Hace unas semanas os hablé de “En los zapatos de Valeria”, una serie de chick-lit que está haciendo furor. Como os comentaba, me lo pasé muy bien leyendo la primera entrega y estaba deseando leer su continuación, “Valeria en el espejo”. Lo bueno de esta serie es que las cuatro entregas –porque es una tetralogía- se han publicado en el lapso de dos meses, por lo que no ha sido necesario esperar mucho para hacerse con la segunda y tercera parte y espero tener también pronto la cuarta.
Éstas son mis impresiones
Elisabeth Benavent
Elísabet Benavent (Gandía, Valencia, 1984) es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia y máster en Comunicación y Arte por la Universidad Complutense de Madrid y en la actualidad trabaja en el Departamento de Comunicación de una multinacional.
Su pasión es la escritura.
Hace unos meses autopublicó En los zapatos de Valeria en Internet y reunió a un ejército de nuevos lectores que empezaron a interesarse y a hablar en redes sociales de las peripecias de Valeria y de sus amigas.
El sueño de Elísabet era ver su novela en papel y se ha hecho realidad.
Podéis seguir a la autora en Twitter @betacoqueta, en Facebook BetaCoqueta o en supropio blog betacoqueta.wordpress.com
La serie de Valeria, está compuesta por cuatro títulos:
.- “En los zapatos de Valeria”
.- “Valeria en el espejo”
.- “Valeria en blanco y negro”
.- “Valeria al desnudo”
Todos ellos están disponibles tanto en papel como en ebook
Datos técnicos
Título: “Valeria en el espejo” (segunda parte de la tetralogía de Valeria)
Autora: Elisabeth Benavent
Editorial: Suma de letras
Formato: rústica, con solapas
Páginas: 448
Publicación: octubre de 2013
Precio: 17 euros edición en papel / 7,99 euros ebook
ISBN: 9788483655382
Argumento
Valeria está inmersa en una vorágine emocional.
Valeria acaba de publicar su novela y tiene miedo a las críticas.
Valeria se está divorciando de Adrián y no es fácil.
Valeria no sabe si quiere tener una relación con Víctor.
Y mientras Valeria teme, llora, disfruta, sueña...
...Lola no sabe qué hacer con Sergio. Se siente sola.
...Carmen se ha despedido y lucha por comprender a Borja, su novio y antiguo compañero de trabajo.
...y Nerea se levanta cada mañana con náuseas.
Como siempre cuando se trata de una serie o saga, es difícil hablar de la segunda parte (o de la tercera, la cuarta…) sin hacer referencias a la entrega anterior. Así que, como hago otras veces, si no habéis leído “En los zapatos de Valeria” y tenéis intención de hacerlo, os recomiendo que vayáis directamente a las conclusiones finales y paséis tanto del argumento como del apartado impresiones. Pero, por si queréis saber más, os cuento alguna cosa más del argumento de esta segunda parte.
Valeria se separó de su marido Adrián al final de la primera entrega y ahora vive su apasionada relación con Victor. Pero tiene dudas y miedos y no todo será tan bonito como pensaba. Profesionalmente, ha dado un paso adelante publicando su segunda novela. En ella cuenta su propia historia y la de sus amigas y esto le gusta a algunos y le horroriza a otros.
Lola sigue a ratos con Sergio. La atracción sexual entre ellos es muy fuerte pero Lola es Lola, con todas sus consecuencias…
La relación de Carmen y Borja va viento en popa. Están muy a gusto juntos y piensan en un futuro. El único problema es la madre de él, una mujer asfixiante que quiere tener a su hijo debajo del sobaco toda su vida y que, lógicamente, no puede ni ver a Carmen
Nerea sigue con Daniel. Una relación aparentemente perfecta entre dos personas perfectas. Pero ella está físicamente mal: muy cansada, con náuseas, malestar general… Ya os podéis imaginar…
Impresiones
Últimamente no paro de encontrarme con la excepción a la regla que dice que segundas partes nunca fueron buenas. Este caso también es la excepción por cuanto que “Valeria en el espejo” es tan buena como “En los zapatos de Valeria”. La segunda entrega mantiene el nivel de la primera aunque va por otros derroteros, ya que hay un poco menos de humor y, a cambio, un mayor componente erótico.
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Como en el caso de la novela anterior, es ésta una novela que podríamos calificar como perteneciente al género chick-lit y que, por tanto, participa en las características que suele tener dicho género. Resulta, así, una lectura fresca y ligera, divertida y entretenida. Es uno de esos libros que se leen solos, sin ningún esfuerzo. Las más de 400 páginas que tiene esta segunda entrega se leen rápidamente, sin apenas darte cuenta: en cuanto empiezas el libro, ya estás camino de terminarlo. Letra grande, separación entre líneas, muchísimo diálogo y narración muy ágil y entretenida, unida a una gran sencillez de lectura, hace que éste libro vuele entre las manos. Es increíble lo fácil de leer que resulta; te pones a leer en un rato tonto y, sin casi darte cuenta, te has ventilado 50 páginas. Es el típico libro para devorar.
Valeria nos sigue hablando de sus amores y desamores, su trabajo y sus amigas. En la entrega anterior le pasaron tantas cosas en su vida personal, que tuvo material suficiente para escribir una nueva novela. En ella cuenta todo: la insatisfacción de su matrimonio, su irresistible atracción hacia Víctor, la vida de sus amigas… El libro ha sido un éxito pero ella no puede dormirse en los laureles porque se ha separado de Adrián y ahora tiene que vivir por sus propios medios. La relación con Adrián es mala porque él no acepta la separación y, cuando lee el libro, se enfada muchísimo. Por otro lado, Víctor y ella han dado rienda suelta a la tensión sexual que se mascaba desde el minuto uno en que se conocieron. Y eso hace que una buena parte de la novela esté muy muy cerca de ser una novela erótica. Sí, ya sé que dije no hace mucho que no iba a leer más novelas de este género durante mucho tiempo, pero en este caso no ha sido buscado sino que me ha venido dado y, por otro, no es realmente una novela erótica sino una novela chick-lit con escenas de alto voltaje. La tensión sexual es palpable; la autora sabe muy bien mostrarnos la atracción entre Víctor y Valeria y casi que vivimos en nuestras propias carnes lo que Valeria siente hacia él. A Valeria Víctor le parece irresistible y a nosotras…, también!
Aunque he de reconocer que hay cosas que hace Valeria que no termino de entender. Al final sobre todo, me parece que tiene reacciones no muy coherentes y a mi al menos me dieron ganas de menearle un poco para que espabilase.
Lola, la “devorahombres” del grupo sigue más o menos igual. En la anterior entrega, aunque ella misma no lo reconocía, se colgó de Sergio y cuando más o menos lo vio, decidió cortar por lo sano. Pero la carne es la carne y no puede olvidarle así que cae y recae en él una y otra vez.
Carmen es la que más calmada está en esta segunda parte. Sin los problemas laborales derivados de su malísima relación con su exjefe Daniel y con un novio al que quiere y que le quiere, su relación podría ser perfecta si no fuera por la madre de Borja. La señora en cuestión es la pesadilla de cualquier futura nuera y hay que tener arrestros para soportarla (o para soportar que el hijo no la mande a tomar vientos porque ya le vale a Borja aguantarle eso a su madre con treinta añitos cumplidos)
Y, finalmente, tenemos a Nerea, la bella y fría Nerea. Con su perfecta relación con Daniel, tan bello y frío como él. El hombre perfecto para presentar a su familia, tan exquisitos ellos. Pero Nerea se encuentra mal, física y anímicamente y tendrá que tomar decisiones difíciles.
Por otro lado, respecto al sector masculino, Adrián sale bastante menos que en la primera entrega. Seguiremos conociendo un poco a Sergio, Borja y Daniel pero, sobre todo, conoceremos más profundamente a Víctor. Lo mejor de él –especialmente si lo comparamos con personajes tipo señor Grey- es que Víctor es muy normal. Vale, está buenísimo y es irresistible, pero es normal; no tiene complejos raros ni una infancia traumática ni nada de nada. Lo único raro que tiene es que su madre es sexóloga (imaginaos las reuniones familiares) y lo único que se le puede achacar es que es un capullín. Pero con Valeria se porta muy bien y no he podido evitar babear un poco (vale, un mucho…)
Como en la anterior entrega, lo que más me ha gustado es la relación entre las cuatro amigas. Es genial cómo hablan entre ellas, cómo se apoyan, cómo siempre están ahí para ayudar a las demás. Me encanta.
Como he dicho al principio, aunque sigue teniendo un cierto toque frívolo y humorístico, me lo ha parecido menos que en la primera entrega. Lo que ha perdido en humor, lo ha ganado en erotismo. Hay una buena dosis de escenas de alto voltaje pero contadas, dentro de que la autora no se priva de utilizar un lenguaje claro y directo, con buen gusto, de tal manera que no asquean (como otras novelas de este género me llegaron a cansar por abuso…)
Como la anterior entrega, es una novela cercana y real, con personajes creíbles. Con algunos te podrás identificar, con otros no, igual alabas el comportamiento de algunos y rechazas el de otros, pero lo que no se puede negar es que personas como las que aparecen en la novela existen a nuestro alrededor y, probablemente, a nuestro alrededor tenemos una Valeria, una Nerea o incluso una Lola (si tenéis un Víctor, ahí me quito el sombrero, sois muy afortunadas)
La novela está narrada en primera persona por Valeria y utiliza un lenguaje sencillo, muy actual y de la calle, con alguna que otra palabrota desperdigada aquí y allá. No me he reído a carcajadas con ella pero sí que he sonreído en bastantes ocasiones y, en todas, he disfrutado mucho con los divertidos diálogos entre las amigas y el tono tan jocoso que tiene en general la novela. Mañana mismo empiezo la tercera entrega
Conclusión final
Una segunda parte a la altura de la primera. Una novela fresca, actual, ágil y divertida, que se lee muy a gusto y que resulta de lo más entretenida.
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