miércoles, 25 de julio de 2018

"Todos los veranos del mundo" - Mónica Gutiérrez


Hoy os traigo la reseña de una novela que pertenece a ese género que se ha dado en llamar “feel-good”, o sea, novelas para sentirse bien (no las confundáis con novelas de autoayuda). Novelas amables, tiernas, acogedoras que, mientras las lees, te proporcionan un poquito de felicidad. En España, sin duda, la máxima representante de este género es Mónica Gutierrez, que no sólo escribe novelas preciosas sino que también administra un blog literario: Serendipia

Éstas son mis impresiones 



Datos técnicos

Editorial: Roca

ISBN: 9788417092924

Páginas: 320

PVP: 17,90 Euros en papel


Argumento

Helena, decidida a casarse en Serralles, el pueblo de todos sus veranos de infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida en el pueblo deja de ser tranquila.

Quizás sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.


Impresiones

Helena ha vuelto a la casa familiar del pueblo pirenaico de Serralles, donde se reencuentra con su madre, su hermana y su hermano además de todos los habitantes del pueblo a quienes conoce desde pequeña. Entre ellos, Marc, su mejor amigo de la infancia. Un niño que se fue a estudiar el bachillerato a Inglaterra y al que, a pesar de la íntima relación que les había unido casi desde que nacieron, llevaba todo ese tiempo sin ver

Helena ha vuelto para casarse. Es abogada de una gran firma de Barcelona y lleva años de relación con un juez; ya es hora de formalizar la relación y pasar por el altar y, ¿qué mejor que hacerlo en el pueblo dónde nació? Se adelanta a su novio para prepararlo todo y pasar una temporada con su familia

“Todos los veranos del mundo” es una novela fresca, ligera y muy entretenida, perfecta para leer con estos calores. En ella podemos reconocer el estilo de Mónica pero, al mismo tiempo, encuentro que es la más diferente de toda su obra

Por ejemplo, en cuanto a los escenarios. En esta ocasión Mónica sitúa la historia en nuestro país, en un pequeño pueblo de los Pirineos llamado Serralles. Y eso le sirve para hablar de la especial idiosincrasia de los pueblos, esos pueblos pequeños donde todo el mundo se conoce y forma una gran familia; esos pueblos donde hay muy poquitos negocios, donde los niños corretean libremente, donde todo es más tranquilo, lento y pacífico. Un pueblo como en el que yo viví los veranos de mi infancia y que éste me ha hecho recordar (aunque nunca lo olvido)

A pesar de que en este caso Mónica se aleja de su querida Inglaterra (aunque no todas sus novelas están situadas allí, sí lo están varias o, en todo caso, tienen un acusado toque british), esa querencia por lo inglés se nota en algunos detalles como por ejemplo la encantadora librería que un excéntrico hombre ha abierto en el pueblo. Una librería que no vende novedades sino libros especiales; una librería donde poder ir a buscar una buena lectura o, por qué no, a tomarse un té con pastas con su propietario. A las five o’clock, of course.

Otra de las diferencias con las demás novelas de Mónica es que ésta transcurre en verano. Y todas las demás lo hacen en invierno. Eso fue lo que más me sorprendió cuando vi la portada y el título. Preciosos ambos, sin duda, pero muy alejados de lo que nos tiene acostumbrados Mónica. Y, dado que los libros de esta autora piden sofá, manta y té calentito en las manos (chimenea para los afortunados que la tengan), me preguntaba yo qué iba a hacer en este caso para acompañar la lectura… ¿playa? No porque, a pesar de haber playa en mi ciudad, apenas la piso. Manta no que, aunque está siendo un verano irregular, leer con manta me parece excesivo. Té caliente… sí, puede ser una buena opción: soy de esas personas que incluso con treinta o más grados es capaz de tomarse una taza de té calentito. Aunque, vaya, a un té helado no le hago ascos tampoco...

Y otra diferencia es que me ha parecido una novela menos feel-good que las otras. No sé si es una impresión mía pero ya digo que a mí me ha parecido un poco menos feel-good y un poco más romántica. Me ha dado igual porque la he disfrutado de igual manera. Y, sea más o menos feel-good ha logrado lo pretendido: hacerme sentir bien

Como suele hacer, la autora a pesar de la brevedad de la novela, los personajes están bien dibujados y son entrañables. Tenemos a la protagonista, Helena, que va a vivir una transformación: del moño estirado de abogada que llevaba al llegar al pueblo va a pasar a andar descalza; con esto queda todo dicho. Tenemos a Marc, que me ha encantado: es un amor de hombre del que creo todas nos hemos enamorado un poco. El librero, excéntrico y rarillo pero con el que yo me iba tan a gusto a tomar ese Earl Grey (mi té preferido). La hermana pequeña locuela de Helena; el hermano mayor escritor de éxito, el huésped viejillo y medio loco a quien llaman Eduardo Mendoza… Pocos personajes pero, como digo, todos ellos muy entrañables.

Como siempre, el estilo de Mónica me ha conquistado. Una escritura impecable, unos personajes adorables, una narración fluida y amena. Es cierto que es previsible pero eso es, ni más ni menos, lo que pide este tipo de historia. Una novela de corte romántico nada empalagosa, tierna y amable. Un gusto por lo british. Un toque metaliterario (no hay novela suya en la que no salga “algo” relacionado con los libros; en este caso tenemos dos cosas: el hermano escritor y la preciosa librería nueva, además de referencias literarias en este caso a Peter Pan…)


Conclusión final

Una vez más, no puedo sino recomendar la novela y la autora en general. Si queréis disfrutar con una novela amable, agradable y entrañable que, además, os haga pasar un rato entretenido, Mónica Gutiérrez será una gran elección. Ahora mismo, yo os recomendaría esta misma novela y luego ya, en otoño o invierno, seguís con todas las demás


Podéis comprarla en el siguiente enlace de Amazon:


18 comentarios:

  1. No paráis de tentarme con esta novela. Desde luego si se cruza en mi camino no dudaré en leerla.
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. No he leído ningún libro de esta autora, auqnue sí su blog.
    Y aunque no soy mucho de los libros de autoayuda sí que he leído algunos, van bien de vez en cuando. Con lo cual este estilo de novelas feel-good también me puede resultar estupendo en ocasiones, el positivismo y la felicidad siempre son buenos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Ayer mismo leí otra reseña y la verdad es que tiene buena pinta :)

    ResponderEliminar
  4. Mónica nunca defrauda, sus novelas hacen que siempre saques una sonrisa. Muy recomendable.
    Besos

    ResponderEliminar
  5. De acuerdo con tus impresiones. Una novela que transmite buen rollo.

    ResponderEliminar
  6. Muchas gracias, amiga mía. Gracias por tus amables palabras y por conectar tan bien con estas páginas, me hace mucha ilusión. Sí, es mi primera novela ambientada en verano y además me ha salido más romántica que las anteriores :-))) Yo también lo creo. Cuando empecé a escribir quería que el lector conectase con sus recuerdos de infancia y con la pureza del primer amor, y se me fue la pluma a los pueblos de nuestros veraneos. Me alegra muchísimo ver que conseguido compartir esa sensación contigo. Ah, sí, yo también sigo con mis tés incluso en estas fechas XD Un beso grande y muchas gracias.

    ResponderEliminar
  7. Qué ganas le tengo!! Siempre es una maravillosa leer a Mónica en cualquier momento, así que aunque se aleje un poco de lo que nos tiene acostumbrados yo me muero de ganas de conocer esta nueva hsitoria ;)

    Besitos

    ResponderEliminar
  8. Tengo muchas ganas de leerlo... y estrenarme con la autora!

    Besotes

    ResponderEliminar
  9. ¡Ay Laky! que me da mucha envidia, que yo todavía no lo tengo y tengo ganas de leerlo 😵 entre la pereza que llevo encima todo este mes y la falta de libros que deseo, me voy a volver incultis totalidad 😅😅😅😅😅

    Buena reseña carinyet.
    Besukis 💋💋💋

    ResponderEliminar
  10. Le tengo muchas ganas. No eres la primera que señala que no es tan feel-good como sus anteriores novelas, pero si te deja con las mismas sensaciones, no me importa nada. No tardaré en ponerme con ella.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  11. Será una de mis próximas lecturas. Un beso

    ResponderEliminar
  12. Tengo pendiente leer este libro y probar a esta autora. Le tengo el ojo echado a este libro y a El noviembre de Kate. En cuanto encuentre un hueco le meto mano.

    Saludos

    ResponderEliminar
  13. Bueno... Qué puedo decir que no suene repetitivo?? Me molan los libros de Mónica, me mola Mónica, me mola el Feel-good !! Sus libros siempre apetecen y son capaces de reanimar hasta el más escéptico .. :)

    ResponderEliminar
  14. Lo leeré en vacaciones. Me apetece mucho. Besos

    ResponderEliminar
  15. Hola! No conocía el libro pero esta vez no creo que sea para mi así que lo dejo pasar. Me alegra ver que lo has disfrutado. Muchas gracias por tu reseña.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  16. De Mónica leí todas sus publicaciones. Esta novela que reseñas la tengo por fin conmigo. Por lo que comentas, veo que es menos feelgood que las anteriores, pero seguro que disfruto con su lectura. Besos.

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario