Os traigo hoy la reseña de un libro que me ha encantado. Lo he disfrutado como una enana hasta el punto de haberse convertido en una de las lecturas que más me han gustado en lo que va de año. Os cuento por qué…
Pero antes, dejadme deciros que Tatty de El universo de los libros está sorteando un ejemplar así que, si queréis probar suerte, podéis intentarlo
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Datos técnicos
· Editorial: BROSQUIL
· Encuadernación: Tapa blanda con solpaas
· ISBN: 9788497955812
· Año edición: 2011
Precio: 19,95 euros
Páginas: 547
Myriam Millán
Myriam Millán nace en Sevilla el 24 de Abril de 1982. De su niñez conserva cuentos, relatos y un teatro infantil, pero fue en la adolescencia donde comienza su interés por escribir novelas. Aunque no recuerda ni un momento en su vida en el que no quisiera ser escritora, aparta sus escritos y se diploma en Relaciones Laborales en la Universidad de Sevilla. Años más tarde, tras ser madre, decide retomar una novela inacabada, de la cual nace Décima Docta.
No imagina su residencia lejos de Sevilla, ciudad a la que rinde homenaje en su primera novela, teniendo como escenario las calles y rincones por los que le encanta pasear. Amante de la poesía y la literatura fantástica, no tiene dudas que lo que le tocó escribir en esta vida es la novela de misterio. Dice ser afortunada de poder vivir con un pie en la realidad y el otro en la fantasía, que es para ella el significado de escribir y ya trabaja en su segunda obra, que será la novela histórica que da origen a Décima Docta.
Argumento
Cada cinco años, un macabro ritual tiene lugar: diez jóvenes mujeres, especialmente bellas, cultas e inteligentes, son secuestradas, en un lugar diferente del mundo y retenidas durante unos días. Cada día una es cruelmente asesinada, todas de forma diferente, siguiendo siempre el mismo patrón.
Raymond Petrov y Rhianne Thompson llevan años siguiendo la pista a la organización milenaria que saben responsable de los asesinatos. Una organización que hunde sus raíces en el Antiguo Egipto: en tiempos del faraón Keops, una egipcia llamada Nellifer y sus nueve discípulas fueron las primeras doctas. Desde entonces, cada cinco años el ritual se repite. Pero Petrov está decidido a pararlo.
Sabedores de que un nuevo ritual está a punto de comenzar, contratan a un especialista en rituales de nombre Enmanuel Mason (Nel). Los tres, en una carrera contra reloj, van a intentar parar los crímenes y terminar, de una vez, con ese macabro ritual. Justo lo que viene intentando, desde hace 4.500 años otra organización, procedente también del Antiguo Egipto, llamada los Hijos de Nellife
Impresiones
Conocí este libro a través del grupo Reseñas de facebook. Su autora, Myriam Millán, es miembro del grupo y, en los últimos meses del año pasado, comentó allí que acababa de publicar su primera novela. Me llamó inmediatamente la atención el hecho de que estuviera situada en el Antiguo Egipto (aunque no totalmente, como luego os comentaré). Ya he comentado alguna vez que me fascina ese período de la historia y no sé resistirme a ninguna historia que, de un modo u otro, lo tenga por escenario. Gracias a ella, que me envió el libro, y tras un par de meses de espera (culpa de mi larga lista de libros pendientes) por fin la semana pasada pude ponerme con él. Y no lo leí sino que lo devoré.
Estilo
El libro es altamente adictivo. Es un trhiller totalmente page-turner, que se te pega a las manos y no puedes evitar leer de forma casi compulsiva. A ello contribuyen muchas cosas: los personajes, la división en capítulos cortos, la intriga y el estilo y ritmo narrativo.
A mí me enganchó ya desde las primeras páginas. Y es que empieza ya fuerte y con un gran aliciente (para mí): los primeros capítulos transcurren en Egipto, con las pirámides y la esfinge de Gizeh de fondo. Cierto que luego se traslada a Sevilla (que tampoco está mal) pero ya esas primeras páginas en mi adorado Egipto, en las que ya se nos cuenta en qué consiste el macabro ritual, hacen que quieras saber más. Ya estás perdido y totalmente enganchado a la historia.
Al poco de empezarlo, envié un mensaje a la autora diciéndole que ya lo había comenzado y que me estaba gustando. Y me contestó: “pues ya verás a partir de la página 100”. Yo pensé que no podía ser más “enganchante” pero me equivoqué completamente: si antes el ritmo era rápido, a partir de entonces se vuelve vertiginoso, casi mareante. Y en un determinado momento me pasó algo que no recuerdo me haya pasado con ningún otro libro. Cuando empieza el ritual, cuando comienzan los preparativos para asesinar a la primera chica, la atmósfera se vuelve tan tensa, que me produjo efectos físicos: se me formó un nudo en el estómago y se me aceleró el corazón. De verdad, como lo cuento. Es como en las películas de misterio o de terror, cuando sabes que va a pasar algo pero no porque veas nada sino porque ponen esa musiquilla que te pone los nervios de punta. Pues, no me digáis cómo se puede conseguir eso sin imágenes y sin sonido, sólo con palabras, pero Myriam lo consigue. Ni qué decir que esos capítulos los leí a la velocidad del rayo, casi sin parpadear. Como, en realidad, todo lo que quedaba del libro.
Son un total de 547 páginas divididas en 129 capítulos. Son, por tanto, capítulos muy cortos; pocos superan las 10 páginas, algunos tienen sólo 1 o 2. Hay una alternancia de escenarios: algunos capítulos se centran en lo que les está pasando a las chicas, a las Décimas, y otras en lo que están haciendo Nel, Petro y Rihanne para intentar salvarlas. No es una alternancia perfecta: un capítulo unas, otro los otros, sino que a veces hay varios capítulos seguidos protagonizados por las chicas y sus secuestradores y otras varios protagonizados por los “rescatadores”
Si bien hay bastante narración, yo diría que predomina el diálogo. Todo lo que he dicho contribuye a ese ritmo tan rápido que, repito, es la principal característica de la novela. No pierde ese ritmo en ningún momento sino que, al contrario, va “in crescendo” de tal manera que al final es desenfrenado.
El lenguaje utilizado es sencillo y directo, sin circunloquios ni expresiones rimbombantes. Un lenguaje cercano que hace que la lectura sea muy sencilla.
Escenarios
La portada del libro (una chica con los ojos vendados y, al fondo, vista de dos de las tres famosas pirámides) puede crearnos la falsa ilusión de que nos encontramos ante una novela egipcia. Y no es exactamente así: realmente en Egipto sólo transcurren las primeras 60 o 70 páginas de la novela, el resto transcurrirá en Sevilla. Aunque la base de todo, Nellifer y Keops y un ritual que arranca de tiempos antiguos sí que evoca esa tan querida por mí civilización. Esto hace que la novela pueda gustar a todo el mundo: a los que amamos Egipto porque sólo con que se nos mencione en una novela, ya estamos contentos; a los que no porque, al fin y al cabo, no se trata de una novela egipcia sino, simplemente, de un thriller que parte de un ritual que se practicó allí (pero que perfectamente hubiese podido realizarse en otro lugar).
No hay descripciones pormenorizadas de los escenarios pero sí algunas notas que permiten que nos hagamos una idea cabal de dónde nos encontramos: el valle de Gizeh, el hotel Alfonso X de Sevilla, la torre del Oro, etc.
Personajes
Los personajes están muy bien perfilados; mejor los protagonistas que los secundarios pero, aún de éstos, se aportan los suficientes datos para dotarlos de entidad propia.
Por un lado tenemos a Petrov y Rihanne, que llevan años dedicados a la búsqueda de los miembros de la secta que realiza el ritual (más Petrov que Rihanne) y se han convertido en unos auténticos especialistas. A lo largo de la historia comprobaremos que tienen motivos personales para ello.
Pero del lado de los “rescatadores”, sin duda el que mayor protagonismo tiene es Nel, el investigador especialista en sectas y rituales. Un héroe que es, realmente, un antihéroe. Académico, científico, no es ningún valiente sino más bien todo lo contrario. Tiene miedo al dolor, a encontrarse frente a frente con un asesino. Sin embargo, la intensa atracción que siente por Natalia, una de las doctas, hace que se supere a sí mismo en su ansia por salvarla. Es un personaje muy real, muy creíble.
Del lado de los malos, destacan especialmente Mad y Yun. Mad es el primer contacto de las chicas con la secta; es la que las prepara. Yun, en cambio, es la Dama del Ritual: uno de los más altos cargos dentro de la secta, un personaje muy cruel que la va a tomar especialmente con Natalia ( y ésta con ella): entre ambas mujeres va a establecerse desde el primer momento una relación intensísima de odio, que hará saltar las chispas en varias ocasiones.
Finalmente, tenemos a las chicas, las secuestradas, las doctas. Todas ellas tienen un denominador común entre sí y con las doctas que han sido elegidas a lo largo de la historia: todas son jóvenes, guapas, muy educadas y especialmente dotadas en áreas como la arquitectura, el arte, etc… La descripción de las mismas es bastante somera pero certera, lo suficiente al menos para que enseguida nos preocupemos por ellas y nos duela lo que les ocurre. Pero entre ellas destaca una: Natalia (quien, junto a Nel, será la segunda gran protagonista de la novela). A Natalia es a quien más conocemos; de hecho, la conoceremos aún antes de ser secuestrada. Es una chica muy especial: bellísima, con unos impresionantes ojos verdes como los que sólo se vieron hace 4500 años y con un coeficiente intelectual muy por encima de la media. Una chica osada, sin pelos en la lengua, con una mente fría y analítica, nada influenciable. Una chica que lo ha pasado mal desde la infancia y cuyo carácter guarda muchos secretos. Natalia es una gran protagonista, un personaje muy complejo, con múltiples facetas, una de esas protagonistas que, pasado un tiempo de la lectura, perduran en la memoria del lector a quien –al menos en mi caso- no le importaría reencontrársela en un futuro.
Para acabar, tenemos a Nellifer, que vivió en tiempos de Keops y de la que no os voy a hablar apenas pues quién es es uno de los grandes misterios y sorpresas de la novela. Sólo os diré que Nellifer sabía algo y que averiguar qué es lo que sabía es lo que ha pretendido, sin conseguirlo, la secta desde tan remota antigüedad.
Conclusión final
Supongo que ha quedado claro pero, por si alguien no se ha dado cuenta, insisto un poco más: la novela me ha encantado. No es una novela histórica como quizás pudierais pensar en un principio (por las referencias a Egipto) sino un thriller en toda regla. Un thriller con un ritmo rapidísimo, que engancha desde el principio y mantiene la tensión narrativa hasta el final. No hay altibajos sino que, aunque parezca imposible, cada vez se va acelerando un poco más hasta que al final no puedes ya dejar de leer. Un thriller tenso, angustioso en ocasiones y sorprendente siempre. No me esperaba muchos de los secretos que han sido desvelados poco a poco a través de sus páginas pero, una vez sabidos, me ha parecido todo lógico y coherente. Y el final guarda alguna que otra sorpresa.
Todo queda cerrado y bien cerrado, con todos los cabos sueltos atados y todas las preguntas respondidas.
No me importaría reencontrarme con los personajes y creo que voy a tener suerte porque, según me ha contado la autora, está escribiendo otra novela con alguno de los personajes (pero, no temáis, no es ninguna serie, trilogía ni nada de eso, sino simplemente recuperar alguno de ellos para, supongo, formar otra historia) y es posible que escriba otra sobre la historia de Keops y Nellifer (me encantaría)
En fin, si estáis buscando una novela adictiva, que os entretenga y os mantenga en vilo, “Décima docta” es una buenísima elección.