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martes, 20 de junio de 2023

“El bosque en silencio “ – Mónica Subietas



Hoy os traigo la reseña de un libro que entra por los ojos gracias a su atractiva portada y a su sugerente título y sinopsis: “El bosque en silencio”.

Éstas son mis impresiones

Ficha técnica


Editorial: Roca
Páginas: 320
ISBN: 9788419449351

Sinopsis

Suiza, 1942. En plena Segunda Guerra Mundial, el Gobierno Federal decide cerrar la frontera a los refugiados. Hermann Messmer ayuda a un judío a entrar ilegalmente en el país, aunque poco después el hombre desaparece en la espesura del bosque.

Setenta años más tarde Max Müller, un famoso pintor, yace inconsciente en su estudio de Zúrich. Le han disparado con una pistola de clavos. Unos meses antes Gottfried Messmer, el hijo de Hermann, recibe el legado de su padre: un bastón y una carta lacrada, depositados en una caja de seguridad de un banco suizo. El bastón esconde un lienzo valioso, Waldinneres, y la carta, escrita por Hermann, insta a Gottfried a encontrar a su dueño legítimo.

La búsqueda llevará a Gottfried a indagar en la vida de su padre, a quien apenas conoció, y lo que va a encontrar en el pasado le llevará a cuestionarse su presente y su futuro. ¿Cómo llegó el cuadro a manos de Hermann? ¿Dónde está el dueño del lienzo? ¿Qué sabe Max Müller?

El bosque en silencio es una historia conmovedora; una trama de suspense que flirtea con el tráfico de arte expoliado y el verdadero origen del secreto bancario; una novela que habla de lealtad y traición, de amistad y de amor, de tiempos oscuros y días felices.

Impresiones

La novela comienza en Suiza, año 1942. Suiza fue un país neutral durante la Segunda Guerra Mundial pero en un determinado momento se decidió cerrar la frontera a los refugiados judíos que huían de Alemania y los países ocupados. Hermann Messmer es un suizo que ayuda a un judío a entrar (ilegalmente) en el país. Este resulta herido en una pierna y Hermann le deja apoyado en un árbol para ir en busca de ayuda. Cuando vuelve, el judío ha desaparecido.

En la actualidad, el hijo de Messmer, Gottfried, recibe una llamada de un banco suizo. Le conminan a ir a la sucursal y hacerse cargo de una caja fuerte que contrató su padre hace muchísimos años. A Gottfried le extraña mucho pues su padre fue un hombre pobre, nada más lejos de su realidad la idea de abrir una caja fuerte en un banco suizo, tampoco el dejarle nada valioso en herencia. Pero va y en la caja encuentra una herencia sorprendente: un objeto y una carta en la que su padre le pide que encuentre al propietario del objeto o a sus descendientes y se lo devuelva.

La novela comienza muy bien. A mí me encantan las historias situadas en la Segunda Guerra Mundial y ese inicio con un suizo ayudando a huir a un judío alemán me resultó muy interesante. También cuando pocas páginas después nos trasladamos a la actualidad y conocemos todo lo relativo a la caja de seguridad y al objeto y a la carta allí guardados. Esto nos introduce en un tema sumamente interesante: el expolio de obras de arte durante la Segunda Guerra Mundial. No es la primera ni la segunda novela que leo con este tema de base y la verdad es que me fascina. A saber cuántas obras de arte robadas o expoliadas a los judíos o simplemente perdidas están aún por ahí, perdidas o en manos privadas.

La trama me ha parecido muy buena. Tanto la parte situada en el pasado como su desarrollo en la actualidad. Me ha parecido una idea original y muy interesante. Además, se adereza con cuestiones personales y un halo de intriga en el que no falta una muerte que le dota de mayor interés si cabe. Pero sí le tengo que poner un “pero” y es que es mucha trama para tan pocas páginas: dicho de otro modo, se me ha quedado un poco corta. Dicen que lo bueno si breve es dos veces bueno y solemos muchas veces decir los reseñadores que más le hubiese valido al autor meter un poco la tijera. En este caso me ha pasado todo lo contrario: creo que había trama para el doble de páginas e incluso más. Yo hubiera ampliado la novela profundizando en todas las tramas y subtramas así como en los personajes y creo que hubiese quedado un novelón, con mayúsculas. Como está me ha gustado: es un libro muy entretenido que se devora sin darte cuenta pero ya os digo que la historia daba para más y que me he quedado con ganas de más. Eso también es bueno, ¿no? Lo peor que se puede decir de un libro es que te ha aburrido, que se te ha hecho largo o pesado; sin duda, no es el caso de este.

El escenario en esa Suiza neutral durante la guerra es interesante; sobre todo porque da juego en la actualidad con la famosa banca suiza, el secreto bancario y las no menos famosas cajas de seguridad. Los personajes son también muy interesantes. Especialmente me ha gustado un hombre mayor que encarga buscar algo… El tema del arte y la obra perdida de Gustav Klimt que está en la base de la historia ya os digo que es sumamente interesante. Por lo demás, Mónica Subietas escribe bien. Con un estilo muy visual, hay escenas que realmente se ven en la imaginación mientras nos las va contando, con mucho diálogo y bastante ritmo, la novela se lee sin casi darte cuenta

Conclusión final

Interesante esta primera novela de Mónica Subietas que, por lo que tengo entendido, ha tenido mucho éxito en Alemania y que espero repita en nuestro país. Una trama interesante que se lee con mucho gusto

 1/2

Si os ha gustado mi reseña podéis haceros con el libro a través de lo siguientes enlaces:



5 comentarios:

  1. Fichada para cuando me apetezca alguna de este estilo.
    Besitos.

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  2. Buena pinta tiene. No me importaría leerla si se cruza en mi camino.
    Besotes!!

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  3. Hola, aunque no me gustan las historias desarrolladas en la II Guerra Mundial si me parece interesante todo lo que tiene que ver con los expolios de obras de arte. Lo tendré en cuenta. Besos.

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  4. Por ahora lo voy a dejar pasar que me llaman otros mas la atencion.

    Saludos

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  5. Veo que sigues con la misma temática, jejeje. Me produce curiosidad, aunque no ansiedad por leerla. Un respiro no viene mal.
    Besos

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