viernes, 11 de diciembre de 2015

“A tumba abierta” - Raúl Argemí



Hoy os traigo la reseña de una novela muy negra que me ha dejado impactada por la fuerza narrativa del autor, un escritor consagrado pero del que yo no había oído hablar hasta hace unos pocos meses. Se trata de “A tumba abierta”, la última novela publicada por la editorial Navona en su colección de novela negra. Y el escritor es el argentino Raúl Argemí

Éstas son mis impresiones


Raúl Argemí

Raúl Argemí (1946). Escritor argentino, actualmente radicado en su país de origen.

Su obra se ha traducido al francés, italiano, holandés y alemán.

Nacido en La Plata, Argemí se dedicó tempranamente a las artes escénicas como autor y director teatral. A comienzos de los 70 participó en la lucha armada en Argentina. Pasó toda la dictadura del gobierno militar encarcelado y tras el regreso de los gobiernos democráticos recuperó la libertad. Es en ese momento cuando comienza a hacer periodismo. En 2000 se traslada a España, país en el que su carrera de escritor da un salto.

Sus principales obras son: El gordo, el francés y el ratón Pérez; Los muertos siempre pierden los zapatos; Negra y Crimina; Penúltimo nombre de guerra, XIII Premio Internacional de Novela Luis Berenguer, Premio 2005 Brigada 21 a la mejor novela original en castellano, Premio Novelpol 2005, Premio Hammet 2005. Patagonia Chu; Siempre la misma música; Retrato de familia con mueta; La última caravana; Matar en Barcelona



Datos técnicos

Título: “A tumba abierta”

Autor: Raúl Argemí

Editorial: Navona

Publicado por primera vez en septiembre de 2015

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta

ISBN: 978-84-16259-19-9

Páginas: 355

PVP: 17,00 Euros en papel



Argumento

Juan Hiram, Carles Ripoll o Enrique Meléndez, según le vaya interesando al mismo protagonista, nos desgrana el motivo de su vuelta a Buenos Aires, tras haber vivido en España durante años. Tiempo atrás, como militante en un grupo de jóvenes de izquierdas, sufrió la persecución de los militares argentinos. De forma involuntaria mató a su novia y eso puso a los milicos tras su pista, lo que provocó que tuviera que huir y fuera acogido por el resto del grupo, que vivía en permanente angustia de ser apresados. El jefe decidió que una importante suma de dinero, que habían conseguido entre todos con extorsiones y robos, fuera depositada en la sucursal de un banco suizo. Los términos del depósito indicaban que si pasado un tiempo no aparecían todos juntos para retirar el dinero, con la firma de tres de ellos ya sería suficiente. Así se abre la ópera. Con constantes flashbacks, Argemí, nos permite conocer el pasado en España de su protagonista, y con una prosa soberbia, nos mantiene pegados al texto. Una novela arrolladora escrita por un maestro de la novela negra contemporánea.



Impresiones

Con esta novela he descubierto a un autor que, sin embargo, es un veterano en esto de las letras, con un montón de novelas publicadas y varios premios en su haber (como podéis ver en la biografía que he adjuntado un poco más arriba).

Nuestro protagonista tiene varios nombres: Juan Hiram (con el que nació), Enrique Meléndez (con el que se fue de Argentina) y Carles Ripoll (el que adoptó cuando se hizo catalán). Nació en Buenos Aires y en su juventud militó en un grupo de izquierdas que se oponía al gobierno de los militares (los milicos) con los medios a su alcance, incluidas las armas. Por determinadas circunstancias, la banda decidió disolverse pero antes decidieron depositar una importantísima cantidad de dinero en un banco suizo situado en Buenos Aires; con una cláusula de protección: sólo podrían retirar el dinero con la firma de al menos tres de ellos, salvo que no pudiera llegarse a ese número por haber muerto la mayoría de los integrantes del grupo.


La acción principal transcurre en Buenos Aires en el presente: el protagonista, que lleva bastantes años viviendo en España, decide acudir de nuevo a Buenos Aires para gestionar unos asuntos, entre ellos, los relacionados con la cantidad de dinero depositada hace años en el banco suizo. Mientras está allí recordará, mediante flashbacks continuos, su pasado; especialmente su militancia en el grupo terrorista y los años pasados en España.

“A tumba abierta” es una novela negra, muy negra; y dura, muy dura. Por los hechos que el protagonista ha tenido que vivir y por lo que aún le toca por hacer. Y lo peor de todo es que parte de esos hechos son hechos reales. La novela nos habla de la situación en Argentina en los años setenta en la que los militares detentaban el poder y la represión contra los que tenían ideas contrarias era brutal. La policía a veces estaba con ellos y otras, simplemente, miraba para otro lado. Las desapariciones, las torturas, el robo de niños…, eran pan de cada día. Pero hubo gente que se opuso a los milicos con los medios de que disponía. Como el protagonista, que perteneció a un grupo de izquierda que se enfrentó al gobierno mediante el uso de las armas; robos, extorsiones, asesinatos…, de todo tuvo que hacer. Aquellos años fueron altamente peligrosos; no por nada todos los miembros del grupo llevaban siempre consigo unas cápsulas de cianuro: la consigna era tomárselas si les atrapaban porque, de otro modo, iban a delatar a sus compañeros ya que la resistencia a la tortura era imposible. En un determinado momento, el grupo se encontró muy perseguido y se disolvió. Nuestro protagonista, especialmente perseguido por determinada circunstancia, decidió exiliarse en España. Primero en Madrid, luego en Cataluña, vemos cómo empieza a ganarse la vida hasta hacerse incluso un hombre rico.

El autor no tiene pelos en la lengua y se arriesga cuando tiene que hacerlo. Ya la elección del protagonista es arriesgada porque difícilmente vamos a poder empatizar con él. Cierto que actúa movido por un interés noble: intentar mejorar su país echando del gobierno a quiénes torturan y asesinan. Pero, claro, él mismo utiliza los mismos medios y no tiene reparos en extorsionar, torturar, asesinar… Con lo cual se desautoriza a sí mismo ya que en ningún caso el uso de la violencia puede ser justificación para nada, ni siquiera para luchar contra la propia violencia. Para muestra del carácter antipático de nuestro amigo un botón: el único día feliz de los que pasó en España fue cuando supo que habían tirado abajo las torres gemelas de Nueva York. Pero la cosa es que todos los personajes que aparecen en la novela son así: los militares contra los que luchan, sus compañeros de comando…, no hay tipos buenos en esta historia.

El autor dice, a través de su alter ego en la novela, lo que piensa sobre muchas cuestiones: sobre la situación política de su país pero también sobre cualquier otra cosa como algunas perlas sobre sus compatriotas argentinos o sobre su país de adopción, España. Guste o no guste, siente mal o bien, él dice lo que le pasa por la cabeza. Sin paños calientes.

El autor utiliza la técnica del flashback para, desde el presente, hacer saltos continuos al pasado. No lineales sino según se le van pasando por la cabeza recuerdos. Al principio esto me desconcertó porque, al cambiar además de nombre según el momento en el que estuviese, había momentos en los que realmente no sabía qué estaba pasando y en qué momento me encontraba. Lógicamente, eso fue sólo al principio porque luego te haces con el personaje y todo fluye sin problemas.

La historia está narrada en primera persona por Juan Hiran/Carles Ripoll/Enrique Meléndez. La cuenta según se le va ocurriendo, con avances y retrocesos, como si nos la estuviera contando a nosotros mientras tomamos un largo café. Pero la cuenta de forma objetiva: no busca la complicidad del oyente, en este caso del lector, ni su justificación: no da la impresión de necesitarla y, por ello, no esconde cosas que ha hecho o que piensa por el mero hecho de que considere que no nos va a gustar. Es en este sentido una novela franca y muy honesta.

No sé hasta qué punto esta novela es autobiográfica; supongo que lo será en parte. Raúl Argemí también es argentino y también fue activista político de izquierda; igualmente huyó de su país y vino a España. No sé qué hechos de los que aparecen en esta novela conoce por haberlos vivido en primera persona o en personas cercanas pero está claro que hay cosas que las ha vivido desde dentro o que, al menos, las conoce muy profundamente. Está claro que sabe de lo que habla. Y aprovecha sus conocimientos para hacer una fuerte crítica social y política. No sólo de su país sino también del nuestro. Vivió aquí durante los últimos años de la dictadura y los primeros de la democracia y no duda en darnos su visión; a veces más valiosa, por objetiva y externa, que la de los nacionales quienes la vemos desde dentro. Hitos de nuestra historia reciente como la muerte de Franco, el 23F, el mundial de fútbol…, de todo tiene su particular opinión.



Conclusión final
“A tumba abierta” es una novela dura y desgarradora que nos acerca sin concesiones unos hechos terribles que forman parte de la historia reciente de Argentina y, de paso, nos da la visión de un extranjero de algunos hechos de nuestra joven democracia. Una novela realista, franca, cruda y desgarradora, con un protagonista con muchas aristas y una fuerza narrativa tremenda.

Podéis comprarlo en Popular libros

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20 comentarios:

  1. ¡Hola!
    No pinta nada mal,así que lo tendré cuenta para futuras lecturas.
    ¡Nos leemos! :-)

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  2. De momento hay otros títulos de esta editorial que me llaman un poco más. Lo dejo pasar pero gracias por tus impresiones.
    Un beso

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  3. No termina de convencerme, pero gracias por tu reseña.
    Besos

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  4. Uhm , creo que no me llama tanto la atención esta novela, pero el autor parece interesante. Saludos

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  5. Este no me atrae especialmente. Lo voy a dejar pasar porque es imposible leer todo cuanto pretendo.

    Besos

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  6. No me llama demasiado en este momento, además tengo una lista de pendientes enorme. Un besote

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  7. No lo descarto del todo para un futuro.
    Un beso :)

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  8. Solo con lo de "muy negra" ya me has convencido. Luego, leyendo el resto de la reseña, todavía más.
    Besos!

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  9. Esta vez no me acaba de atraer así que no aumenta mi lista de pendientes
    Besos

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  10. No tiene mala pinta, pero la dejo pasar... Tengo que empezar a ser realista, y tantisimos pendientes por delante, me tengo que volver más exigente.

    Besos

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  11. No tiene mala pinta, pero la dejo pasar... Tengo que empezar a ser realista, y tantisimos pendientes por delante, me tengo que volver más exigente.

    Besos

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  12. Hola! La verdad es que no me termina de convencer el argumento así que lo dejo pasar.

    Muy buena reseña como siempre.

    Un saludo!

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  13. Pues pinta de maravilla, me lo llevo apuntado.
    Besos.

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  14. Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

    Saludos

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  15. Pues creo que podría gustarme este libro, así que lo tendré muy en cuenta.
    Besotes!!!

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  16. Hola, gracias por la reseña, me gustan estos libros que tienen hechos reales, la tendre pendiente.

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  17. Lo tendré en cuenta. De momento lo dejo entre interrogantes como futura posible lectura

    besos

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  18. Lo tuve en mis manos hace unos días meditando si hacerme con él o no. Me tentaba mucho pero pensé en todos los que tengo pendiente en casa y en las fechas que se avecinas, con tanto gasto, y lo dejé en su lugar. Leyéndote no sé si hice bien jeje. Besos.

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  19. Gracias por tu comentario y sobre todo por tu lectura.

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Gracias por tu comentario