Por fin he tenido la ocasión de leer esta novela, que me envió la propia editorial en el mes de junio y que todo aquél que la ha leído ha disfrutado muchísimo. Compromisos varios hicieron que fuera imposible ponerme con ella antes pero he aprovechado que estoy de vacaciones para leerla y, por supuesto, como ya os adelantaba el lunes, disfrutarla un montón. Y es que se trata de una de esas novelas totalmente adictivas, que lees en un boleo y que no te importaría que continuara otras 200 páginas más. No es una novela corta, pues tiene casi 400 páginas, pero se me ha hecho corta de lo a gusto que la he leído.
Pero vayamos por partes:
S.J. Watson
Poca cosa puedo decir del autor, salvo lo que nos enseña la propia novela, ya que se trata de un autor novel: ésta es su primera novela y, espero y supongo, no será la última.
S. J. Watson es inglés, residente en Londres. Es licenciado en medicina y ha trabajado en varios hospitales de Londres dedicado al tratamiento de la sordera en niños.
En 2009 escribió su primera novela, No confíes en nadie, que ha sido traducida a más de 30 idiomas y será llevada al cine por Rowan Joffe.
Datos técnicos
Editada por Grijalbo, edición de gran tamaño, tapa blanda con solapas
ISBN: 9788425346545
Tiene 374 páginas
Cuesta 19,90 euros
Argumento
Christine Lucas se despierta y no recuerda quién es. No sabe quién es el hombre que duerme a su lado, ni reconoce la habitación ni la casa. Piensa que tiene veinte años pero, cuando se mira en el espejo, ve a una mujer de unos cincuenta. No sabe si trabaja, si está casada, si tiene hijos, familia... ni siquiera recuerda su nombre.
Y es que Christine sufre un raro caso de amnesia: cada mañana, cuando despierta, ha olvidado todo lo anterior, el día anterior y los años anteriores; sólo tiene algunos recuerdos de sus primeros años: infancia, adolescencia y juventud. Todo se debió a un accidente en el que resultó gravemente herida; tras despertar del coma resultó que había olvidado su pasado más reciente.
Así que su marido, Ben, tiene que contarle cada día no sólo quién es él sino incluso quién es ella porque ella misma no se reconoce.
Por consejo de un médico especialista en estos temas, el doctor Nash, Christine empieza a llevar un diario donde cuenta cada día lo que ha hecho. Así, cada mañana, nada más despertarse, lee todo lo que ha escrito en él y lo que va averiguando sobre su vida, no queda así en el olvido.
Pero, con sus averigüaciones sobre su vida y su pasado, Christine va a descubrir que ocurre algo muy extraño, lo que la hace desconfiar de todo el que la rodea, su marido Ben, que le miente en cuestiones esenciales y el doctor. Christine no sabe qué pensar: está en un verdadero peligro o se está volviendo paranoica?
Impresiones
La novela plantea un tema de lo más curioso y, al mismo tiempo, terrorífico: la amnesia total. ¿Os podéis imaginar lo que tiene que ser no recordar a los tuyos y ni tan siquiera recordarte a ti mismo? Porque somos lo que hemos nacido -nuestra herencia genética-. pero también lo que hemos vivido. Nuestras experiencias vitales son las que principalmente nos han formado y han hecho que seamos como somos. Pero si no recordarmos qué hemos vivido durante unos treinta años, no podemos recordar quiénes somos. Qué horror no recordar a tu marido, a tus padres, hermanos... a tus hijos! Me resulta inconcebible pensar que alguien pueda olvidar que ha estado embarazada, que ha acunado a su bebé, que le ha visto crecer... tremendo!
Pues eso es lo que le pasa a Christine: no recuerda nada de nada, salvo algunas cosas aisladas de sus primeros años de vida. Cada día su marido le tiene que contar quiénes son y retazos de lo que han sido los últimos años pero, claro, le cuenta un poco lo que quiere; al fin y al cabo, sabe que al día siguiente no recordará nada.
Pero y si la persona de la que dependes totalmente te miente? Puede ser para protegerte, por supuesto. Imaginad que os ha pasado algo horrible, trágico: no tendría sentido que cada día os lo recordaran pues, al ser nuevo para vosotros, sería como cada día recibir de nuevo la trágica noticia y volverla a vivir... Pero si nos miente en algunas cosas, también podría mentirnos en algunas más, no? Y así, podríamos confiar en esa persona?
Como veis, un argumento de lo más interesante.
Toda la historia está contada desde el punto de vista de Christine: de hecho, es ella quien la cuenta, en primera persona, lo que hace que conectemos enseguida con ella. Es un estilo muy directo, sencillo y fácil de leer. Con muchísimo diálogo, lo que hace que la lectura, no es que sea rápida, sino vertiginosa. A pesar de sus casi 400 páginas, sería posible leerse el libro de una sentada porque, como digo, su estructura hace que se lea muy rápido y, por otro lado, engancha como pocos: es de esos libros page-turner, que te mantiene con el trasero pegado al asiento, con las manos pegadas al libro, con los ojos fijos en las letra: no puedes parar de leer, quieres saber más y más y lo quieres saber ya, no puedes esperar al día siguiente! Así que, atención, no cojáis este libro en fechas de mucho trabajo, porque no os quedaría más remedio que dejar el trabajo tirado!
Ya os he dicho al hablar del autor, que los derechos del libro han sido comprados -por la productora de Ridley Scott- para ser llevada al cine. No me extraña, la verdad, es la típica novela que le pega mucho ser trasladada a imágenes y que, de hacerlo bien, se transformará en una película apasionante. Por otro lado, no creo que cueste mucho la adaptación por cuanto que los escenarios son mínimos (prácticamente limitados a la casa de Christine y Ben) y la novela es muy cinematográfica, casi parece en ocasiones un guión de cine. Además, a raiz del diario de Christine, la película podría aprovecharse de una serie de flashbacks, con miradas al pasado, lo cual siempre queda muy bien por esos lares. Una película que yo desde luego no me perderé.
La novela está estructurada en tres partes.En la primera parte, titulada "Hoy", se nos presenta a los personajes: Christine se despierta en la cama, junto a un desconocido y no sabe si se ha acostado con él tras una noche de juerga, porque no recuerda nada, la cogorza ha debido ser fenomenal. Pero en una serie de fotografías colgadas en el marco de un espejo se ve a quien parece ser una versión avejentada de sí misma junto al señor que duerme a su lado; y, lo que es peor, a mirarse en el espejo ve que ella está como en las fotos, que tiene arruegas, que su cuerpo no es tan firme como ella recuerda..., en definitiva, que ya no es ninguan jovencita. Su marido, Ben, le cuenta y nos cuenta qué es lo que pasa y así conocemos su historia. Esta primera parte ocupa pocas hojas
La segunda parte de la novela es el texto íntegro del diario secreto que Chtistine ha estado escribiendo a requerimiento del doctor Nash. Esta segunda parte es la más larga de la novela y en ella vamos a ir decubriendo pistas -al mismo tiempo que las descubre Christine- sobre lo que realmente pasó.
Finalmente, la tercera parte es de infarto, pues en ella se descubre todo. Aquí lo dejo, ja, ja, si queréis saber qué es ese todo -y tenéis que saberlo- no os va a quedar más remedio que leer la novela...
En cuanto a personajes, pues no son muchos, la verdad. Durante la mayor parte del tiempo, nos limitamos a tres: Christine, protagonista absoluta, Ben y el doctor Nash. Salen algunos más, básicamente por referencias, a medida que Christine va recuperando recuerdos y sabiendo quiénes eran sus amigos, familia, etc... La mejor desarrollada es Christine; de hecho, es la única bien caracterizada, lo que es lógico por cuanto que es ella la que nos cuenta todo, es en un psique, en su mente y en sus recuerdos, en la que el autor nos hace entrar: los demás personajes están más bien esbozados y así tiene que ser porque realmente Christine es como si los conociera cada día. Y Christine, como personaje principal, es un personaje jugoso, que gusta. Nos cae bien desde el primer momento, empatizamos con ella y queremos que todo le salga bien.
No confíes en nadie es un thriller psicológico, género que me encanta y más cuando encuentro cosas como ésta. S.J.Watson nos mete sin problemas en un mundo perturbador y nos hace preocuparnos con y por Christine, sufrir su angustia y sus miedos. No se trata de una novela de terror, ni mucho menos: no hay sangre, ni vísceras ni nada de éso. Sin embargo, te mantiene constantemente en vilo y con una sensación de angustia. Es por eso que no puedes parar de leer.
Conclusión
¿Se nota que me ha encantado? Es una novela genial: interesantísima, con un buen personaje principal, un buen argumento, muy bien desarrollado, con un goteo constante de pistas (con la dificultad que tiene esto) y un desenlace de infarto. Hacia la mitad, pensé que ya sabía por dónde iban a ir los tiros. Ja, ja, no tenía ni idea! El final me ha sorprendido muchísimo, no me lo esperaba para nada, y me ha encantado.
En fin, si queréis una novela entretenida, interesantísima, que no podéis dejar de leer, superadecuada para estas fechas de relax..., ya sabéis cuál elegir.