Hace ya unos meses que leímos, de forma simultánea, esta novela. El atasco reseñador que he tenido desde hace tiempo, ha hecho que hasta hace un par de semanas no me pusiera con su reseña (con eso de que no era compromiso, la iba dejando postergadas por la de otros libros que sí lo eran). Y, una vez redactada y maqueteada, se tuvo que poner a la cole para ser publicada porque, ésa es otra, tras redactar las nueve reseñas que tenía pendientes (y seguir leyendo, claro), encontrarle un día tampoco era fácil jajaja
Pero bueno, por fin, aquí tenéis mis impresiones
Franck Thilliez
Franck Thilliez (Annecy, 1973, ingeniero informático, sacudió el establishment literario francés al colarse entre los nominados al prestigioso Premio SNCF de novela negra con El ángel rojo, obra con la que estrenaba la serie dedicada al inolvidable comisario Sharko.
Posteriormente ha publicado La chambre des morts (2005), que irrumpió con fuerza en las listas de libros más vendidos, obtuvo los premios SNCF y el de los lectores Quais du Polar y fue saludada con entusiasmo por la crítica especializada, antes de ser adaptada al cine por Alfred Lot (que a su vez obtuvo un Premio Lumière al mejor guión), Luto de miel(2006), premiada con el Sang d´Encre, y La fôret des ombres(2006). En muy poco tiempo, Sharko se ha convertido en un icono de la novela negra de nuestros días, como en su momento lo fueran Phillip Marlowe, Sam Spade, Pepe Carvallo o Salvo Montalbano
Sus últimas novelas, “El síndrome E”; “Gattaca” y “Atomaka” han sido publicadas por Destino
Argumento
“El ángel rojo” es el primer caso en el que aparece el comisario Sharko
La aparición de un cadáver decapitado, artísticamente troceado y diseminado con enigmáticos designios por diversos rincones de París, sacude de un modo eléctrico al comisario Franck Sharko. Saber que no se trata del cuerpo de su esposa, que lleva ya seis meses desaparecida sin que nadie haya pedido rescata y sin que se tenga la menor pista, es sólo un consuelo menor. Al contrario, este descubrimiento dará pie a una estremecedora y alucinante investigación que pone en contacto a Sharko con los ambientes, redes virtuales y personajes más sórdidos que puedan imaginarse y, sobre todo, con una mente fría, manipuladora y perversa hasta límites insospechados.
Sólo la tensión en que Thilliez mantiene al lector a lo largo toda la novela, impide que éste sienta el calor de la espesa sangre que rezuman estas páginas. La capacidad que tiene el autor para angustiar al lector y mantenerle atrapado en la trama es realmente algo fuera de lo común y por ello han comparado esta obra amenudo con "Seven" o "El silencio de los corderos". Un thriller no apto para cardíacos.
Datos técnicos
Título: “El ángel rojo”
Autor: Franck Thilliez
Traductor: Fernández, Martine
Editorial: Edhasa
Edición: rústica con solapas
Páginas: 448
ISBN: 978-84-350-1075-7
Impresiones
Thilliez era un autor eternamente pendiente para mí. Pronto descubrí que también lo era para muchos otros blogueros con los que comparto lecturas por lo que decidimos hacer la lectura simultánea, comentándola vía Twitter, de alguna de sus obras. La duda estaba si empezar por “El síndrome E”, de muy buenas críticas, o hacerlo por la primera novela de la serie, “El ángel rojo”, por aquello de seguir el orden. Puse una encuesta en el blog y la elegida fue ésta. Si bien siempre es un acierto leer una serie policíaca en orden-porque, aunque los casos sean independientes, los protagonistas suelen ser los mismos y su vida personal tendrá más o menos importancia, pero siempre habrá una evolución-, en este caso me parece realmente básico porque a Sharko le pasan muchas cosas y creo que conocerlas es básico para entender al personaje. No dudo que pueda empezarse la serie por El síndrome E y disfrutarla pero, de verdad, que recomiendo leer antes esta novela; si no, os vais a perder, además de un buen caso policial, unas experiencias personales del protagonista que debéis conocer.

La novela comienza con un prólogo en el que conoceremos que la mujer de Sharko se encuentra desaparecida desde hace unos meses. Salió de dar una clase de música con la intención de ir a su casa pero nunca llegó. Hubo una investigación pero no se pudo averiguar nada. Sharko se encuentra desesperado por la situación y sigue revisando una y mil veces el expediente tratando de encontrar un hilo del que tirar. Sin resultado.
Tras ese prólogo, nos adentramos en un primer capítulo que ya nos mete de lleno en el presente y en una serie de terribles asesinatos. Sharko será el encargado de investigarlos y se introducirá en una espiral de horror y locura.
A veces metemos –yo la primera- en el saco de la novela negra, muchas novelas que, como mucho, son grises. Novelas de misterio, de intriga, con una investigación pero una pátina de amor, de humor, o qué sé yo. Pero si hay una novela negra, pero negra negra negra, es ésta. Negra negrísima, brutal. Los asesinatos que se describen, con todo detalle, en esta novela, son auténticas barbaridades, brutales. Y, como el autor los describe tan bien, con tanto lujo de detalles, los vamos a poder ver casi como si los tuviéramos delante de los ojos. Por ello, entiendo que no es una novela apta para todos los públicos, estómagos sensibles abstenerse. El asesino que los comete es malo malísimo, de manual; malo entre los malos. Uno llega a dudar que una persona pueda imaginar y cometer semejantes atrocidades. Además, por si fuera poco, es muy listo, por lo que cazarle no va a ser nada fácil.
Reconozco que no soy capaz, por ejemplo, de ver las imágenes que ahora mucha está colgando en Facebook a raíz de la barbarie de Gaza, no lo soporto. Sin embargo, la visión literaria de estos crímenes no me resulta tan insoportable. Y eso ha hecho que haya disfrutado la novela
El protagonista, Sharko, me ha encantado. Está caracterizado a la perfección; cosa que se logra, entre otras cosas, por la narración en primera persona. El autor se mete en la piel de su personaje y nos mete al lector en su cabeza y en su corazón, de tal modo que acabamos conociéndole muy bien, sabiendo sus deseos y sus miedos, sus motivaciones y sus pensamientos. Un hombre complicado Sharko, con una vida muy complicada –y lo que me parece que se le va a complicar en el futuro-, que a mí, personalmente, me ha gustado mucho como protagonista. No me extraña que haya tantos lectores enganchados a este personaje. Me da que es uno de esos protagonistas de novela cuyo nombre no se olvida, que se queda en la mente del lector novela tras novela, como si fuera una persona real, alguien a quien conocemos.
“El ángel rojo” es una novela negra con ritmo de thriller. Es muy muy ágil, sus páginas no es que se lean, es que se devoran. Ha pasado mucho tiempo y no recuerdo ya cuánto me costó leerla pero dudo que fueran más de tres días porque, como a los demás participantes en la lectura simultánea, me tuvo enganchadísima. Me creó una necesidad exacerbada de seguir leyendo, para descubrir quién era el asesino, para ver si podíamos averiguar qué había pasado con la pobre mujer de Sharko, para ver si todo llegaba a buen puerto.
El ritmo se consigue con mucho diálogo y con misterios que se van resolviendo pista a pista. No hay altibajos en la narración, no hay partes menos interesantes que otras, sino que toda ella se devora con fruición.
Y así llegamos al final. Un final que me encantó y me sorprendió (parece mentira que, tras tantas novelas negras, me sigan sorprendiendo, pero así es). De repente todo empezó a encajar y todo quedó cerrado a la perfección. Tan cerrado que una se pregunta cómo ésta puede ser la primera novela de una serie. Sinceramente, de haberla leído cuando se publicó, sin saber que había otras novelas detrás protagonizadas por el mismo personaje, hubiera pensado que aquí empezaba y terminaba todo. De hecho, hablé con otras blogueras de cómo se las arreglaría el autor para hacer una segunda parte. Afortunadamente, Xula de Caminando entre libros, que se leyó “Luto de miel”, me ha contado cómo lo consigue el autor
Conclusión final
No sé si fue porque empecé el libro con unas expectativas no especialmente altas. Al haber oído a la gente que no era de las mejores novelas de la serie, pensé que sería una novela mediocre, que ni me gustaría ni me dejaría de gustar. No sé por qué pero lo cierto es que me ha encantado, la he disfrutado de principio a fin, la he devorado. Y me preguntó cómo es posible que “El síndrome E” sea mejor. No tardaré en averigüarlo pues el día 18 de agosto empezaré a leerlo, de nuevo en el seno de una lectura simultánea.
Podéis comprarla en Popular libros