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martes, 31 de octubre de 2023

“La Babilonia, 1580 “ – Susana Martín Gijón



Había oído hablar muy bien de Susana Martín Gijón y su trilogía negra (que espero leer algún día). Cuando vi que publicaba nueva novela que reunía en un libro dos de mis géneros favoritos (histórica y negra) y que era independiente de las novelas anteriores, supe que por fin tenía que estrenarme con su prosa.

Éstas son mis impresiones

Ficha técnica

Editorial: Alfaguara
Páginas: 464
ISBN: 9788420470443

Sinopsis

Año del Señor de 1580. Sevilla vive su momento de máximo esplendor como capital del comercio entre el Nuevo y el Viejo Mundo.
La Flota de Indias de Su Majestad está a punto de zarpar cuando la piel arrancada del rostro de una mujer y su cabellera pelirroja aparecen ajustadas como un disfraz macabro al mascarón de proa de la Soberbia, el buque de guerra que abre el convoy. Próxima al barrio portuario del Arenal, en una zona cercada por altos muros, se encuentra La Babilonia, el prostíbulo más cotizado de la Mancebía y donde ejerce Damiana. A pocos metros de allí está el convento de las carmelitas descalzas, donde vive en clausura sor Catalina. Ambas fueron amigas en la infancia y se verán unidas de nuevo a fin de averiguar quién cometió tan brutal asesinato y por qué. Para hacerlo pondrán en peligro sus propias vidas, pero también el secreto mejor guardado de la Corona.

Impresiones

Nos encontramos, como indica el título, en el año 1580. En la ciudad de Sevilla, principal en aquella época como conexión entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Una época de esplendor en la que el comercio entre España y América pasa, sí o sí, por la capital hispalense.

La Flota de Indias de Su Majestad está a punto de zarpar en un nuevo viaje. Serán muchos los galeones que zarparán de Sevilla cargados de riquezas. Pero algo ocurre. Un hecho macabro que, además, da muy mal presagio. Una mujer ha sido asesinada. Le han arrancado la piel y su rostro y cabellera pelirroja aparecen colgados del mascarón de proa de la Soberbia, el principal de los buques del convoy. Su cabellera rápidamente la identifica como una de las meretrices que trabajan en la Babilonia, el principal burdel de la ciudad.

En la Babilonia trabaja Damiana, una joven de piel oscura amiga de la finada y de una monja que vive en el cercano convento de las carmelitas descalzas, Catalina. Ambas fueron amigas durante su dura infancia y “trabajarán” ahora conjuntamente para intentar averiguar quién mató a la prostituta.

“La Babilonia, 1580” es una novela de ambientación histórica y también una novela de aventuras con un punto de misterio bastante acusado. Hay una base real en la historia y un gran trabajo de documentación tras ella. Susana se ha empapado de la Sevilla de la época y la describe muy bien. Parece como si estuviéramos paseando por sus calles, oliendo sus olores, comiendo sus viandas. Conociendo a todos los que por allí pasean, nobles de alta cuna, nobles arruinados pero con título, burgueses con mucho dinero pero sin título, prostitutas, comerciantes, marineros y demás. El fresco que hace de la Sevilla de la época, una ciudad populosa llena de gente, cuna del comercio con las Indias es realmente impresionante. Además, la prosa de Susana me ha parecido muy visual por lo que no me ha resultado difícil “ver” en mi cabeza las escenas que con tanto tino describe.

Como amante de la novela histórica me ha gustado mucho toda esta parte, esa magnífica ambientación. Y como amante de la novela negra he disfrutado todo lo relacionado con los crímenes, la “investigación” que lleva a cabo Damiana y todo lo con ello relacionado. Por si fuera poco, también es una novela de aventuras con viaje marítimo incluido. Con estos mimbres, es imposible aburrirse. Además, la autora dota a la historia de mucho ritmo que hace que tengas que seguir leyendo y leyendo hasta llegar al final (del que luego hablaré).

En la novela hay bastantes personajes y entre ellos destaca claramente Damiana, sin duda mi preferido. Es una chica joven, prostituta desde hace años. Despierta e inteligente, su difícil infancia le ha hecho espabilar. A su lado tenemos a Catalina, amiga de su infancia y actualmente monja de clausura. Sin duda, una peculiar pareja investigadora. Estos dos personajes son los mejor dibujados de la novela aunque hay unos cuantos que les acompañan y que también tienen bastante definición. Otros, en cambio, tienen un papel bastante secundario y apenas aparecen esbozados; no obstante, es fácil identificarlos y no confundir unos con otros pues cada uno tiene su propio papel, carácter y personalidad.

Además de esta trama principal hay otra especie de subtrama, muy secundaria al principio aunque luego se nos desvela su razón de ser. Esa trama ocurre tres siglos antes y aparece escrita en cursiva por lo que es fácil identificarla (aunque, por el tenor de la historia y los personajes, era imposible confundirlas). A mí esa trama me tuvo totalmente descolocada durante casi toda la novela. Al principio pensé que era un cuento, o una especie de leyenda. No podía ver por qué aparecían de vez en cuando unos capítulos cortos en cursiva que no parecían tener ninguna conexión con la trama principal. Obviamente, finalmente acabaremos comprendiendo su razón de ser.

Y hablemos del final que, por lo que he ido viendo, es el caballo de batalla de muchos reseñistas. Como antes de empezar a leer el libro ya había leído unas cuantas reseñas y comentarios sobre él, sabía que me esperaba un final abierto. No os voy a engañar: no me gustan los finales abiertos. A veces no me gustan nada de nada y me enfadan bastante pues me da la impresión de que el autor no ha sabido cómo terminar la novela y deja ese trabajo al lector. Otras me disgustan menos; no me convencen del todo pero al menos no me enfadan. Supongo que depende de lo abierto que sea el final. En este caso, ha sido lo segundo. Quizás porque ya sabía que me iba a encontrar un final abierto, no me ha decepcionado tanto. Es cierto que se intuye lo que les pasa a los personajes principales (aunque no se descarta un “ah, pues no, resulta que uno…”) pero a mí me gusta que me lo digan claramente. Hay cosas que se han quedado sin explicar del todo. Es cierto que a lo principal sí se da respuesta pero creo que a la novela le faltan algunas páginas para dejar todo más atado. Hay otro personajillo, muy secundario, que parece que podría dar para una continuación (o un spin off más bien) pero, por lo que he leído en alguna parte, no está prevista una continuación así que parece que Susana escribió esta novela pensando que sería única e independiente. Eso sí, deja la puerta abierta para retomar la historia si así lo desea.

Conclusión final


“La Babilonia, 1580” es una novela histórica, de aventuras y de misterio muy bien escenificada y con un gran trabajo de documentación detrás. Me ha gustado mucho la historia y la forma de escribir de Susana, siendo el final abierto lo que menos me ha convencido.

Si os ha gustado mi reseña podéis haceros con el libro a través de los siguientes enlaces:


6 comentarios:

  1. Hola, este año me he estrenado con la autora y Progenie, el primero de la serie de Camino Vargas y este lo tengo también en lista, que me gusta la novela histórica y de aventuras; lo único que me echa para atrás es ese final abierto, que no gusta. Besos.

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  2. Lo del final abierto es lo que me echa para atrás. Por lo demás, tiene muy buena pinta.
    Besotes!!!

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  3. Lo tengo muy apuntado, me llama mucho la atencion. A ver cuando le puedo dar una oportunidad. Me alegro que te haya gustado.

    Saludos

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  4. Este no me atrae mucho, quizá probaría con su anterior trilogía ^^

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  5. Aunque me gusta lo que leí en las reseñas sobre esta novela, no me convence que el final quede tan abierto. Me sorprende que la autora lo deje así para que el lector saque sus propias conclusiones. Esperaba que tuviera una continuación, pero veo que no. Besos.

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  6. Tengo esta escritora pendiente, espero leer todo de ella. Y bueno, a mí tampoco me gustan los finales abiertos. Besos!

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