No sé muy bien el motivo, pero las novelas ambientadas en la Alemania nazi me han atraído desde siempre. Me atraen tanto como luego me horroriza leerlas porque, por mucho que sepamos las cifras oficiales, ponerles cara –aunque sea ficticia- a las víctimas, pone los pelos de punta.
Casi todas las novelas de este tipo que he leído se situaban, o bien en Alemania o bien en países invadidos, pero siempre durante la guerra. La mayoría trataban el tema de los judíos aunque algunas –como “Pequeño soldado” de Paula Reyes (que reseñé hace poco) hablaban de otra raza que también fue casi exterminada: la de los gitanos.Esta novela, sin embargo, es un poco diferente: en ella no aparecen judíos, ni gitanos, tampoco habla de guerras. Se sitúa en Alemania pero en un período un poco anterior: 1934 y parte de un hecho histórico que fue conocido como la noche de los cuchillos largos u operación colibrí.
Rebecca Cantrell
Rebecca Cantrell dejó su empleo, vendió su casa y se mudó a Hawai junto con su familia para escribir. Tuvo claro que sería novelista a los siete años, del mismo modo en que supo en su adolescencia que debía dejar su aldea en Alaska y conocer Europa.
Los tres años que pasó en Alemania, dos de ellos en Berlín, la inspiraron para crear a la periodista Hannah Vogel, protagonista de una serie de novela negra que arranca con Un rastro de humo y continua con La noche de los cuchillos largosDatos técnicos
Editado por Duomo ediciones en su colección Nube NegraTítulo: La noche de los cuchillos largosAutora: Rebecca CantrellTraducción: Antonio Prometeo MoyaPáginas: 344 + Agradecimientos + Glosario de términos + una nota de la autoraPrecio: 21 eurosISBN: 9788492723690Argumento
La periodista Hannah Vogel hace tres años que huyó de su Alemania natal con su hijo adoptivo Anton. Huyó a Sudamérica pero se encuentra realizando un reportaje periodístico en Suiza sobre los viajes en Zepelín. Precisamente, cuando Hannah y Anton viajan en un zepelín por el cielo suizo, ve horrorizada como éste se desvía y pasa a volar cielo alemán. La tripulación dice a los pasajeros que tienen que aterrizar por un problema técnico pero Hannah no se fía y p repara todo para huir. Desgraciadamente, no pueden: unos alemanes la duermen con cloroformo y las secuestran a su hijo y a ella. Cuando despierta se encuentra en una habitación de un hotel balneario y, junto a ella, al hombre que más odia y más teme en el mundo: Ernst RöhmÉl fue el motivo por el que tuvo que huir de Alemania hace tres años. Y es que Ernst Röhm, el más alto dirigente de la SA y amigo personal de Hitler es tenido por homosexual y, si eso se confirmase, sería su ruina pues esa “enfermedad” no es tolerada por el mundo nazi. Pero Anton es –o parece ser- hijo de Röhm por lo que éste quiere tenerlo consigo a fin de acallar los rumores.
Röhm le dice que tiene a Anton a buen recaudo, que va a ser educado en los ambientes nazis y que no le volverá a ver salvo que se case con él. Tiene hasta el vestido preparado y también la fecha: esa misma tarde. Hannah, que no quiere perder a su hijo, accede pero la boda no llega a tener lugar pues Hitler irrumpe en el dormitorio y arresta a Röhm acusado de traición.Hannah logra escapar del hotel, coge el coche de Röhm y sigue a la comitiva hasta la prisión donde es encarcelado. A partir de entonces, Hannah hará todo lo posible para recuperar a Anton. Eso le llevará de vuelta a Berlín donde entrará en contacto con sus antiguos amigos y conocidos pero donde deberá hacer filigranas para escapar de la policía y de las SS.
Impresiones
Vaya por delante que la novela me ha encantado. Me ha parecido una novela entretenidísima a la par que instructiva. Como he comentado al principio, la mayor parte de las novelas situadas en este contexto histórico que he leído lo estaban unos cuantos años después, en plena Segunda Guerra Mundial. Los años anteriores, en los que Hitler ya había asumido el poder y estaba preparando lo que luego resultaría uno de los mayores desastres causados por la mano del hombre, me eran prácticamente desconocidos. En cuanto empecé a leer la novela y me enteré de lo que era la noche de los cuchillos largos que da título a la misma, me fui corriendo a San google para investigar un poco más, para ver qué tenía de razón aquello que me estaban contando. Y descubrí que la base histórica de la novela es completamente cierta (aunque luego la autora se tome ciertas licencias –que ella misma explica en su nota final- en aras de la ficción). Empiezo por lo tanto por situar la novela en su contexto histórico.
(La información ha sido extraída de la Wikipedia. )Os hago un resumen pero, si queréis saber un poco más, podéis leer el muy interesante artículo en la
Wikipedia La noche de los cuchillos largos u Operación Colibrí fue una purga que tuvo lugar en Alemania entre el 30 de junio y el 2 de julio de 1934, cuando el régimen nazi llevó a cabo una serie de asesinatos políticos. Muchos de los que fueron asesinados esos días pertenecían a las Sturmabteilung(SA), una organización paramilitar nazi. Adolf Hitler se opuso a las SA y a su líder, Ernst Röhm,4 porque el dirigente alemán percibía la independencia de las SA y la inclinación de sus miembros hacia la violencia callejera como una amenaza contra su poder. Ya puestos, Hitler usó la purga para atacar o eliminar a los críticos con su régimen y para vengarse de sus antiguos enemigos.El número total de fallecidos pudo ascender a cientos, y más de mil oponentes del régimen fueron arrestados. La mayor parte de los asesinatos los llevaron a cabo las Schutzstaffel (SS) y la Gestapo, la policía secreta del régimen.
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| Ernst Röhm |
La novela parte de este hecho histórico para construir una apasionante novela de aventuras. Por la novela desfilan algunos personajes que realmente existieron como Hitler, Röhm, Emilie Röhm (la madre de Ernst), Theodor Eicker (el que ejecutó a Röhm), la periodista noble Bella Fromm o el periodista Sefton Delmer. La autora se toma algunas licencias con algunos de los personajes, especialmente con los dos primeros: ni es verídico que Röhm tuviera un hijo llamado Anton ni, por supuesto, lo que Emilie Röhm hace en la novela. En la nota final Rebecca Cantrell nos cuenta qué hay de verídico en su novela y cuánto de ficción. Podemos decir que la base de la novela es histórica y el edificio que sobre ella se asienta ficción.En todo caso, una novela muy interesante para acercarnos a un período histórico en cierta forma fascinante. Siempre me he preguntado cómo fue posible todo aquello; cómo un hombrecillo que –por lo que cuentan- ni siquiera fue un gran estratega ni, desde luego, una persona carismática, pudo aglutinar en torno a sí mismo tanto poder y causar tanto horror. Por él y unos cuantos que lo siguieron, la historia de Europa cambio para siempre. También me he preguntado siempre cómo los alemanes lo permitieron. ¿No sabían lo que pasaban? o, ¿lo sabían y les daba igual? O ¿estaban tan aterrorizados que no se atrevían a pararles los pies a los nazis? La novela, obviamente, no va a dar respuesta a estas preguntas pero sí nos va a permitir aproximarnos un poco al clima que se vivía en Alemania en aquella época. Un clima de inseguridad total, de mucho peligro, con las libertades totalmente coartadas. Los nazis ya no permitían la libertad de expresión así que lo poco que transcendía de lo que estaba ocurriendo fue gracias a la obra de unos pocos valientes que, arriesgando su vida, se atrevieron a pasar información a medios de prensa extranjeros. Cualquier persona podía ser considerada enemiga del régimen y, en consecuencia, asesinada legalmente. De hecho, esta operación colibrí de la que os hablo, se hizo sin apoyo legal; no obstante, fue legalizada a posteriori: días después de haber ocurrido la matanza, un decreto la legalizó. Los ciudadanos tenían miedo y Hitler y los nazis se valieron del mismo para dominarlos.
En estas circunstancias adversas, sin embargo, Hannah Vogel se atreve a enfrentarse a cualquiera con tal de recuperar a su hijo. Al principio no voy a negar que me pareció un poco fantasmada el hecho de que con tanta represión, Hannah campase casi a sus anchas, yendo de un lugar a otro sin problemas. Pero luego, una vez metida en la historia, me dio un poco igual ya que me lo tomé como una novela de aventuras. Y, hablando de esto, quiero referirme al género en el que podríamos encuadrar la novela. Más que nada porque ha sido publicada dentro de la sección negra de la editorial y yo no considero que sea una novela negra. Ciertamente, solemos –yo la primera- usar el término novela negra en un sentido amplísimo para encuadrar en su seno cualquier novela en la que haya un asesinato y una investigación. Así, meteríamos en este saco novelas policíacas e incluso novelas amables como puedan ser las de Camilla Läckberg. Pero lo hacemos por comodidad y hablando en términos muy generales. No obstante, en este caso ni aún hablando en términos muy generales considero negra a esta novela. Alguna muerte hay –lógico tratándose de nazis- pero ni las muertes ni su investigación son el objeto principal de la trama.Yo la encuadraría dentro del género narrativa en sentido amplio y, por ello, animo a leerla a todo tipo de lector, no sólo a los amantes de la novela negra.
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| Zeppelin |
En cuanto al estilo narrativo, es muy fluido. En la novela hay narración y diálogo pero quizás más de este último. La lectura no tiene ningún tipo de complicación y resulta rápida aunque no llega a ser un “page-turner”. Sin embargo, quieres seguir leyendo porque necesitas saber qué pasará.En cuanto a los personajes, la protagonista absoluta en Hannah Vogel quien nos cuenta su historia en primera persona lo que hace que enseguida conectemos con ella. Es una mujer valiente, que ya tuvo que enfrentarse a los nazis hace tres años y que lo hace de nuevo sin pararse a pensar en su propia seguridad. Además, tendremos a Anton, un chiquillo de nueve años despierto e inteligente con el que tiene una fantástica relación; Emilie Röhm (la madre de Ernst), abuela de Anton, una mujer rígida e inflexible con la que a Hannah no le quedará más remedio que relacionarse para intentar recuperar a su hijo; Boris, amante de Hannah desde hace años, que es quien le va a dar cobijo en su casa; Sefton, un sibarita periodista con el que colaboró Hannah hace años y que le va a ayudar también en esta ocasión; y Lang, un policía que parece tener una extraña obsesión con Hannah.
Tras leer el libro y buscando información sobre esta autora en iternet me he enterado de que hay otra novela protagonizada por Hannah Vogel: “Un rastro de humo”. Por lo que he visto, tiene lugar en una época anterior a 1934 así que me imagino que nos contará cómo llegó Hannah a adoptar al hijo de Ernst Röhm y todo lo que pasó en aquella época. Son novelas totalmente independientes pero no dudéis que buscaré la primera porque me ha encantado la historia narrada en la segunda.
Conclusión final
Si habéis conseguido leer toda la opinión, ya habréis visto que la novela me ha encantado. Es una lectura muy entretenida, que te mantiene en vilo, te lleva a una época horrible de la historia de Europa y sirve como punto de partida si, como yo, no sabéis mucho de este período.
Muy recomendable.
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