es una historia que, creo, puede gustar. Un contexto histórico destacado, unos personajes que saltan de una de las tramas a la otra… Hasta ahí puedo leer.


¿Cuánto tiempo, aproximadamente, te cuesta escribir una novela y  cómo es el proceso? ¿Eres un escritor de costumbres y rutinas o escribes a impulsos y cuando puedes?

Depende de la novela, del tiempo disponible, etc. Me gusta la rutina y emplear determinados momentos (los fines de semana, las últimas horas del día…) para escribir. Luego, si el trabajo te da un respiro, aprovecho para revisar, para corregir, etc. Así, como mínimo, un año, como poco, año y medio. Al no vivir de la escritura, no dispongo de tanto tiempo y el proceso se alarga, pero se disfruta igualmente.


Para acabar, ¿nos puedes recomendar un libro?

¿Uno solo? Venga, va: Carta de una desconocida, de Stefan Zweig. Y después, cualquiera más de él. De sus ensayos, Erasmo de Rotterdam y Momentos estelares de la humanidad.

Nota: atentos al blog porque tengo dos ejemplares de "Se llamaba Manuel"; ¿se os ocurre qué voy a hacer con uno de ellos?





viernes, 15 de junio de 2018

Entrevista a Enrique Llamas autor de "Los Caín"


¡Hola Enrique! Antes de nada, te agradezco mucho que hayas aceptado que te entrevistase para mi blog.

Para empezar, ¿quién es Enrique Llamas?¿Podrías presentarte?

Soy un escritor y periodista zamorano, afincado en Madrid desde hace más de 10 años. Creo que lo que mejor me define es que para entender la realidad necesito mirarla a través de la ficción.

Recientemente, acabas de publicar “Los Caín” con Alianza de Novelas. ¿Nos puedes contar someramente de qué trata?

Es una historia sobre la maldad. Sobre cómo lo que no se habla acaba saliendo a flote de una u otra forma. El argumento se resume en un joven maestro madrileño que llega a un pueblo pequeño y remoto y que descubre que sus buenas intenciones no son suficientes porque es considerado un extraño.

¿Qué tipo de lector crees que disfrutará con ella?

Cualquier lector que disfrute con la novela negra, aunque la estructura no sea la de una novela negra canónica. También creo que la disfrutarán especialmente aquellos con raíces rurales, porque es un mundo que pretendo plasmar y que no ha sido muy habitual en literatura durante los últimos años. Pero el destinatario es cualquier lector con pasión por la literatura.

¿Por qué has decidido escribir sobre una época que no viviste?

La distancia nos ayuda a entendernos mejor a nosotros mismos. Creo que ubicar la trama en algún momento inconcreto de los años 70 nos permite vernos en un espejo con claridad, un espejo que además nos dice de dónde venimos.

¿Está la novela inspirada en hechos y/o personajes reales?

Está inspirada en varios hechos que han tenido lugar esta última década, como por ejemplo las muertes que sufrieron los ciervos en la Sierra de la Culebra durante el verano de 2010, o distintos sucesos que me cuenta mi padre, que es maestro rural. Lo mezclo con la ficción para que la frontera entre lo real y lo inventado se diluya, como ocurre con la vida.

La novela transcurre en un pueblo, ¿verdad? Antes parece que las novelas negras sólo podían situarse en las grandes o medianas ciudades pero cada vez me encuentro con más novelas de este tipo que se sitúan en un entorno rural. Un escritor al que tuve ocasión de escuchar hace poco comentaba que el crimen rural era más interesante porque en los pueblos los odios, las rencillas y los rencores se enquistan durante más tiempo, incluso durante generaciones, dando lugar a otro tipo de crímenes. ¿Qué opinas tú?

No sé si los crímenes son de “otro tipo”, pero quizá sí sean más descarnados. Lo que ocurre en los lugares con pocos habitantes es que todo el mundo conoce a todo el mundo, con lo cual las apariencias no tienen cabida. Independientemente de esto: me alegro enormemente de que lo rural tenga más hueco ahora en las librerías, porque de una forma u otra todos tenemos las raíces ahí y es un mundo al que en muchas ocasiones se les ha dado la espalda.

¿Nos puedes explicar el por qué del título? ¿Hace referencia al Caín bíblico o tiene otro sentido?

Hace referencia al Caín bíblico, a la maldad, que es el tema fundamental de la novela, la maldad pura y desinteresada. Pero es también un homenaje a Ana María Matute y la primera novela que publicó: “Los Abel”:

Ésta es tu primera novela aunque siempre has estado ligado -profesionalmente hablando- al mundo de la literatura y la comunicación . ¿Por qué decidiste escribirla?

Decidí escribirla porque siempre he sido lector y porque los libros son para mí piedras angulares. Hay un momento en el que ves una historia en algo y te animas a contarla porque crees que puedes, al menos, darle a alguien un rato entretenido de lectura. La escritura es un proceso precioso.



¿Cómo ha sido el proceso de escritura? ¿Cuánto has tardado en escribirla? ¿Te ha resultado fácil o una tarea ardua?

Escribir es algo natural en mí, y no requiere mucho trabajo, más allá de la rutina necesaria. La escribí en más o menos un año, pero luego la metí en un cajón, antes de cortarla y corregirla para poder ceñirme más a lo que exactamente quería contar.

¿Qué es lo más difícil, desde tu punto de vista: tener una idea que contar o desarrollarla?

Desarrollarla, sin duda. Ideas hay muchas, pero darles una estructura y un cuerpo, una trama conlleva bastante trabajo y, como he dicho, una rutina. La rutina para mi es fundamental.

Dado que no viviste aquella época, supongo que habrás tenido que documentarte sobre para ella…

La ambientación no la realizo mediante datos históricos, recurriendo a sucesos concretos. Quería dar un margen al lector para que se acomodara, temporalmente, donde más le conviniera, dentro de unos márgenes, que son los años setenta y eso una fecha cerrada no lo permite. La ambientación que logro, por tanto, es más sensorial, utilizando por ejemplo colonias, marcas de tabaco o programas de radio de la época.

¿Sigues alguna rutina a la hora de escribir?

La rutina es fundamental para mí. No sólo para la escritura. Me da estabilidad y lo que es más importante: la posibilidad liberadora de romperla.

 ¿Cómo está siendo aceptado “Los Caín” por los lectores?
Estoy teniendo respuestas muy interesantes por su parte, especialmente por lectores y lectoras que han tenido algún vínculo u otro con el mundo rural. Es muy estimulante ver la relación de cada lector con los personajes, a quiénes entienden mejor, con quiénes empatizan más, con quienés se sienten identificados. Cada lector es un universo.

¿Estás escribiendo algo en estos momentos?

Con la promoción de “Los Caín” no, porque es importante estar enfocado en un proyecto y no mezclar. Pero sí, algo hay, claro, siempre hay algo.

¿Cómo ves la profesión de escritor en España?

Por lo general el mundo de la cultura es muy inestable para todos los trabajadores del sector. Es necesaria una ley de mecenazgo para todas las artes, de forma urgente, para que el panorama empiece a mejorar.

¿Lees mucho? ¿Qué tipo de libros te gusta leer?

Leo todo lo que puedo y, por tanto, y como cualquier lector, leo menos de lo que me gustaría. Me gusta todo o casi todo lo que esté bien escrito sin suscribirme como lector a ningún género concreto.

¿Nos puedes recomendar un libro?

“Días sin final” de Sebastian Barry, a caballo entre el western, lo histórico y el realismo sucio, es un imprescindible de este 2018.

Para terminar, convence por favor al lector dudoso: ¿por qué debería leer tu libro?

Simplemente le animo a que lea el primer párrafo, de alguna manera u otra éste marca el tono de la historia, y ahí podrá comprobar si va a disfrutar leyendo o no: “Nadie supo nunca que aquella primera noche la tumba de Arcadio Cuervo estuvo mal cerrada…”

Si os interesa, podéis comprar el libro en el siguiente enlace:


sábado, 2 de diciembre de 2017

Entrevista a Juan Herrera, autor de "La radio de piedra"


Hola a todos. Hace unos días publiqué la reseña de "La radio de piedra" de Juan Herrera (podéis leerla aquí). Una novela que, como os dije, me gustó muchísimo. He tenido la ocasión de entrevista a Juan y aquí os traigo la entrevista (y os aconsejo que estéis atentos al blog porque en los próximos días habrá una sorpresa relacionada con este libro

¡Hola Juan! Antes de nada, te agradezco mucho que hayas aceptado que te entrevistase para mi blog.

Es un placer que no podía perderme

Para empezar, por si alguien no te conoce ¿quién es Juan Herrera?¿Podrías presentarte?

Soy una paradoja que tose y respira, soy viejo guionista y al mismo tiempo un joven novelista

¿Es Juan Herrera un hombre para todo? Una lee tu biografía y se queda anonadada con la de cosas que has hecho. ¿A qué se debe? ¿Te queda algún palo por tocar? ¿Con cuál de tus facetas te quedas?

Desde niño, me gusta sentir la vida. Prefiero siempre lo que no sé hacer a lo que ya he hecho antes. Prefiero hacer algo mal a no hacerlo. Sentir lo mediocre que soy me ayuda a valorar más a los que hacen las cosas bien. Y en cuanto a mi actividad preferida, seguramente ver pasear a la gente.

Centrándonos en tu faceta de escritor, recientemente has publicado la que es tu primera novela, “La radio de piedra”. ¿Cuándo y por qué empezaste a escribir?

Yo soy guionista desde que tenía pelusilla debajo de la nariz, por lo tanto llevo escribiendo toda la vida, pero la literatura es otra cosa. La literatura es al guion, lo que la música de Back es a la sintonía de “Sálvame”. Yo nunca pensé que tendría tanta necesidad o tanta osadía como para tratar de escribir una novela, pero la muerte de mi hermano pequeño, su repentina marcha, acumuló en mí las ganas precisas de hacerlo. Sentí la necesidad de poner por escrito, humildemente, las vivencias de nuestra infancia y así nació, “La radio de piedra”.

¿De qué trata “La radio de piedra” y cuál es el motivo de ese título?

En 1936 hubo en España una guerra fratricida. Fue una carnicería. En mi propia familia hubo torturas y fusilamientos, pero como la comedia es casi siempre el resultado de la fórmula: tragedia más tiempo, yo he guardado esta historia, que es la historia de pueblo, de mi gente, durante más de treinta años en un rinconcito de mi cabeza y de esa manera, la hiel de las heridas sin dejar de ser heridas, se fue transformando en miel.

¿Por qué elegiste esa época y esa temática?

La época me eligió a mí. Solo en las guerras se da esa mezcla asombrosa que mezcla lo mejor y lo peor de los seres humanos y yo en medio del dolor ocasionado por la pérdida de mi hermano, sentí la necesidad de decir que la paz, la propia y la de todos, es el resultado de un trabajo. Los malos son muy trabajadores y los que nos creemos buenos, tenemos que demostrarlo trabajando más que ellos. Si quieres la paz, no te quejes de la guerra y trabaja por la paz.

¿Hay algo de ti en esta novela? ¿Algo real, o es todo ficción?

Como es fácil de deducir por mis respuestas, todo en esta novela es verdad y al mismo tiempo es todo literatura. Yo conozco a todas las personas que en ella aparecen, conozco ese paisaje destartalado hasta en sus más mínimos escondrijos. Conozco a esas moscas y a ese calor y hasta el faquir Dajatarto, de tanto seguir sus andanzas durante años, es casi de mi familia. Pero el tono, la música y la posible belleza del texto es un regalo seguramente, de mi hermano.

¿Viviste tú también en un pueblo como el que es escenario de la novela? ¿Están basados en personas reales los personajes que pueblan la novela?

El autor real del aparato de radio que da título a la novela es mi propio abuelo y a partir de ahí el resto de los personajes son gentes de carne y hueso que han pasado por mi vida, alguno de los cuales, aún vive.

¿Tuviste una idea y te pusiste directamente a escribir o primero tuviste que documentarte? Si es así, ¿cómo fue el proceso de documentación?.

Yo tenía esta idea dentro de mi cabeza, como un ovillo de palabras y personajes, pero no le encontraba la punta. Le daba vueltas y le daba vueltas pero no encontraba la punta para tirar de él y desenrollarlo. Una mañana, andando hacia el trabajo me vino de golpe la frase con la que se abre y se cierra la novela. Esa frase, seguramente regalo de mi hermano, era la punta que yo buscaba y a partir de ella, la novela se fue desenvolviendo con la fluidez y naturalidad con la que despliega un pañuelo de seda.

¿Cuánto tiempo tardaste en escribir la novela? ¿Seguiste una rutina especial a la hora de escribirla?

Fue un trabajo duro por mi estado de ánimo, pero afortunadamente, corto en el tiempo. Creo recordar que unos dos meses y medio de trabajo diario.

Una vez terminada la novela, se abre el difícil proceso de buscar una editorial que quiera publicarla. Tú has conseguido un agente literario y una editorial. ¿Te resultó difícil? ¿Tuviste que llamar a muchas puertas para que tu novela fuera aceptada? ¿Crees que el hecho de ser una persona conocida te ha favorecido o te ha perjudicado a la hora de publicar tu novela?

Yo tengo una suerte asombrosa. Tengo un hada madrina que se llama Raquel Martos. Raquel es una extraordinaria escritora y una amiga tan generosa que por su cuenta y riesgo, tras leer un borrador de mi novela se la hizo llegar al editor que aceptó el reto de la edición. Yo creo que cada persona joven que escriba debería tener un hada como Raquel Martos en su vida.

El libro lleva poco tiempo en las librerías pero seguro que ya sabes cómo está funcionando entre los lectores ¿Qué te transmiten éstos? ¿Está gustando la novela?

Yo soy un escritor incipiente, pero soy un viejo guionista. Por lo tanto sé por experiencia que mi trabajo termina en el momento exacto en el que pongo fin a mi trabajo. El mundo de las ventas me es completamente ajeno y desconozco las cifras. No me sobra el dinero, pero a la hora de escribir este libro nunca pensé en ese asunto. En cuanto a los lectores, alguno conozco, pero creo que la lectura es un acto íntimo y cada cual lee el libro que ya lleva en la cabeza y mi texto es solo la percha de sus propios pensamientos. Nadie encuentra nada que no lleve ya en sus ojos.

¿Vas a promocionarla de alguna manera? ¿Vas a hacer presentaciones, firmas de libros, etc…?

Soy un hombre disciplinado y coherente, o al menos, trato de serlo. Lo cortes es corresponder con las personas que han depositado en mi novela su confianza y por lo tanto haré lo que sea preciso para dar a conocer la existencia de mi novelita.

Y ahora qué, ¿va a ser ésta una incursión puntual en el mundo literario o tienes alguna idea para escribir nuevas novelas?

Soy un guionista, un contador de historias. Por lo tanto tengo cientos de ellas dando vueltas en mi cabeza. No se, si las circunstancias me empujaran de nuevo a la escritura. Mientras tanto me entretengo dándoles vueltas como hacen los viejos sin dientes con los garbanzos.

Además de escribir, ¿te gusta leer? ¿Lees mucho? ¿Crees que es fundamental tener un buen bagaje lector para lanzarse al mundo de la escritura?

Leer es vivir mas. Eso me dijo siendo niño, un viejo maestro. Siempre he leído. Todos los días de mi vida leo y releo. Pero lo hago como comen las gallinas: leer pensar, leer pensar, leer pensar.

Para terminar, dos últimas preguntas: ¿qué libro estás leyendo ahora mismo? ¿Nos puedes recomendar un libro que verdaderamente te haya llegado?

Me encanta leer libros con los que aprender. Ahora estoy leyendo libros sobre la historia del color de un autor francés: Michel Pastoreau, se titula: “Los colores de nuestros recuerdos” y como suelo leer de dos en dos, estoy releyendo “La Miel” un libro de poemas de Tonino Guerra, el gran guionista del cine europeo de posguerra.

Muchas gracias por tu tiempo Juan. He decirte -deciros- que el libro me ha encantado






viernes, 21 de julio de 2017

Entrevista a Mariela Michelena, autora de "La vida son los miércoles"



Hacía mucho tiempo que no os traía una entrevista al blog. Hoy os propongo conocer un poco más a Mariela Michelena, autora de "La vida son los miércoles" que ha publicado hace unas semanas la editorial Espasa


Buenos días Mariela. Muchas gracias por conceder esta entrevista al blog

Acabas de publicar tu primera novela titulada "La vida son los miércoles". Para quien no te conozca, ¿puedes hablarnos un poco de tí y de tu obra?

Soy psicoanalista y escritora.  Mi experiencia de más de 30 años como psicoanalista me permite escuchar a diario desde mi consulta de Madrid, sobre todo, el relato de mujeres que están inmersas en conflictos personales. Mi finalidad es acompañarlas y ayudarlas a conocerse mejor y comprender las situaciones difíciles que atraviesan.

En los libros he encontrado otra forma de desarrollar mi experiencia profesional, en este caso dirigida a una audiencia mayor. Esta idea me llevó a escribir Mujeres malqueridas y, a partir de la respuesta abrumadora de mis lectoras, escribí Me cuesta tanto olvidarte y Mujeres que lo dan todo a cambio de nada. Una trilogía, que con un lenguaje cercano y divulgativo, ayuda a miles de mujeres a pensar y a comprender por qué hay conflictos en su vida que se repiten una y otra vez. También he publicado libros sobre el desarrollo infantil y un diario personal sobre el cáncer de mamá.

.- Aunque ésta es tu primera novela, no eres novel en esto de la escritura. Tus anteriores obras son libros de no ficción relacionados con tu trabajo como psicoanalista. ¿Por qué te decidiste a dar el salto a la ficción?

Efectivamente es un salto. Una aventura que me apetecía mucho disfrutar. Me explico: en mis otros libros, siempre estoy entre el relato de mis pacientes –o mis lectoras- y la teoría psicoanalítica, buscando ser fiel a ambos sin descuidar la claridad de los conceptos y la facilidad en la lectura; ¡demasiados amos que atender! Amos a los que he servido y he respetado encantada, pero lo cierto es que ya necesitaba un poco más de libertad y esa libertad sólo te la concede la ficción.


.- La novela está protagonizada por tres mujeres en torno a los cuarenta años. ¿Hay algo de ti o de mujeres que conozcas en estas mujeres?

En cualquier personaje siempre se cuela algo del autor, así que en las tres mujeres de la novela seguro que hay algún rasgo mío. Marina, por ejemplo, es una venezolana que vive en Madrid. A través de ella plasmo mi nostalgia de vivir lejos de un país que sufre y al que adoro.

Por otra parte, las tres protagonistas son un compendio de las historias que escucho cada día.  Una suma de experiencias, pinceladas de aquí y de allá, pero, en cualquier caso, se trata de personajes de ficción. ¡Acuérdate de que yo me lancé a la novela por la libertad de la ficción!


.- Aún no la he leído (lo haré en breve) pero, por lo que he leído sobre ella, parece una novela muy actual en cuanto al formato. Por lo visto, la historia se cuenta a través de correos electrónicos, un diario personal y un historial clínico. ¿Por qué has elegido esta forma de contar la historia?

Cuando empecé a escribir la novela sabía que quería personajes auténticos, que no engañaran al lector. Mujeres de verdad, con sus luces y sus sombras, con sus miserias y sus adicciones. Mujeres con madres, con infancias distintas, con vidas intensas. Quería que le hablaran al lector sin tapujos, y uno sólo habla sin tapujos con la mejor amiga, con el terapeuta ¡y con el diario! Así que ese fue el motivo de elegir esos lenguajes distintos.

El resultado ha sido una novela ágil, fresca, que interesa al lector y que no aburre ni un minuto. Cuando pasas de los correos al diario, por ejemplo, te da pena abandonar los correos porque la historia te interesa, pero agradeces volver al diario porque también de ese personaje quieres saber más y más…

Además, el tono desenfado y actual de la novela pretende arrancar la sonrisa del lector ante la reacción de las protagonistas a las situaciones que les toca vivir.


.- ¿Qué temas tratas en la novela?

A través de las tres historias, el libro aborda realidades de nuestro tiempo que viven muchas mujeres en la actualidad. Por ejemplo, la elección entre el éxito profesional o la familia, que con frecuencia lleva a postergar la maternidad y que, en ocasiones, pone en peligro la posibilidad de tener hijos. También se aborda la dependencia emocional, las relaciones tóxicas, la fidelidad, la amistad entre mujeres, el cuidado de los padres…


.- Me imagino que esto es como hacer elegir a una madre entre sus hijos pero, ¿me puedes decir cuál de las tres mujeres es tu personaje preferido y por qué?

Pues sí. Es como hacerme elegir entre tres hijos, ¡y no puedo! A Marina le tengo cariño porque es muy venezolana, y eso me encanta. Es la amiga que todas querríamos tener, ¡pero a veces es insoportable!

Eva me caía fatal cuando empecé a escribirla. Sin embargo, me fue ganando con el devenir de la novela y al final me parece la más entrañable y la más valiente de las tres.

¡Y Susana es un encanto! Me gusta la vida independiente y cosmopolita que lleva en Nueva York, su éxito, su desparpajo y ¡su pasión por los zapatos!

Las tres, amigas desde la universidad, tienen unas vidas aparentemente consolidadas. Pero, de repente, tendrán que afrontar una serie de reveses que les harán tomar consciencia sobre el devenir de sus vidas y se replantarán su lugar en el mundo.

.- ¿Tardaste mucho en escribir la novela? ¿Cómo fue el proceso de escritura?

Tardé un año en escribir La vida son los miércoles. Mi objetivo, desde el primer momento que comencé a crearla, fue adentrarme en el alma de las tres mujeres protagonistas a través del lenguaje y del formato elegido.

Quería descubrir sus inseguridades, sus miedos, sus recelos y sus pensamientos más ocultos. Esta parte fue la que más tiempo me llevó y, para ello, utilicé mi experiencia como psicoanalista.


.- Primera novela escrita, primera novela publicada. ¿Ha sido complicado encontrar editorial?

Confieso que no. En mi caso no fui yo quien encontró a una editorial, sino la editorial quien me encontró a mí. Miryam Galaz, editora de Espasa, había leído mis libros anteriores y me seguía en mis cuentas de las redes sociales. Un buen día se puso en contacto conmigo para proponerme la aventura de cambiar de registro. Y ese fue el principio de una gran amistad. ¡No me puedo quejar!

.- ¿Cuál es la razón de ese sonoro título: La vida son los miércoles?

La verdad es que la elección del título poco tiene que ver con la música del mismo, y más con el espíritu de la letra. La madre de Marina, en un momento álgido de su vida en el que tiene que tomar una decisión crucial, habla con ella y le explica lo que es la vida. Le dice que no se llame a engaño, que la vida no son los grandes acontecimientos sino las cosas pequeñas, las rutinas, el día a día… lo que pasa los miércoles. Cualquier miércoles.

La felicidad no hay que esperarla, porque llega sin avisar y nunca en fechas señaladas.

.- ¿A qué tipo de lector va dirigida tu obra?

No puedo ocultar que sobre todo está dirigida a mujeres. Aunque los lectores masculinos que la han leído me cuentan que les ha gustado, porque con ella han entendido un poco mejor el universo femenino.

Como dice mi amigo el escritor Alejandro Gándara, “no hay literatura de hombres o mujeres. Para un hombre La vida son los miércoles es asomarse al universo femenino”.


.- ¿Te has sentido cómoda escribiendo novela? ¿Vas a repetir o prefieres escribir libros más “técnicos”?

Creo que hay momento para todo. Las sensaciones al escribir ensayos y novelas son distintas. Como te dije anteriormente, la ficción me hace más libre pero los ensayos me permiten profundizar más en los temas que trato como psicoanalista.

No te puedo contar más, pero sí que estoy pensado en un nuevo libro. Espero que nos veamos a medio plazo.


.- Además de escribir, ¿te gusta leer? ¿eres una gran lectora? Me gustaría que nos recomendaras un libro

No conozco a nadie a quien le guste escribir, que no sea un lector empedernido. Así que sí, lo confieso, soy una lectora voraz.

Es difícil recomendar un libro, ¡un solo libro! Cualquiera de Virginia Woolf, por ejemplo. Aunque la novela que yo he leído más veces es Pedro Páramo. Tengo debilidad por Comala y por sus habitantes misteriosos.