Tras leer “Hacia los mares de la libertad” y “A la sombra del árbol kauri” –y disfrutar mucho haciéndolo- es evidente que tenía que leer la tercera y última entrega de la última trilogía de Sarah Lark, la que se ha conoce como trilogía del árbol kauri. Así que en cuanto pude, me puse con ella y hoy os traigo mis impresiones
Sarah Lark
Sarah Lark trabajó durante muchos años como guía turística. Pronto descubrió su fascinación por Nueva Zelanda, cuyos paisajes asombrosos han ejercido desde siempre una atracción casi mágica sobre ella.
Sarah Lark es el seudónimo de una exitosa autora alemana que en la actualidad vive en España.
Con "En el país de la nube blanca", considerado el debut más exitoso de los últimos años en Alemania, sorprendió a crítica y lectores. No en vano lleva más de un millón de ejemplares vendidos. “La canción de los maoríes” y “El grito del cielo” ponen fin a la trilogía que dio carta de naturaleza a un nuevo género (o subgénero) literario, denominado “landscape” o novelas de viajes.
“La isla de las mil fuentes” y “Las olas del destino” forman la bilogía jamaicana.
Su última trilogía se sitúa en Nueva Zelanda y está compuesta por “Hacia los mares de la libertad” , “A la sombra del árbol kauri” y “Las lágrimas de la diosa maorí”
Datos técnicos
Título: “Las lágrimas de la diosa maorí”
Autora: Sarah Lark
Editorial: Ediciones B
Edición: de gran tamaño, tapa blanda con solapas
Páginas: 808
ISBN: 978-84-666-5629-0
PVP: 21.50 €
Argumento
Echaron a volar sus cometas y sus sueños hacia los dioses. Y lasmanu de colores se llevaron consigo la tristeza.»
Tras seducir a un millón y medio de lectores en castellano, Sarah Lark cierra la magistral trilogía con que da voz a la mujer. Ahora, además de las habituales sagas familiares ambientadas en un país exótico, Lark nos habla de las pioneras de las conquistas sociales femeninas: primero el sufragio, después el acceso a la universidad y, por último, la posibilidad de volar, volar, volar…
Nueva Zelanda, 1899. El hijo de Lizzie y Michael Drury es enviado como médico a Sudáfrica, donde se libra la guerra de los Bóers, para gran disgusto de Roberta, quien luchará para estar con él a toda costa. Paralelamente, la joven Atamarie obtiene una importante victoria: ser la primera mujer que cursa estudios de Ingeniería en la Universidad de Nueva Zelanda. Desde niña le fascinaron las cometas maoríes, pero ahora esta afición le permite conocer al pionero de la aviación mundial…
Impresiones
“Hacia los mares de la libertad” era la primera parte de la última trilogía publicada en España de Sarah Lark en la que, como en la trilogía de la nube blanca, vuelve a Nueva Zelanda. “A la sombra del árbol kauri” fue la segunda parte y “Las lágrimas de la diosa maorí” es la tercera, que pone punto y final a la trilogía

Cuando hablamos de sagas y series, bilogías, trilogías y tetralogías, hay mucha gente que tiene miedo. Asusta pensar en un montón de tomos (más si son tochos como a los que nos tiene acostumbrados Sarah Lark). También solemos tener miedo al tiempo que tardan en publicarse las diferentes entregas: obviamente, si leemos hoy un libro y la siguiente novela no sale hasta el año que viene, para cuando la leamos, habremos olvidado muchas cosas de la primera y eso fastidia, a mí al menos. En el caso de las sagas de Sarah Lark este último problema no existe porque ya están escritas por lo que no hay que esperar años a que escriba nuevos libros. Además la editorial, Ediciones B, suele publicarlas bastante seguidas. En este caso, entre la primera y la segunda entrega pasaron sólo dos o tres meses y lo mismo ha ocurrido entre la segunda y la tercera. Respecto al miedo por la cantidad de páginas que tienen estas series, es verdad que las tienen, eso es indudable. Entre unas cosas y otras, tenemos por delante unas 2.000 páginas. Pero os puedo asegurar que la lectura es tan amena, fluida y sencilla y la trama tan entretenida que te da pena cuando llegas al final. Por otro lado, esta autora suele escribir historias relacionadas pero independientes, de tal manera que se pueda leer una o varias entregas de la serie sin haber leído las anteriores. Normalmente (al menos es lo que ocurrió en las otras dos series), la segunda y tercera entrega están dedicadas a las generaciones posteriores. Por lo que, obviamente, mejor leerlas en orden pero no pasa nada si no es así. Así que, lo dicho, si os atraen este tipo de historias, no tengáis miedo al hecho de que sean sagas.
Si en la primera entrega la historia comenzó en Irlanda a mediados del siglo XIX y los protagonistas Kathleen, Michael y Lizzie y en la segunda, ya a finales de siglo las protagonistas fueron Matariki y Violet, en esta tercera entrega la novela comienza justo el último año del siglo XIX; en 1899. Protagonizan esta entrega Atamarie, hija de Matariki y Roberta y Kevin. Estamos ante la tercera generación

La novela comienza en Nueva Zelanda donde Kevin (hijo de Lizzie y Michael, protagonistas de la primera entrega) se mete en un lío con una chica y, para no hacerse cargo, se alista como médico voluntario para acudir a la guerra de Sudáfrica entre ingleses y Bóers. Esto supone una gran decepción para Roberta, enamorada de él desde niña al que él, sin embargo, no ve más que como la amiga de su hermana Atamarie. Mientras, Atamarie consigue ser la primera mujer en entrar en la Universidad de Ingeniería. Desde niña ha vivido fascinada por las cometas voladoras y le encantaría poder crear un aparato que volase; por eso, cuando conoce a Richard Pearse y sus sueños de construir un avión, cae rendida a sus pies.
Como cualquier novela landscape que se precie –y, especialmente, las de Sarah Lark-, “Las lágrimas de la diosa maorí” bebe de muchos géneros. Amor, aventuras, saga familiar, historia…, son libros en los que hay de todo.
Como siempre, hay varias historias de amor. Así, tenemos un amor complicado entre Richard y Atamarie, el amor infantil no correspondido de Rebeca por Kevin, la pasión de éste y Juliette, el amor difícil de Kevin y Doortje… Varias clases de amor que dan lugar a muy bonitas historias.
Si con “Hacia los mares de la libertad” empezaba una saga familiar, con “Las lágrimas de la diosa maorí” termina. Hemos conocido ya a tres generaciones (cuatro si contamos los niños que nacerán en esta novela) de esta familia de descendientes ingleses e irlandeses.
Es una novela de ambientación histórica pues, sin entrar en grandes detalles de personajes y hechos concretos históricos, sí que narra perfectamente la situación social y económica de la época. En esta tercera entrega seremos testigos de la guerra de los bóers, conoceremos las cerradas costumbres religiosas de éstos y cómo trataban a sus esclavos negros. Y seguiremos asistiendo al proceso de liberación femenina. SI en la anterior entrega se reconoció el derecho al voto, en ésta la mujer ocupa las aulas universitarias. Y, finalmente, conoceremos a uno de los pioneros de la aviación. Richard Pearse es un personaje real que, quizás, voló antes que los hermanos Wrigth; en todo caso, fue el primer neozelandés en hacerlo.
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| carreras de trotones |
La autora cuida mucho la ambientación de sus novelas y consigue trasladar al lector a la época y el lugar por lo que, sin querer, ampliamos nuestros conocimientos de la mejor forma posible: sin darnos cuenta, divirtiéndonos y entreteniéndonos.
Finalmente, es una novela de aventuras pues a los protagonistas les pasan un montón de cosas: amores, desamores, guerra, traiciones. Hay de todo, como en botica
Con estos ingredientes la autora hace un guiso de lo más entretenido.
Los personajes están muy bien trazados, con caracteres claros y definidos. Es una novela coral en la los personajes de las novelas anteriores siguen apareciendo aunque en un papel un poco más secundario pues la tercera generación toma el relevo. Además, junto a los protagonistas principales, hay un buen elenco de personajes secundarios con entidad suficiente para que podamos identificarlos (como el veterinario, la esclava de Dorjtee, Juliette…)
El libro está bien escrito, con un argumento y un desarrollo muy interesante, una prosa fluida de lectura sencilla y ritmo constante. Pasan muchas cosas, de tal forma que el ritmo y mi interés como lectora no ha decaído en ningún momento. Hay un poco de todo: mucho de costumbres, una parte de aventuras y una interesante historia de amor. La parte romántica tiene bastante peso pero no es para nada empalagosa
Me ha gustado mucho, tanto como las entregas anteriores. La verdad es que no tengo claro cuál me ha gustado más. Podría leerse de forma independiente, empezando por ésta, pero mucho mejor hacerlo en orden porque, al menos, para entender la complejidad de las relaciones familiares de los personajes es importante
Conclusión final
Sarah Lark, como siempre, no me ha decepcionado. He disfrutado mucho con esta novela y con la trilogía entera. Sin duda, seguiré leyéndola
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