
Hace muchísimos años leí "El ocho" de Katherine Neville. Habrá poca gente aficionada a la lectura que no lo haya leído o, al menos, no haya oído hablar de él, porque es un libro que se ha vendido como la pólvora; de hecho, aún se sigue vendiendo a pesar del tiempo transcurrido desde su publicación (veinte años). A mí me encantó, tanto que lo pongo entre mis diez libros preferidos. No digo que sea el mejor libro que haya leído, de hecho, desde el punto de vista literario, quizás deje mucho que desear, pero sí es uno de los que más me han hecho disfrutar del placer de la lectura, por eso lo sitúo en tan alta posición.
Como comprenderéis, en cuanto oí que se iba a publicar en España el 29 de diciembre de 2008 supe que tenía que tenerlo. Y tanto debí dar la matraca, que me lo trajeron los Reyes Magos de aquel año, y no una sino dos veces.
Cuelgo ahora en el blog la opinión que en su día escribí en Ciao.
Katherine Neville
Fué tocada por la varita mágica cuando se le ocurrió la trama de "El ocho". De un día para otro, de ser una escritora desconocida, con tan sólo un libro publicado, pasó a ser una de las escritoras más vendidas, traducidas y leídas del mundo. Y es que "El ocho" fue y sigue siendo un fenómeno literario -asimilable en nuestro país a "La sombra del viento"-, que la ha hecho famosa en el mundo entero.
Antes de ser escritora, fué consultora en cuestiones de energía y finanzas y ejecutiva internacional, que le llevó a viajar mucho por el mundo entero, lo cual se refleja en sus cuatro novelas.Ha escrito:
.- "Riesgo calculado". Fúe su primera novela, un bodrio infumable, que perdonaremos precisamente por ser primera novela.
.- "El ocho": con ella llegó el boom. La historia de un ajedrez misterioso a través de la época moderna y la Francia del siglo XVIII conquistó los corazones de medio mundo.
.- "El círculo mágico". Me gustó tanto "El ocho" que compré "El círculo mágico" en cuanto salió. Comparte con el anterior su originalidad y el trabajo de documentación que se ve detrás, pero carece de su chispa
.- "El fuego". Su editorial y sus fans le estuvieron compeliendo durante mucho tiempo a que escribiera la continuación de "El ocho". Tardó veinte años en decidirse a hacerlo -o en perder el miedo escénico- pero por fin lo ha hecho hace menos de un par de meses. Auguro que será uno de los libros más vendidos de este año
Argumento
Katherine Neville retoma en esta segunda parte los personajes principales de "El ocho". Han pasado bastantes años y Catherine Velis, la protagonista de "El ocho" es una mujer adulta, casada y con una hija llamada Alexandra Solarin. Alexandra ha heredado las facultades ajedrecísticas de sus padres y con diez años viajó a Rusia con su padre para participar en un torneo internacional. Pero allí su padre fue misteriorsamente asesinado.
Años después, Catherine convoca a su hija y a un grupo heterogéneo de personajes a su casa para celebrar su cumpleaños. Cuando los invitados llegan a la casa, se encuentran con que Catherine ha desaparecido pero hay una serie de pistas y acertijos que llevan a Catherine a encontrar una pieza de un juego de ajedrez y un dibujo de un viejo tablero.Catherine se ve envuelta en un peligrosísimo juego que tiene como referencia el viejo ajedrez de Montglane (que su madre ´recuperó y escondió en El ocho)
No os cuento más. Ya sabéis que no me gusta destripar las historias.
Impresiones
Tenía muchísimas ganas de leer esta novela. Sin embargo, no quería hacerme falsas expectativas ni esperar demasiado para no llevarme decepción. El ocho me había encantado y eso es muy peligroso porque esperaba que quien escribió la anterior novela, usando los mismos personajes y casi el mismo argumento, realizara una novela cuando menos buena. No pensaba que sería mejor que El ocho, de hecho, con que se aproximara me hubiese bastado. Pero "El fuego" no llega a "El ocho" a la suela de los zapatos.De veras que lo he intentado. Con toda mi santa paciencia he leído, poco a poco, fijándome en los detalles, repitiendo la lectura de los párrafos más complicados y menos claros, diciéndome a mí misma "Tranquila, que ya mejorará". Pero pasaban las hojas y el libro no mejoraba.
No me ha enganchado en ningún momento. Se me ha hecho una tarea ardua, aburrida y complicada terminarlo. De hecho, si no hubiese sido el libro que es, creo que lo hubiese dejado a medias. Pero he insistido, pensando que en algún momento mejoraría y conseguiría que me interesase por la historia, cosa que no ha ocurrido, lo que hace que me sienta bastante cabreada.Intentaré explicaros las razones por las que no me ha gustado.
Personajes
Hay muchos personajes y muy mezclados, de tal forma que es difícil hacerse con ellos. La protagonista principal es Alexandra y es la que mejor desarrollada está. En realidad, la única que no es confusa.
Pero los demás... hay un batiburrillo tal de personajes que es difícil acordarrte de quién es quién. Es uno de esos libros en los que se hubiese agradecido un mapa de personajes.
Como en "El ocho" hay varias historias entrelazadas en el tiempo, cada una con sus personajes. De tal forma que cuando sale uno y nos los presentan, tenemos que esperar igual 50 0 70 páginas más a que vuelva a salir; y así, cuando sale, no tenemos ni idea de quién es.
Además, algunas de las historias ocurren en lugares exóticos (Turquía y lugares similares), con lo que los nombrecitos de los personajes hacen que sea más difícil su recuerdo.Como en "El ocho", salen también personajes históricos. El mayor protagonista histórico en esta ocasión es Lord Byron. Pero me da la impresión de que está metido con calzador; simplemente con la intención de dar entrada a personajes históricos, que amplíen el interés y hagan llegar más la novela al lector. En "El ocho", los personajes históricos tenían un papel más improtante, protagonista. En "El fuego", si no apareciesen, no se perdería nada.
Además, de Lord Bryon, aparece también la madre de Napoleón, Talleyrand, Tomas Jefferson, etc...
Mezcla de historias
Tanto en El fuego como en El ocho, aparecen varias historias entrelazadas. La principal es la historia que se desarrolla en el presente pero, al mismo tiempo, hay historias secundarias que ocurren en el pasado y están relacionadas con los hechos.
hay gente a la que le molesta la alternacia de historias. A mí normalmente no; de hecho, muchas veces me espolea a leer más deprisa. Salvo que una historia sea muchísimo más interesante que la otra, lo normal es que cada digamos episodio termine con una frase de efecto, que te haga desear que vuelvan a contarte lo que ha pasado, Pero tambiénte interesa lo que pasa en la otra historia, que igualmente terminó con otra incógnita... Resultado: me suelo devorar este tipo de libros.
Pero hay que saber alternar las historias porque, de no hacerlo bien, lo único que se consigue es que la novela pierda ritmo y se haga soberanamente aburrida... ´Como ésta.Si algo hay que agradecer a Neville es que no ha hecho que una historia sea más interesante que la otra; qué va,todas las historias son casi igualmente aburridas.
LíosaEl fuego es una novela líosa. Se me ha hecho muy difícil su lectura. No es Nietsche, es evidente, pero no es una novela fácil de leer. Mete tantos datos, tantas historias superfuas... que hay veces que no me enteraba absolutamente de nada. O he estado muy espesa estas dos semanas o el fallo es de la novela.
Me da la impresión de que Katherine ha querido hacer una novela tan buena que le ha dado mil vueltas a todo. Ha meclado mil cosas y mil personajes distintos y el resultado es artificial.la novela está muy trabajada y la escritora tuvo que documentarse muchísimo para escribirla, de eso no me caben dudas: detrás de El fuego hay muchísimas horas de trabajo. La novela no es fácil de leer pero mucho más difícil tuvo que ser de escribir. Pero es que mete mucha paja. En ese afan por hacer una novela redodnda, mete datos superfluos, historias que casi no vienen a cuento... Si la novela hubiese tenido unas 300 páginas seguramente hubiese sido muchísimo mejor.
Nevilla abusa de las fórmulas de efecto. En la novela hay mcuhísimas frases tipo "Y Alexandra se quedó estupefacta al darse cuenta de la verdad" y, cuando te cuenta esa verdad, tú piensas "¿Cómorrr? ¿Donde está el misterio que yo no me he enterado? Quiere tener al lector en tensión, expectante, pero sólo consigue mantenerle aburrido(al menos a mí)
Tema vasco
No he podido evitar fijarme en él y os cuento algunas de las perlas que suelta.
El jefe de Alexandra es un cocinero vasco-francés, lo que le da pie a hablar de esta zona tanto de España como de Francia. Katherine Neville ha vivido por aquí una temporada y, por lo visto, se cree una experta en la zona...
Por ejemplo, en la página 202 se hace referencia a las cuatro provincias vascas-españolas. Cuatro? O se me ha olvidado contar o nos hemos anexionado Navarra y no me he enterado
En la página siguiente nos encontramos a Rodo, el jefe de Alexandra, vestido en su restaurante con pantalones y camisa blanca, alpargatas atadas a los tobillos con lazos largos, y pañuelo al cuello y fajín rojo atado a la cintura. Vamos, como para correr los Sanfermines. ¡Por Dios! Y los españoles vamos siempre con peineta, vestido de faralaes y castañuelas en las manos, no te digo!!!!
En la página 206 habla de la sidra vasca diciendo que es pésima y que sabe a meados de vaca. No me ofendo, eh , a mí la sidra no me gusta, pero dicen los entendidos que la sidra vasca es una de las mejores.Pues según Katherine Neville, es espantosa y ni los españoles son capaces de beberla. Sin comentarios, no sé entonces porque las sidrerías son unos de los restaurantes más visitados. Debemos ser masocas.
Conclusión final
La novela está llena de teorías disparatadas, es aburrida, no engancha, te lía de mala manera, tiene mucha paja, carece de la chispa que ten´nia la primera parte, está llena de tópicos... Como veis me he ensañado mucho con ella pero es que alguien que escribió uno de mis libros preferidos, no ha debido escribir eso. O quizás es que hace veinte años cuando yo leí El ocho era una cría sin sentido que me tragué por bueno lo que no era más que basura.No sé, supongo que tendré que releer El ocho a ver si lo he idealizado... Lo que está claro es que el fuego es una mala novela, que no merece la pena su lectura.
Valoración: 2/10