Hace muchos años descubrí la novela negra nórdica. Leí “La quinta mujer” de Henning Mankell y me volví adicta al autor y al protagonista de sus novelas, Kurt Wallander (creedme, tiene mucho mérito que casi veinte años después de haber leído la última novela de la saga, aún me acuerde del nombre de su protagonista). ¿Por qué os cuento esto si es evidente que Michael Connelly no es nórdico? Porque en el sitio donde trabajaba entonces había una chica adicta como yo a la novela negra. A ella también le gustaba mucho Mankell y me dijo “tienes que leer a Connelly”. Obviamente le hice caso y leí varias de sus novelas, todas ellas de Harry Bosch. Me gustaron muchísimo (aunque he de reconocer que seguí prefiriendo a Mankell y a Wallander).
No sé por qué, en un determinado momento dejé de leer las novelas de la serie. Sí que he leído alguna novela suelta, independiente, pero no las de Harry Bosch. Supongo que el hecho de que ahora mismo sean 25 -¡veinticinco!- las novelas de la serie me echó para atrás. La dejé colgada en algún momento y luego me dio pereza retomarla. Pero, si Mahoma no va a la montaña, es la montaña la que va a Mahoma y Connelly vino a mí. “La horas oscuras” me llegó sin buscarla y, a pesar de la cantidad de libros que no había leído de la serie, decidí leerlo (¿quién dijo miedo? Además, ya sabéis que no soy nada purista con esto del orden de las series) y qué bien hice. Ahora me tiro de los pelos por no haber leído todas las novelas anteriores porque me ha encantado.
Y después de esta larguísima introducción, os cuento mis impresiones.
Ficha técnica
Editorial: Alianza de Novela
Páginas: 384
ISBN: 978-84-1362-727-4
Sinopsis
Harry Bosch y Renée Ballard trabajan juntos para atrapar a un asesino metódico y audaz
Reina el caos en Hollywood en Nochevieja. Renée Ballard, detective del Departamento de Policía de Los Ángeles, recibe una llamada poco después de medianoche: el propietario de un taller de coches ha resultado mortalmente herido por una bala en medio de una fiesta callejera.
Enseguida concluye que está relacionada con otro asesinato sin resolver investigado por el detective Harry Bosch. Al mismo tiempo, Ballard persigue a una perversa pareja de violadores en serie, los Hombres de Medianoche. La detective siente que va a contracorriente en un departamento de policía cambiado por la pandemia y el malestar social, por lo que busca la ayuda de Harry Bosch. Mientras trabajan juntos, deben mirar por encima del hombro constantemente. Los depredadores a los que persiguen están dispuestos a matar para mantener ocultos sus secretos.
Impresiones
Renée Ballard es detective de la policía de Los Ángeles. Antes trabajó en Homicidios pero, por ciertas cosas que pasaron en las novelas anteriores, ahora mismo trabaja en el turno de noche junto con otra detective de la Unidad de Agresiones Sexuales de la División de Hollywood. Es Nochevieja y les llega un aviso: otra mujer ha sido violada. Hace un tiempo que una pareja de violadores se dedica a agredir a mujeres. Esto es rarísimo: el violador es un animal que caza solo, la existencia de violadores en pareja es sumamente rara. Los criminales son conocidos como “los hombres de medianoche”.
Pero no es este el único caso al que tendrá que hacer frente Renée. Al ser Nochevieja la plantilla está en mínimos y cuando hay un aviso de otro crimen, lo que puede ser un asesinato, es ella la encargada de acudir al lugar. La investigación de homicidios es su pasión y aunque sabe que en cuanto pasen las fiestas será el departamento correspondiente el encargado de investigar el caso, decide aprovechar y hacer pesquisas por su cuenta.
Son dos por tanto los crímenes objeto de la trama de la novela: una serie de violaciones y un asesinato. También serán dos los investigadores protagonistas. Renée Ballard, una mujer tenaz y trabajadora a la que nadie ni nada se le pone por delante. Y alguien que le ayudará. ¿Adivináis quién? ¡Harry Bosch! Harry está retirado de la policía pero sigue teniendo una mente especialmente entrenada para investigar crímenes y es una especie de mentor de Renée, experta pero aún joven y sin tanto bagaje como el viejo detective. Así que, de una manera más o menos oficial, más o menos extraoficial, ambos investigarán los dos crímenes.
Esta es la tercera novela en la que aparece Renée y yo no había leído ninguna de las dos anteriores. También es la veintitantas en la que aparece Bosch y, como os he dicho en la introducción, me he saltado muchísimas. Pues bien, no he tenido ningún problema, absolutamente ninguno a la hora de leer el libro y disfrutarlo. De Renée el autor da las notas suficientes para saber quién es pero sin destripar lo que ocurrió en las novelas anteriores así que, si me animo a leerlas, no iré con los deberes hechos. De Harry Bosch también nos cuenta por encima lo que pasó para que ahora esté retirado; y punto. Y como en esta serie las cuestiones personales no son especialmente importantes, considero q que se puede leer en desorden.
Me han gustado mucho ambas tramas aunque, si tengo que elegir, me quedo con la de los violadores. La del asesinato es interesante y tiene implicaciones en el pasado; de hecho, está relacionado con un caso que investigó en su día el propio Harry Bosch. Pero la de los violadores en serie y en pareja me ha parecido más original y me ha impactado más.
He redescubierto a esta novela con un escritor experto en novelas policíacas. Conocedor del método policial, las investigaciones de sus personajes son exhaustivas y complejas. Son novelas al estilo clásico en las que sus protagonistas hacen uso de las nuevas técnicas pero no abusan; es más una labor metódica de ir de un lado a otro, interrogar, deducir, etc… En este caso, todo viene influenciado por el coronavirus. La historia tiene lugar en la Nochevieja del año 2020 al 2021, en pleno apogeo del covid y hay muchas referencias a él, la mascarilla, la prohibición de reuniones, etc. La novela contiene mucho diálogo, capítulos cortos y bastante ritmo. Es un libro de lectura ágil que me ha dejado muy buen sabor de boca.
La protagonista es Renée, Harry Bosch es una especie de secundario de lujo pero con un papel muy importante, igual no es adecuado llamarlo secundario pues aunque es ella la que actúa, él aconseja y está presente en buena parte de la investigación. Pero es ella la protagonista, sin duda. Y como protagonista me ha gustado. Se acerca a esos protagonistas clásicos de novela policíaca: muy trabajadora, va más allá del deber incluso haciendo cosas no del todo aceptables, tiene una idea muy acusada de la justicia y del trabajo del policía, no tiene vida aparte de su trabajo… En fin, ya hemos visto muchos policías como ella, quizás más hombres pero tampoco es Renée la única de este estilo.
Conclusión final
Me ha gustado mucho “Las horas oscuras”. Una nueva novela del autor super ventas “padre” de Harry Bosch. Deja con ganas de seguir leyendo más novelas suyas; por cómo acaba se adivina que habrá más protagonizadas por Renée Ballard.






















