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domingo, 7 de septiembre de 2014

Al calor de una taza de té: Las mejores tiendas para comprar té y Escritores buscan reseñadores



Las mejores tiendas para comprar té

Té se puede comprar en cualquier sitio: no hay tienda de barrio o supermercado que no venda té. Normalmente en bolsitas, casi siempre varias marcas y diferentes variedades. No me refiero a ese té que podríamos llamar "normalito". Me refiero a ese té un poco más especial, en hojitas, con mezclas curiosas y sabores originales. Hoy os voy a hablar de las tres tiendas que más me gustan de las que venden té de calidad.


Solo infusiones

Es, hoy por hoy, mi favorita. Por varias razones:

.- Por calidad

.- Por lo original de sus mezclas. Ellos mismos hacen sus mezclas por lo que algunas de sus infusiones no las podréis encontrar en ningún otro sitio. Por ejemplo, las de cáñamo, adecuado para paliar diferentes tipos de dolor.

.- Por servicio al cliente

.- Por precio: sin duda, es la que mejor relación calidad-precio tiene. En la mayoría de las mezclas, los 100 gramos no llegan a los 5 euros, un precio de lo más asequible

.- Porque da la oportunidad de comprar no sólo el típico paquete de 100 gramos, sino también uno más pequeño de 50, que está genial para probar diferentes mezclas y luego ya quedarse con las que más nos hayan gustado. (por supuesto, también se puede comprar más cantidad, 100 gr, 250 y 500 gr.

Aquí os hablé en profundidad de ella


Tea Shop


Ésta es su página web pero, además, tiene tiendas físicas en muchas ciudades (no en la mía). Durante muchos años, fue la única tienda de este tipo que conocí; como en mi ciudad no hay, cada vez que la veía en alguna ciudad en la que estuviese, aprovechaba para entrar y comprar algo.

Lo mejor: lo bien que te atienden, dándote a oler un montón de tés, dando consejos sobre cómo prepararlo, teniendo siempre dos tés diferentes preparados de los que puedes servirte, compres o no.

Lo "más mejor": las galletas tapa-té que venden en invierno. Unas galletas que se ponen sobre la taza para tapar el té mientras infusiona. Son deliciosas y dentro tienen una crema que con el vapor del agua hirviendo se derrite y sabe a gloria divina. Eso sí, no son baratas pero, de verdad, si tenéis ocasión, no dudéis en probarla.

Lo peor: antes era más barata pero ahora se han subido un poco a la parra. Si os dije que en solo infusiones los 100 gramos costaban menos de 5 euros, aquí son pocos los que cuestan 5 y pico; pues la mayoría cuestan más de 6 e incluso 8. Una diferencia considerable.


Mariage fréres


Ésta es una tienda llena de encanto que descubrí en mi segunda visita a París. Tomamos un té en una cafetería. Nunca lo olvidaré: era la variedad "thé sur le Nil" (té sobre el Nilo) que, ya sabéis lo que me gusta Egipto, pedí únicamente por su nombre. Me encantó. Tanto que cogí el cartoncillo de la bolsita, donde venía la dirección, y fuimos al Marais sólo para comprarlo. Vale, sí, una locura pero era joven jijiji. En el encantador barrio judío del Marais, además de hacer turismo, se puede comprar té delicioso, en una tiendecita diminuta llena de encanto. Además de en París, hay otras tiendas físicas por toda Francia y en algunos corners de Galeries Lafayette (que yo sepa). 

Diréis que para qué os hablo de una tienda que sólo puede encontrarse en Francia. Bueno, pues porque además de porque me trae buenos recuerdos, tiene tienda on-line. Eso sí, preparaos a soltar la pasta porque no he visto ninguna variedad en la que los 100 gramos bajen de los 10 euros. Y hay muchas que pasan de los 30 euros, llegando incluso a los 100. Pero bueno, si os queréis dar un capricho, pues ya sabéis dónde.





Autores en busca de reseñadores


Quien lleva unos años en la blogosfera y ha acumulado un importante número de seguidores, seguro que conoce el tema: al correo del blog te llega un mail en el que un escritor se presenta y te presenta su libro y te pide que lo reseñes. Que lo haga con mayor o menor fortuna depende, en la mayoría de las ocasiones, que el reseñista acepte.

Yo quiero dar a esos escritores en busca de blogueros que reseñen su libro para hacerlo visible entre la infinidad de libros que últimamente se autopublican en Amazon o en otras plataformas con Bubok (o publican con una editorial que no les hace publicidad) una serie de consejos con la que pueden tener más oportunidades de que el bloguero les de el sí quiero:

1.- Cuida el mail de presentación.

Si eres un autor que el reseñista ya conoce por haber leído alguna de tus anteriores novelas, no importa; pero sí eres un autor que acaba de publicar su primer libro y tu nombre es desconocido, no olvides que lo primero (y, muchas veces, lo único) que el bloguero va a saber de tí, se lo va a decir el mail

Por lo tanto, ante todo y sobre todo, cuida tu expresión: escribe correctamente, y SIN FALTAS DE EXPRESIÓN Y ORTOGRAFÍA. ¿Qué se puede esperar de un escritor que en las cinco líneas que contiene su mail, ha hecho cinco faltas ortográficas o de estilo?

Hay que cuidar los signos de puntuación, las mayúsculas... Parece mentira pero he recibido mails en los que las mayúsculas brillaban por su ausencia.

¿Sabéis qué hago con este tipo de mails? Los borro directamente.

2.- Personalízalo. No me importa que envíes ese mail a cien blogueros pero, por favor, que no se note. Cosas como "estimado bloguero/a" o comprobar en destinatarios que lo has envíado a mil y una direcciones, ¿qué queréis que os diga? Dan muy mala imagen.

Así que, no hay más que darse una vuelta por el mail en cuestión para averiguar el nombre o nick del bloguero. Un "Querida Laky" queda mejor que "estimado bloguero". Si en tu mail se nota que has estudiado mi blog, que me has dedicado unos minutos de atención, me predispone a yo, también, dedicarte mi tiempo leyendo atentamente el mail y, probablemente, buscando información adicional sobre el libro.

Hay mails trabajadísimos, en los que se nota que el escritor ha buscado blogs cuyos administradores tengan gustos afines al género del que su libro trata. Que se han leído reseñas, IMMs, resúmenes de lecturas, etc... Esa atención, se agradece.

Si, además, te haces seguidor del blog y en las redes sociales y dejas unos comentarios antes de enviar el mail, tu nombre o nick me sonará y ya pasarás a la categoría de "conocido". Y siempre es más fácil hacerle un favor a un conocido, ¿no?


3.- Preséntate y presenta tu libro.

¡Qué menos que decir cómo te llamas, el título de tu libro o libros, sinopsis, una foto de su portada...

Os parecerá mentira pero no hace mucho recibí un mail que me dejó a cuadros. Sin ser las palabras exactas, venía a decir: "somos dos personas que han escrito un libro y nos gustaría saber si estarías dispuesta a reseñarlo". No me abruméis con datos, por favor!


4.- No ofrezcas tu libro a todos los blogs que encuentres. Intenta ofrecérselo a quienes (piensas) lo van a disfrutar.

Entiendo que lo ofrezcas a muchos, es una cuestión de probabilidades: si lo ofreces a 100 y un 10% te dice que sí, tendrás 10 reseñas. Pero, si sólo se lo ofreces a 10, no tendrás más que 1. No obstante, lo que he dicho al principio: es más fácil que el reseñista acepte tu libro si es de su estilo. Y, en todo caso, es más probable que luego tengas una reseña positiva que, supongo, es lo que quieres. Porque, como en todo, ésto es cuestión de gustos. Los blogueros no hacemos análisis de estilo sino que damos nuestra opinión y ésta es totalmente subjetiva y depende de nuestros gustos. Yo no reseño terror o ciencia ficción porque, sencillamente, son dos géneros que no me gustan. Si, por lo que sea, leyera un libro de ese tipo, es muy probable que, por bueno que sea, no me gustase del todo. Así que, ¿compensa?


5.- Regálame el libro. Igual te parezco caradura pero mails tipo "me harías un favor si comprases mi libro" o "quiero hacer un experimento; me gustaría que compraras mi libro y a ver si, si tiene muchas ventas, me lo publica una editorial", lo siento pero no funcionan (estos dos ejemplos son verídicos, mails que yo he recibido)

Casi no hay día en el que no reciba un correo que me ofrezca un libro; algunos días llegan 2 o 3. Siendo el caso que, desgraciadamente, no puedo aceptar todos, ¿por qué habría de aceptar el tuyo, escritor desconocido? Mucho tendría que atraerme el libro en cuestión...

Esto no significa que no compre libros de autores autopublicados. De hecho, de escritores que ya he leído con anterioridad, he comprado sus últimas novelas a pesar de que me las han ofrecido. Cuando éstas cuestan menos de un euro, creo que se puede hacer el (ridículo) esfuerzo.

Es verdad que tú me ofreces tu libro sin conocerme de nada, y yo te lo agradezco. Si encima me lo envías en papel, con el coste añadido que tiene, te lo agradezco aún más. Pero, ten en cuenta, que yo también te voy a regalar algo: mi tiempo. En el mejor de los casos, una novela corta de 200 páginas, voy a necesitar 4 horas para leerla y 2 para redactar la reseña, maquetearla, anunciarla en las redes sociales, etc...


6.- Acepta las negativas. Igual el bloguero te responde diciendo que no puede o no quiere aceptar tu libro. No pasa nada, acéptalo deportivamente. 


7.- He aceptado tu libro y me lo has envíado. Ahora, por favor, ten paciencia. Especialmente si el blog tiene muchos seguidores (como el mío), es posible que tenga muchos libros envíados por autores y editoriales más los que yo misma haya adquirido por mi cuenta. Yo sé que quieres ya tu reseña pero ésta tendrá que esperar su turno. Desgraciadamente, no sé decir que no y acepto más libros de los que leo cada mes por lo que es probable que mi reseña se retrase; pero si te he prometido que la tendrás, así será. Por favor, aunque te cueste, no me agobies con correos recordatorios. De verdad que me encantaría  leer los libros según me van llegando pero, con una lista larguísima de pendientes, es prácticamente imposible Y tampoco sigo estrictamente el orden de llegado de los libros; lecturas conjuntas, simultáneas y otras actividades en las que participo, hacen que cuele lecturas antes de lo que les corresponda. O porque, simplemente, en un determinado momento me apetece más un libro que otro. Así que, por favor, repito: paciencia

Yo suelo avisar, cuando acepto el libro, que no podré leerlo inmediatamente, pero siempre es bueno recordarlo


8.- Ya he leído el libro y mi reseña es negativa o no es todo lo positiva que tú hubieras querido (para mí, negativas sólo son las de 1 y 2 estrellas, entiendo que darle 3 estrellas es ya positivo). Como siempre voy a reseñarla desde el respeto, tú mira atentamente los "defectos" que yo le he encontrado. Mis reseñas siempre serán constructivas, nunca destructivas. Nadie nacem sabiendo y siempre se puede mejorar. No es que yo tenga la fórmula mágica pero sí te diré lo que me ha gustado y lo que no; y si mis impresiones coinciden con las de otros lectores, igual te interesa tenerlo en cuenta.

En fin, enhorabuena por haber llegado hasta el final de este larguísimo post que, espero, os haya resultado interesante. ¿Estáis de acuerdo con los consejos que doy? Blogueros: ¿qué peticiones absurdas o rarillas habéis recibido?




domingo, 2 de marzo de 2014

Al calor de una taza de té: soloinfusiones / Sobre el noble arte de reseñar (I): respeto


Os comenté que alguno de estos días os hablaría de los tés que suelo tomar y de los mejores sitios donde comprar té. Hoy os hablo de uno de ellos: de una tienda on line que he descubierto no hace mucho (de hecho, sólo he recibido un primer pedido) pero que ya es de mis favoritas

Soloinfusiones.com

Los aficionados al té y a las infusiones ya sabéis que éstas vienen en dos formatos: en bolsitas, que es el más de andar por casa, y en hojas, a granel.

Aunque cada vez hay más variedades en bolsitas, si queremos mezclas especiales, sin duda tenemos que acudir a las versiones en granel, donde hay auténticas maravillas. Mezclas sugerentes, nombres más sugerentes aún..., es difícil que no encontréis alguna de vuestro gusto.

Yo, por la mañana y cuando tengo prisa, utilizo bolsitas pero cuando quiero darme un capricho y tomar un té más especial, sin duda recurro a alguna de las mezclas que tengo.

Siempre que voy a alguna ciudad en la que hay una tienda especializada en tés, no puedo evitar entrar, echar un vistazo, probar algo (casi siempre tienen alguna degustación) y, claro, caer y comprar algo. 

Pero también echo mano de las tiendas on-line. Y de una de ellas es de la que os quiero hablar hoy: de soloinfusiones. Para que no tengáis que buscar este post si en un futuro os acordáis de él pero no del nombre de la página, a partir de ahora habrá un banner con acceso directo a la misma en la columna derecha del blog

Como su propio nombre indica, está especializada en tés e infusiones. A granel. Además, venden también café, incienso y algún accesorio para el té. Pero, sin duda, su especialidad es el té, de diferentes tipos, y las infusiones.

Ésta es la página:


Es una página de navegación muy sencilla y por la que da gusto darse un paseo de vez en cuando.

En la parte izquierda, veréis los productos agrupados: tres tipos de infusiones (cáñamo, herbales y de frutas), rooibos, 4 tipos de tés (blanco, negro, rojo y verde y azul), filtros y accesorios, cafés e inciensos.

Si os ponéis con el ratón sobre cada una de las categorías, pero sin hacer click, veréis que se despliega un rectángulo con información curiosa sobre el producto en cuestión. Resulta muy interesante.

Debajo de esta columna, están los productos clasificados por etiquetas. Es muy curioso, echadle un vistazo y veréis que hay para los meses fríos, sin cafeína para hipertensos, para niños, para los meses fríos..., para combatir los catarros, etc...

En la parte central, la que más espacio ocupa, hay algunos productos destacados.

En cada producto, podemos ver una información como ésta:


TÉ VERDE SELVA NEGRA

Té verde Selva Negra
  • Té verde Selva Negra
  • Té verde Selva Negra
  • Té verde Selva Negra
Inspirado en el conocido pastel alemán del mismo nombre "Selva Negra", tiene un punto romántico.

2,24 € IVA incluído
TGV0012


Pensando en algunos de nuestros postres favoritos caímos en que la tarta Selva Negra nos inspiraba con su potente sabor a chocolate y licor de cerezas, por eso este té tiene un aroma embriagador y un sabor contundente pero en equilibrio con la ligereza el té verde Sencha.

Ingredientes: Té verde Sencha,pétalos de rosas, cerezas, virutas de chocolate, arroz tostado, aroma natural.

Infusión de 2 minutos a 70ºC


La foto, en la que se ve la cantidad de "complementos a las hojas" que lleva (en este caso, pétalos de rosas, cerezas, virutas de chocolate, etc...). Una definición de la mezcla, los ingredientes y las características del té en cuestión. Igualmente, la forma de prepararlo: temperatura del agua y tiempo de infusión

Se pueden adquirir paquetes de 50, 100, 250 o 500 gramos. Me gusta que haya diversas opciones. Para probar, siempre es mejor empezar por un paquete pequeño para que, si no nos gusta, no perdamos mucho dinero. Pero si nos aficionamos a una variedad concreta, mejor adquirirlo en grandes cantidades, no sólo para que nos dure más sino también para que nos salga un poco más barato.

Los precios son muy correctos, yo diría que incluso baratos. He comprado en otras tiendas físicas y los 100 gramos raramente bajan de los 5 euros. La variedad que estáis viendo en la foto de más arriba tan sólo cuesta 2,24 euros los 50 gramos y 4,48 euros los 100. Creo que es un precio muy ajustado. Y, sobre todo la bolsita de 2,24 euros, nos da la posibilidad de pedir unas cuantas variedades para así ir probando; por poco más de dos euros no le cuesta un gran esfuerzo a nuestro bolsillo...

Comprar es muy fácil: no hay más que elegir el o los productos que se desean e ir añadiéndolos al carrito. Una vez que tenemos el carro lleno, nos registramos (lo típico: nombre, dirección, etc...), pagamos y ya está. Una cosa que me gusta, para quien tiene miedo a dar su número de tarjeta de crédito, es que se puede pagar por paypal. Por lo demás, se puede pagar mediante tarjeta de crédito o débito, transferencia bancaria o contra reembolso.

Los envíos se hacen, o bien por correo, o bien por mensajería (Nacex), a elección del comprador. Depende un poco del lugar de destino y de lo comprado, los precios de envío varían pero, para que os hagáis una idea, por correo cuesta unos 4 euros y por mensajero unos 7. Excepcionalmente, si el pedido supera los 40 euros, los gastos de envío son gratuitos así que es buena idea agrupar pedidos o buscar la ayuda de amigos, compañeros de trabajo, etc... para hacer un pedido conjunto.

Respecto a los plazos de entrega, en mi caso llega por correos y no ha tardado nada. Creo que fue un viernes cuando hice el pedido y el martes lo tenía ya en casa.

Para terminar esta sección, os dejo una foto con mis cinco primeras infusiones de Soloinfusiones. Y ésto me ha recordado que no os he dicho una cosa: además de las bolsas de té, veréis una muestras -que dan para dos tazas- de otras variedades; lo cual es un detalle pues te permite probar infusiones distintas y, quién sabe, apuntarla para un próximo pedido...



Veréis que hay mezclas con unos nombres muy sugestivos como té verde de la sonrisa, red love, infusión de frutas paraíso de amor... ¿Queréis que os hable de alguno de ellos en próximas entregas?


Sobre el noble arte de reseñar (I): respeto

Tengo intención de dedicar unos cuantos post a lo que he llamado noble arte de reseñar (aunque no sé si es arte, ni noble, pero bueno, queda bien, ¿no?) En ellos os hablaré de cómo, en mi humilde opinión, debe reseñarse.

Una de las cosas más necesarias a la hora de enfrentarse a la reseña de un libro (y a cualquier cosa, diría yo) es el respeto.

Cuando me pongo a reseñar un libro procuro tener muy en cuenta el ingente trabajo que hay detrás de él y la cantidad de ilusión que alguien ha puesto en ese conjunto de hojas de papel que, quizás a mí no me ha gustado, pero que merece ser tratado con el debido respeto .

No quiero decir con ésto que no debamos hacer reseñas negativas. Éso es ya decisión de cada cual. Habrá quien, tras perder días con un libro que no le ha gustado, decida no perder más tiempo en él, dedicando una o dos horas a su reseña. Otros, como yo, decidirán reseñar todo lo que leen. 

En el caso de que decidamos publicar una reseña negativa, hay que tener en cuenta varias cosas:

.- Que, salvo quizás alguna excepción, los reseñistas no somos críticos literarios sino tan sólo lectores normales y corrientes y que, por lo tanto, nuestra crítica será de aficionados y no profesional. No nos olvidemos de ello y no nos la demos de profesionales si no lo somos.

.- Que para gustos los colores... y los libros. El que a mí no me haya gustado un libro no significa que sea malo sino sólo éso: que no me ha gustado. Y eso no implica que a otros no les pueda gustar.

.- Las cosas se pueden decir de muchas formas así que, por favor, elijamos la más respetuosa, la menos dañina. Si una amiga te pregunta si está gorda y tú le dices que está como una vaca, probablemente se enfade (por mucho que te lo haya preguntado ella misma); siempre es mejor decir que con algunos kilos menos estaría mejor, ¿no creéis? Con los libros igual: mejor decir "no me ha gustado" que "es horrible, no hay por dónde cogerlo".

.- Siempre que hago una crítica negativa, insisto en que es mi apreciación personal. Creo que es bueno recordarlo. Además, si mi reseña es negativa pero he leído otras positivas, insisto en ello.

.- Hay cosas que son objetivas. Por ejemplo, si un libro tiene faltas de ortografía, las tiene y éso es fácilmente comprobable. Pero otras cosas como que es malo, está mal escrito, no desarrolla bien los personajes, no describe bien los escenarios, etc... son aspectos más subjetivos y, por tanto, discutibles, así que cuidado con ellos.

.- Si bien hay que razonar cualquier reseña, las negativas tienen que estar especialmente fundamentadas y, a ser posible, en hechos más o menos objetivos. No basta decir "no me ha gustado y punto" porque éso es como no decir nada. También, si el hecho de no habernos gustado es cuestión de gustos personales, hay que recalcarlo. Por ejemplo: a mí no me gusta el terror. Sería absurdo que leyese una novela de terror y luego le hiciese una crítica negativa porque me ha dado miedo, ¿no?

.- Este punto va para los autores: una crítica negativa puede ser, si está bien hecha, el mejor de los regalos. Toda novela es mejorable, hasta el Quijote tiene fallos. Y si el reseñador hace una buena reseña, destacando aspectos que se pueden mejorar, yo no me enfadaría sino que pensaría si hay algo de verdad detrás de ello; si puedo hacer que mi novela sea aún mejor teniendo en cuenta los aspectos más flojos que los lectores me han señalado. Creo que, salvo contadas excepciones, en general los lectores no pretendemos echar a la hoguera a ningún escritor sino todo lo contrario: ayudarles en lo poco que podemos. Así que, salvo que la reseña negativa esté hecha con mala baba, con la única intención de hacer daño, yo reflexionaría un poco sobre su contenido...

.- Y un consejo para quien lee una reseña negativa: no os quedéis sólo en ella, buscad otras reseñas del mismo libro. Me da pena cuando ante una reseña negativa, mucha gente comenta que, directamente, lo descarta. No lo hagáis, salvo que ese reseñista tenga exactamente los mismos gustos que vosotros. Si buscáis un poco, seguramente encontraréis que ese libro tiene también reseñas positivas, así que es cuestión de leer unas y otras y luego valorar. Parece increíble pero me he encontrado con novelas con un 95% de reseñas positivas y porque una es negativa, la gente empieza a hacerle la ola y a descartar rápidamente esa novela de sus propósitos lectores. ¡No lo hagáis! Nadie está en posesión de la verdad y lo que a uno le gusta a otro le disgusta. Siempre, antes de descartar algo, comparad antes...







domingo, 23 de febrero de 2014

Al calor de una taza de té: el origen del té / Buenos y malos lectores

El origen del té

Leí hace años una leyenda muy bonita acerca del origen del té. He salseado un poco por la red y la he encontrado en un artículo de la revista Eroski Consumer (que suele tener artículos de lo más interesantes, por cierto, y se distribuye gratuitamente en los supermercados e hipermercados Eroski; además, se puede leer en internet)

No sé si será verdad o sólo leyenda pero, en todo caso, es muy bonita. Os la copio según el citado artículo



El emperador chino Shen Nung era un hombre sabio y erudito. El insistía que toda la agua potable debía estar hervida por motivos de higiene. Un día, en el año 2737 A.C., el emperador y su corte se reclinaron debajo de un árbol solitario. Cuando sus hojas soplaron en el agua hirviendo que sus criados preparaban, el emperador sintió un aroma exquisito y de inmediato no resistió y probó aquel brebaje y lo encontró exquisito. Después de este accidente ordenó que se llevaran a cabo enseguida extensas plantaciones del árbol de donde procedían aquellas hojas. Ésta era la planta silvestre del té.

 Buenos y malos lectores

¿Existen buenos lectores? ¿Son unos lectores mejores que otros en función de los libros que leen?

Es evidente que alguna gente así lo cree. Un cierto sector -crítico, de lectores, de blogueros...- considera buen lector al que lee determinado tipo de libros y mal lector al que se limita a otro. Sería buen lector el que lee libros considerados "buenos", de "gran calidad literaria". Qué libro es de ese tipo sería cuestión de analizarlo caso por caso; incluso así no nos pondríamos de acuerdo porque no todo el mundo opinaría igual. Pero, generalizando, podríamos, por ejemplo, decir que son libros buenos los clásicos. ¿Es entonces un buen lector el que sólo lee libros clásicos? ¿Y el que lee bestsellers y libros de entretenimiento es un mal lector?

Cada uno tendrá su propia opinión, está claro; yo os voy a decir la mía, que a éso he venido

He leído en algunos comentarios -ya sea en reseñas, mensajes en facebook, etc..., ya fueran dedicados a mí, ya a otros compañeros, ya en forma generalizada, cosas como ésta: "qué pena que leas tantos libros y todos sean malos" o "sólo lee libros juveniles -o románticos-, es una lástima". Y son comentarios que, a mí particularmente, me molestan mucho. Primero, porque no creo que, así considerados en bloques, todos los bestsellers, libros juveniles  libros románticos sean malos (y, normalmente, quien los critica, no los ha leído, por lo que no puede saber si lo son o no). Pero, sobre todo, porque ¿qué más le da a cualquiera el libro que yo lea o deje de leer? Faltaría más que alguien nos dijera lo que tenemos o no tenemos que leer, ¿no os parece? 

Leemos -al menos, en mi caso- por hobbie, por puro placer. Mientras otras personas van a jugar un partido de su deporte preferido, hacen ganchillo, ven una película o un reality show, yo leo. Porque me gusta, me entretiene, me divierte y a veces hasta me emociona. Punto. También leo otras cosas más sesudas, os lo aseguro: por trabajo tengo que leer textos jurídicos y os aseguro que el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Civil, o la jurisprudencia del Tribunal Supremo, no enganchan, ni divierten ni entretienen. Así que cuando, entre trabajo (cuando lo tengo, que ahora la cosa está mal), niños, casa y demás quehaceres, encuentro un rato que dedicarle a mi hobbie, lo que quiero es una lectura que me haga sentir que las horas pasan sin darme cuenta.

Esto ahora, en este momento particular de mi vida. En un futuro, cuando esté más tranquila, los niños hayan crecido y no requieran de mí a todas horas, quién sabe lo que necesitaré o me apetecerá leer. En el pasado, os lo cuento ahora mismo. Tras leer libros infantiles tipo Puck o Las mellizas en Santa Clara, me adentré en la literatura de adultos con Agatha Christie, Alberto Vázquez Figueroa y Victoria Holt. Luego descubrí, guiada por las lecturas escolares, el mundo de los clásicos. Las lecturas obligatorias me sirvieron de trampolín para profundizar en determinados autores, estilos, géneros y épocas. Y leí mucho clásico, mucho, tanto español como francés, éste incluso en versión original. Con muy buenos resultados, por cierto, ya que disfruté mucho de la mayor parte de mis lecturas. Pero era otra época. Me dedicaba a estudiar y, cuando terminaba los deberes, como no tenía nada más que hacer ya que el plato aparecía en la mesa sin que yo me tuviese que ocupar de cocinar lo que había en su interior y, además, -qué tiempos aquellos- cuando me encerraba en mi cuarto a leer, nadie me molestaba y podía hacerlo en absoluto silencio, podía concentrarme y afrontar lecturas a veces dificultosas (leer, por ejemplo a Racine en francés, no es moco de pavo...)


¿Era mejor lectora con 18 años que ahora? Lo siento, pero no, sigo siendo la misma lectora; una lectora que disfruta con lo que hace y que de todos los libros saca algo, siempre. Lo que han cambiado son mis necesidades y mis posibilidades. El poco tiempo que puedo sacar para leer -tiempo que, encima, muchas veces no es de calidad- lo prefiero dedicar a novelas que enganchen desde la primera página, que me creen ansiedad por avanzar, por saber qué pasa, que no me dejen parar de leer. 

Así que, lo reconozco: leo best-sellers, novedades, libros autopublicados, libros de autores noveles, chick-lit, libros de humor, novela negra, thrillers.... y sólo muy de vez en cuando clásicos. Y, no sólo lo hago muy a gusto, sino que estoy orgullosa de hacerlo

¿Qué opináis vosotros del tema?


viernes, 14 de febrero de 2014

Al calor de una taza de té: de cómo nació mi amor por el té y reflexión: los escritores y su manera de ser



Llevaba meses dándole vueltas a una sección que quería introducir en el blog. En ella, ésta que hoy estreno, hablaré de mis dos pasiones: los libros y el té. No sé, de momento, si tendrá periodicidad fija; me gustaría que fuera una sección de fin de semana pero no sé si todos los fines de semana tendré tiempo y espacio en el blog para publicar un post. Iremos viendo...

En esta sección os contaré alguna cosa acerca del té, bebida que me entusiasma y a la que me confieso adicta, (clases de té, marcas, tazas, anécdotas, imágenes bonitas..., cualquier cosa tendrá cabida) y una reflexión relacionada con la literatura o el blog.

Vamos con la de hoy

De cómo nació mi amor por el té

A mí nunca me ha gustado el café; en ninguna de sus variedades.. Por no gustarme (y ya sé que algunos lo consideraréis una aberración), ni siquiera me gusta su olor. Y ésto es un problema cuando en nuestro país está tan arraigada la idea de "quedar para tomar un café"

No me gustaba el café, pero tampoco las infusiones. Y el té ni lo conocía. Lo conocí ya bastante mayorcita, con 21 años creo recordar. El año anterior había estado en Tours haciendo un curso de francés y allí conocí a una chica alemana con la que trabé amistad. Tras despedirnos, nos carteamos y un día me invitó a ir a su casa, el verano siguiente. Me animé y fui (visto ahora, me parece un poco locura, pero en fín), allá me fui en un viaje interminable en autobús que duró 27 horas...

Su casa estaba en Fehmarn, una isla preciosa al norte de Hamburgo y vivía en una preciosa casa con jardín, muy bucólico todo.

El problema fue el primer día con el desayuno. Me ofrecieron té o café para desayunar. Yo me dije: vamos a lo malo conocido... y pedí café. Me preguntaron si con leche fría o caliente y dije fría. Estaba asqueroso. Al día siguiente, se repitió la escena, pero en esta ocasión lo pedí con leche caliente, a ver si el asunto mejoraba. Y no, seguía estando asqueroso. Así que al tercer día, pedí té. No podía ser peor. Y, cierto, no me gustó, la verdad, pero sí más que el café, por lo que se convirtió en mi desayuno durante los diez días que estuve allí.

Cuando regresé a España, había aprendido a amar el té. En un primer momento, lo tomaba sólo negro, con una nube (que dirían los franceses) de leche. Aunque esta variedad sigue siendo mi preferida, luego he probado más: el té verde, rojo, blanco, con especias, con frutas, etc...

Por aquel entonces (hará unos 20 años) en España apenas se bebía té y en las cafeterías era toda una aventura pedirlo. Me lo han puesto de mil y una formas, casi todas equivocadas, Así que cogí la costumbre de explicar cómo se hacía: la bolsita con agua hirviendo en una tetera y una jarrita con leche aparte. Todavía hoy, si entro en una cafetería desconocida, sigo diciendo "con la leche aparte"

¿Y vosotros? ¿Os gusta el té? ¿Cómo lo descubristeis? ¿Tenéis alguna anécdota interesante que compartir con nosotros? Contadme, contadme

Los escritores y su manera de ser: ¿influyen o deben influir en sus obras?

Esta reflexión viene a cuento de un tweet insensible e impresentable que publicó un escritor el miércoles de esta misma semana. No quiero repetirlo para no darle más publicidad. La mayoría ya sabéis quién fue y en qué consistió su grandísima metedura de pata. Para quien no lo sepáis, simplemente os digo que dio su opinión sobre el aborto de la manera más insensible posible, con un tweet totalmente inadmisible. Le llovieron por todos lados y, al final, tuvo que pedir perdón. Pero sólo tras persistir en su comentario y contestar de forma arrogante a la gente que se metió con él. Al día siguiente, su cuenta había sido borrada (¿por él? ¿por Twitter? Lo desconozco)

Casualidades de la vida, yo había leído su último libro en enero, había redactado la reseña la semana pasada y la había dejado programada hacía ya más de diez días para..., casualidad, para ayer, el día después de los hechos. Conocí el asunto el miércoles a última hora de la noche y, por vagancia, por no apetecerme encender el ordenador, lo dejé estar. Al día siguiente, borré la reseña -no quería parecer oportunista- y se lo comenté a la editorial (pues, al fin y al cabo, se la debía)


Pero, ahora me pregunto: aunque no estemos de acuerdo con las ideas y la forma de actuar de un autor, ¿debemos rechazar la lectura de sus libros por ese solo hecho?

Ahora todos estamos muy expuestos; (casi) todo acaba por saberse. Los autores tienen perfiles en facebook y twitter, con algunos acabamos teniendo hasta una especie de amistad que, quizás, no nos haga ser demasiado objetivos a la hora de leer sus novelas.

Los escritores son personas y, quizás, en sus novelas no se refleje su forma de pensar (a veces sí, a veces no) pero en sus mensajes más o menos particulares, acaban por ir monstrándonos aspectos de sus vidas, de su forma de ser, de su manera de pensar... ¿y si no nos gusta? ¿Si no estamos de acuerdo con su forma de pensar, deberíamos dejar de leer sus novelas?

De los antiguos poco sabemos, algún aspecto aislado de su vida y poco más. ¿Qué pasaría si -es un imaginar- se descubriese que Cervantes maltrataba a su mujer, Shakespeare abusaba de niños, Tolstoi era un torturador...? ¿Por ese motivo El Quijote, Romeo y Julieta o Guerra y paz serían peores? ¿Decidiríamos no leerlas si supiésemos que el escritor en cuestión, hizo algo en su vida privada con lo que no estamos de acuerdo? Creo que es una reflexión que puede dar mucho juego y me gustaría saber qué opináis vosotros.

Yo, lo reconozco, no puedo evitar que mis simpatías o antipatías por algunos autores me influyan y, o bien me decidan a leer o no leer sus novelas, o bien hagan que, de leerlas, las mire con mejores o peores ojos. Hay autores que, en principio, no leería porque no me caen simpátícos. Otros con los que a veces estoy de acuerdo y otros no pero que he decidido leer y su obra literaria me ha gustado mucho

Ahora os toca a vosotros opinar...