Me gusta mucho Isabel Allende. La descubrí hace muchísimos años, con su primera novela –quizás la mejor-, “La casa de los espíritus” y le he sido más o menos fiel desde entonces.
Su última novela, ésta que hoy os comento, me llamó mucho la atención: por ser de ella, obviamente, pero por estar calificada como negra que, como sabéis, es un género que me encanta.
Éstas son mis impresiones
Isabel Allende
Isabel Allende nació en 1942, en Perú, donde su padre era diplomático chileno. Vivió en Chile entre 1945 y 1975, con largas temporadas de residencia en otros lugares, en Venezuela hasta 1988 y, a partir de entonces, en California.
Inició su carrera literaria en el periodismo, en Chile y en Venezuela. En 1982 su primera novela, La casa de los espíritus, se convirtió en uno de los títulos míticos de la literatura latinoamericana.
A ella le siguieron otros muchos, todos los cuales han sido éxitos internacionales. Su obra ha sido traducida a 35 idiomas. En 2010 fue galardonada en Chile con el Premio Nacional de Literatura y en 2012, en Dinamarca, con el Premio Hans Christian Andersen por su trilogía "El Águila y el Jaguar".
Ha escrito las siguientes novelas:
.- La casa de los espíritus, .- De amor y de sombra,
.- Eva Luna ,
.- Cuentos de Eva Luna,
.- El plan infinito,
.- Paula,
.- Afrodita,
.- Hija de la fortuna,
.- Retrato en sepia,
.- La ciudad de las bestias,
.- Mi país inventado,
.- El reino del dragón de oro,
.- El Zorro,
.- El bosque de los pigmeos,
.- Inés del alma mía,
.- La suma de los días,
.- La isla bajo el mar
.- El cuaderno de Maya
.- El juego de Ripper
Datos técnicos
Autor: Isabel Allende
Editorial: Random House Mondadori
Fecha de publicación: enero de 2014
Edición: tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788401342158
Páginas: 480
Precio: 22,90 euros
Argumento
El inspector de la policía de San Francisco Bob Martín es el encargado de llevar a cabo la investigación. Pero esta investigación, la oficial, no va a ser la única que se realice: un grupo de jóvenes, encabezado por una inteligente jovencita llamada Amanda, que juegan a un juego de rol llamado Ripper van a realizar, también, una investigación extraoficial.
Casualidad o no, Amanda es hija de Bob y, gracias a ello, ya sea ella ya sea su abuelo –ex suegro de Bob, van a conseguir briznas de información con las que trabajar.jovencita llamada Amanda, que juegan a un juego de rol llamado Ripper van a realizar, también, una investigación extraoficial.
Pero lo que empezó como un juego de rol, va a convertirse en algo muy peligroso cuando la madre de Amanda, Indiana, desaparece y todo apunta a que ha sido secuestrada por el asesino. Los jóvenes tendrán que darse prisa porque Indiana tiene los días contados…
Impresiones
Como os he comentado al principio, Isabel Allende es un escritora que me gusta. Y mucho. He leído una buena parte de su obra y, salvo casos, aislados (como la trilogía juvenil, de la que leí la primera entrega y no me entusiasmó), siempre he disfrutado mucho de sus novelas. Algunas de ellas, como “La casa de los espíritus” o “Paula”, están entre mis mejores lecturas y, a pesar de los años trascurridos, guardo un grato recuerdo de ellas.
Por otra parte, me encanta la novela negra pero no soy purista, de tal manera que admito, y me gustan, tanto novelas más lights (grises, quizás) como las de Camilla Läckberg, como mezclas con otros géneros.
Siendo así las cosas, tenía que leer sí o sí, “El juego de Ripper”. Comenté por twitter que había empezado a hacerlo y hubo unos cuantos usuarios que me dijeron que les había decepcionado. Yo, sin embargo, presentía que me iba a gustar, como así ha sido finalmente.
Os cuento por qué.Para los que no conozcáis a Isabel Allende, os diré que es una de las muestras más conocidas del llamado realismo mágico. Isabel cuenta historias que parecen reales –a veces lo son- pero siempre vestidas con un toque un tanto surrealista, mágico, que las hace especiales y diferentes. Parece que magia y realidad son términos contradictorios pero en algunos casos se llevan muy bien y funcionan literariamente hablando. He leído a otros autores sudamericanos que pueden inscribirse en esta corriente pero, sin embargo, no me han gustado tanto. Creo que lo que más me gusta de Isabel es esa sensibilidad especial que tiene, lo buena contadora de historias que es y los personajes femeninos que dibuja.
El realismo mágico viene encarnado en Celeste Roko, la astróloga pero, sobre todo, en Indiana, una mujer bastante espiritual, en contacto con la naturaleza, su yo interior, las fuerzas astrales y todas esas cosas.
Pero, al mismo tiempo, hay un realismo más “real” (si se me permite expresarlo así), plasmado en los asesinatos, la investigación a golpe de internet, los juegos de rol, las referencias a la guerra de Afganistán, etc…
Las críticas que he leído a esta novela argumentan que no es propiamente una novela negra y, sí, estoy de acuerdo con ellos. A pesar de que hay un asesino, que hay ocho asesinatos, que hay una investigación…, a pesar de todo ello, no es una novela negra al uso. Le falta crueldad y maldad para serlo. Como novela negra no destaca especialmente, puedo daros ahora mismo el título de varias decenas mejor que ella. Pero tiene el sello inconfundible de Isabel, lo que la hace especial y diferente.
Pienso que el que se acerque a ella buscando una novela negra, puede acabar decepcionado porque resulta un poco ligth. Pero si la leéis ya estando avisados de que no es tan negra como pensabais, creo que os gustará como a mí. Y, si ya sois fans de Isabel, ni os cuento. A pesar del ropaje de misterio, esta novela es Isabel en estado puro por lo que los que gustáis de su escritura, estaréis tan encantados como yo.
Dicen que el principio de la novela es lo más importante. Estoy en parte de acuerdo porque un buen comienzo puede hacer que sigas leyendo o que lo dejes ahí mismo (digo en parte porque el desarrollo también es básico y no digamos el final que puede desbaratar en unas pocas páginas el trabajo de cientos..). Pero si de principios hablamos, el de “El juego de Ripper” es buenísmo. ¿Qué no? Juzgar por vosotros mismos; mirad el primer párrafo:
«"Mi madre todavía está viva, pero la matará el Viernes Santo a medianoche", le advirtió Amanda Martín al inspector jefe y éste no lo puso en duda, porque la chica había dado pruebas de saber más que él y todos sus colegas del Departamento de Homicidios. La mujer estaba cautiva en algún punto de los dieciocho mil kilómetros cuadrados de la bahía de San Francisco, tenían pocas horas para encontrarla con vida y él no sabía por dónde empezar a buscarla.»
No sé a vosotros, a mí, sin duda, me hace desear seguir leyendo.
Empieza fuerte y dando la impresión de que va a ser todo un page-turner, una novela de ésas que se pegan a las manos, pero luego resulta no ser verdaderamente así. Tras un primer momento, muy tenso, el nivel de tensión y enganche se relaja para volver a aumentar, y mucho, hacia el final. La primera parte no creo que la podamos calificar de lenta, porque realmente se lee a gusto y no llega a cansar o a aburrir en ningún momento, pero no es tan rápida como suelen serlo las novelas del género. Isabel se deleita en descripciones de personas, contando anécdotas e historietas colaterales que dotan de interés y profundidad a la trama pero que hacen que pierda ritmo si la comparamos con novelas de este tipo. No obstante, no me ha importado porque me han parecido muy interesantes. Especialmente, las referidas a Miller y Afganistán: los sentimientos de un soldado cuando tiene que matar, lo que pasó en su última misión, la historia de Atila…
Los personajes, marca de la casa, están muy bien desarrollados. Todos ellos, aunque no sean protagonistas. Isabel nos cuenta cosas de sus vidas, de sus personalidades y, en definitiva, los dibuja muy muy bien. Siempre ha sido así en sus novelas y ésta no es una excepción. Como siempre también, sus personajes son de lo más variopinto: Amanda, Indiana, el abuelo Blake, Miller, los chicos del juego de rol, hasta el camarero del bar al que suelen ir y el pintor que vive en el ático del edificio en el que trabaja Indiana tienen entidad propia. Como siempre también, las mujeres tendrán un papel importante en la historia y son mujeres especiales, fuertes y suaves, ligeras y flexibles. Y también, como siempre, se le da importancia a la familia, estableciéndose unos lazos tremendos entre Amanda, Indiana y Blake. Por describir bien, hasta describe a la perfección a Atila, el perro de Miller (éste, Atila, es mi personaje favorito jejeje, y el que al final consiguió emocionarme un poquito)
La autora dedica mucho tiempo a los personajes. Realmente, más de la mitad del libro gira en torno a ellos. Siempre es así: sus novelas son novelas de personajes y de múltiples historias entrelazadas. Durante gran parte de la novela, casi como que la investigación de los asesinatos pasa a un segundo plano, quedando en el primero los personajes y sus historias. Pero, pasada la mitad del libro, toma las riendas de la investigación y el libro empieza a coger ritmo hasta acelerarse en las últimas cincuenta páginas que son de ésas que, ahora sí, te mantienen en vilo y sin poder parar de leer.
Como anécdota, os contaré que la autora introduce algunos guiños graciosos en la novela.
Por ejemplo, cuando en la página 34 se refiere a un escritor y dice: "La crítica fue despiadada con el autor, cuasándolo de realismo mágico, un estilo literario pasado de moda"
O el homenaje que hace a su marido, al llamar a un detective privado que aparece en la novela de la misma forma que el protagonista de las novelas de su marido....
Conclusión final
Si os gusta Isabel Allende, creo que os gustará esta novela en la que, manteniendo su realismo mágico, aunque en menor medida que en otros de sus libros, se adentra en un nuevo género, el de misterio y sabe salir airosa. Una historia bien llevada, con un sorprendente final
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