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jueves, 11 de mayo de 2023

“La sospecha eterna “ – Pablo Alaña



Hoy os traigo la reseña de una novela que , además de haber resultado ganadora en el último Premio Valencia Nova de narrativa en castellano, venía avalada por reseñas muy positivas. Por la temática, tenía todos los mimbres para gustarme y así ha sido.

Éstas son mis impresiones

Ficha técnica

Editorial: Versátil
Páginas: 360
ISBN: 978-84-18883-38-5

Sinopsis

Santander, 13 de noviembre de 2019.

Nada más iniciar su jornada laboral, la abogada penalista Clara Caballero recibe una noticia perturbadora: su amiga Irene, una dulce profesora universitaria, ha sido detenida en el pueblo cántabro de Comillas. Es la única sospechosa del asesinato de un hombre al que nadie parece conocer.

Convencida de que se trata de un error, Clara asume su defensa. Sin embargo, su confianza no tarda en desvanecerse cuando descubre que el marido de Irene la sorprendió en el jardín del domicilio familiar arrodillada junto al cadáver y empuñando el arma del crimen. La situación se complica todavía más cuando advierte que el asunto podría estar relacionado con la muerte violenta de la anterior pareja de Irene hace casi seis años, un caso que no se consiguió resolver. A partir de ese momento, Clara no podrá evitar preguntarse quién es realmente Irene.

Atenazada por las circunstancias, deberá investigar por su cuenta para averiguar la verdad. Ya no se trata de defender a su amiga, sino de encontrar al responsable de los asesinatos.

Una novela ambientada en un entorno en el que las apariencias son, a menudo, más importantes que la realidad.

Impresiones

Un hombre sorprende a su mujer en el jardín del chalet que comparten con las manos encima del cadáver ensangrentado de un hombre. Horrorizado llama a la policía y esta se lleva a la mujer, Irene. Se inicia una investigación para determinar quién es el fallecido y para encontrar pruebas que avalen lo evidente: que Irene le ha asesinado.

Irene llama a su amiga Clara Caballero, abogada penalista en un prestigioso bufete de Santander. Es cierto que el bufete no está especializado en delitos de sangre sino en delitos de tipo económico, más “limpios”, pero recibe el permiso de los dos socios para hacerse cargo del caso. A Clara le asaltan las dudas: Irene es una amiga relativamente reciente y su aspecto y circunstancias no hacen pensar que pueda ser una asesina. Es una mujer felizmente casada con un niño pequeño, profesora de idiomas en la Universidad de Comillas, dulce, menuda…, nada apunta a que pueda haber asesinado a sangre fría a un hombre. Pero lo que no sabe Clara es que hace años Irene fue acusada de haber matado a su por entonces pareja, el mismo día que rompió con él. No se encontraron pruebas y las diligencias fueron archivadas por no poder formularse acusación contra ella. Pero el caso sigue abierto, no se ha encontrado un culpable y mucha gente sigue sospechando de Irene. Aún así, Clara se hace cargo del caso y, a solicitud de Irene, no solo va a defenderla sino que, junto a su ayudante Tomás, va a intentar averiguar quién es el culpable.

“La sospecha eterna” es una novela de intriga con un aspecto muy “jurídico”, como a mí me gusta. El autor sabe de lo que habla y eso se nota. El hecho de que los investigadores no sean policías, ni detectives, ni periodistas (investigadores típicos en la novela negra) sino dos abogados ha hecho que a mí me resulte mucho más interesante (al fin y al cabo, como se suele decir, la cabra tira al monte y a mí -por estudios y profesión- las novelas jurídicas siempre me han llamado mucho la atención). Pablo Alaña nos muestra la parte más jurídica de una investigación por delito. Junto a Clara asistiremos a las diligencias judiciales típicas en estos casos como la declaración de la investigada o de los testigos. Veremos cuál es el papel real del abogado defensor, del fiscal, del abogado acusador y del juez. Cómo se organizan, dónde se desarrollan estas actividades (me ha resultado curioso que en Cantabria se realicen en el despacho de Su Señoría puesto que en mi Comunidad tenemos una sala multiusos disponible para estos menesteres), etc. Algunas novelas de este tipo están como muy “americanizadas”, son un poco de película. Pablo demuestra que el sistema procesal español descrito como es en realidad también da juego para una novela.

Me han gustado mucho los personajes. Irene es la persona que menos podrías imaginarte cometiendo un asesinato. Y más un asesinato de este tipo, de sangre. Un envenenamiento quizás, encargar a alguien el crimen puede ser, pero ella misma empuñar un cuchillo como que no. Sin embargo, todos los indicios apuntan hacia ella: tuvo oportunidad y, cuando se descubre la identidad del fallecido, también móvil. Además, no hay ninguna otra persona que parezca mínimamente sospechosa. A la propia Clara, su defensora por encargo y por amistad, le asaltan ocasionalmente las dudas.

Me ha gustado que Clara y Tomás tengan que investigar dos asesinatos, el actual y el que ocurrió hace años del que también fue acusada Irene. El autor plantea la difícil situación de quien es investigado por un delito y queda libre pero no porque se demuestre su inocencia (más bien la culpabilidad de otra persona) sino porque no hay pruebas suficientes para declararle culpable. Siempre quedarán las dudas y el estigma social resulta típico en estos casos. Más en una localidad pequeña como es Comillas.

La ambientación en Comillas también es un punto a favor de la novela. Sin extenderse en descripciones de escenarios, Pablo Alaña ofrece los puntos justos para situarnos en la preciosa localidad cántabra y nos da un paseo por sus edificios más representativos. Para los que conocemos el lugar es un punto a favor; los que no, me imagino que os hará surgir el deseo de ir a conocerlo, cosa que os recomiendo porque todo Cantabria es preciosa pero Comillas es una de sus joyas más resplandecientes.

La novela se estructura en cuarenta y un capítulos numerados pero no titulados de corta extensión. La historia comienza el día 13 de noviembre de 2019 y termina el 12 de diciembre. Un mes entero hasta que se resuelve todo. Es la propia Clara quien nos cuenta la historia en primera persona asumiendo, así, el papel de protagonista-narradora. En la novela se combinan acertadamente la narración y el diálogo y la lectura resulta ágil, sencilla y entretenida en todo momento.

He estado dudando a lo largo de toda la novela. No pude sin embargo anticipar el final, en absoluto: me dejó con los ojos abiertos como platos y, sin embargo, una vez pensado todo con cuidado, me di cuenta de que el autor había ido dejando pequeñas pistas. Muy pequeñas, eso sí, pero ahí estaba la posibilidad que no supe ver.

Conclusión final

He disfrutado mucho con “La sospecha eterna”. Una novela de intriga muy “jurídica” que me ha sorprendido mucho. Os la recomiendo.



Si os ha gustado mi reseña podéis haceros con el libro a través de los siguientes enlaces:


13 comentarios:

  1. Pues a mi también me va a gustar. Ahora estoy con "Belleza roja", la primera de la saga Abad y Barroso.
    Besitos.

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    Respuestas
    1. Me gusta mucho esa serie. En breve leeré el tercero

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  2. Esta novela también es de las que a mi me gustan. Queda apuntada. Besos.

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  3. Creo qeu me gustaría pero ahora mismo tengo tanto pendiente que, por ahora, la voy a dejar pasar.
    Besotes!!!

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  4. Ya sabes que no me puedo resistir al género. Aún así, no me atrae lo suficiente como para hacerme ahora mismo con él ^^

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  5. Apuntada queda, seguro que me gustará. Un beso

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  6. En esta ocasion lo voy a dejar pasar.

    Saludos

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  7. Me gustaban mucho los thriller jurídicos, hace tiempo que no los toco, así que no le diría que no, porque lo que cuentas atrae. Besos

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