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viernes, 21 de mayo de 2021

"No oigo a los niños jugar" - Mónica Rouanet



He leído las dos anteriores novelas de esta autora, “Donde las calles no tienen nombre” y “Despiértame cuando acabe septiembre” así que cuando Roca anunció que publicaba su nueva novela, con un título tan sugerente como el que lleva, no me lo pensé.

Éstas son mis impresiones

Ficha técnica

Editorial: Roca
Páginas: 317
ISBN: 9788418417283

Sinopsis

Tras un grave accidente de coche, Alma, una joven de 17 años, sufre un shock postraumático y es ingresada en una clínica psiquiátrica ubicada en un antiguo edificio rehabilitado. Allí convive con otros internos y sus patologías y se cruza con unos niños a los que solo ella puede ver. Poco a poco, la historia del edificio y sus antiguos ocupantes se enreda con la realidad de Alma y la lleva a desentrañar oscuros secretos encerrados durante años entre las paredes de la enorme casona y en su propia mente.

Impresiones

Alma, una joven de diecisiete años, estuvo implicada en un gravísimo accidente de tráfico junto a sus padres y hermana. Los hechos la han dejado tocada y su médico decide ingresarla en una clínica psiquiátrica para ser tratada y recuperar su psique dañada. La clínica está ubicada en un edificio antiguo que hace varias décadas fue un colegio para niños sordos.

Alma tendrá que aprender a convivir con el resto de los habitantes de la clínica, adolescentes como ella. Y también con unos niños más pequeños que sólo ella puede ver.

La novela se estructura en dos tramas, íntimamente relacionadas, que se entrecruzan continuamente. Por un lado tenemos a Alma y su historia: qué le pasó para haber sido ingresada en la clínica, su tratamiento, sus relaciones con los demás internos y las historias personales de éstos (especialmente con los más mayores, como ella, con los que entabla una relación que podríamos denominar de amistad). Por otro lado tenemos la historia del colegio para sordos en la que conoceremos a unos pocos niños pequeños y a la mujer que los cuidaba.

La novela se estructura en capítulos cortos en los que se van alternando las dos historias, la del presente de Alma y la del pasado de los niños sordos. En ambos casos es un narrador en primera persona quien nos va contando lo que pasa o pasó: Alma en la historia del presente y un niño sordo en la del pasado. Ambos “hablan” con un lenguaje sencillo y llano, adecuado a la edad de los narradores. Las dos historias van avanzando a la par, como mundos paralelos y sólo se mezclan en contadas ocasiones y a través de Alma que sirve como puente de unión.

Una de las cosas que más me han gustado ha sido la ambientación. Me ha gustado esa clínica psiquiátrica que yo me he imaginado como un edificio de piedra, enorme y aislado, rodeado de vegetación. Un edificio cuyas dos plantas más altas están cerradas, dedicándose a las labores clínicas solo los pisos inferiores. A pesar de que las cosas ocurren a la luz del día en su mayor parte, a mí me ha parecido verlo todo a través de un velo de oscuridad que me ha intrigado y mantenido en tensión. Es cierto que, a pesar de ser una novela de intriga, no es difícil averiguar por dónde van los tiros pero eso no impide que la tensión narrativa se mantenga, en este caso de la mano del querer saber cómo pasó y cómo va a terminar todo.

Otra de las cosas que más me han gustado junto a la ambientación es la ternura que lo impregna todo. Me ha parecido una historia tierna y sentida, narrada con mucha sensibilidad. La parte del pasado, la de los niños sordos, me ha dado muchísima ternura. No es un secreto que me encantan las novelas protagonizadas por niños (y animales), me resultan tiernas y entrañables. Encima estos niños, alejados de sus familias, sordos los pobres, me han tocado el corazón. Más que los del presente que, al ser adolescentes, tienen sus más y sus menos. Alma sí que me ha llegado pues la pobre ha pasado cosas horribles. Los otros también, incluso los que resultan menos atractivos porque, en el fondo, cuando conoces todo lo que llevan en su mochila, no puedes evitar sentir pena por ellos.

Mónica escribe bien y lo vuelve a demostrar en esta novela. “No oigo a los niños jugar” es una novela bonita, con una historia que me ha llegado, bien narrada, bien estructurada y con un bonito final. No es un thriller vertiginoso pero sí intrigante, dulce y conmovedor. A mí me ha convencido

Conclusión final


He disfrutado mucho con esta novela. Creo que es la que más me ha gustado de las tres que he leído de Mónica y no dudo en recomendárosla.



Si os ha gustado podéis adquirirlo a través de los siguientes enlaces:


15 comentarios:

  1. Caray, ultimamente se estan publicando excelentes novelas de autores cercanos desde Roca Editorial. No conozco a la autora ni su obra, y ultimamente tengo tal paquetón para leer, que no sé yo si le podré hacer un hueco, pero nunca se sabe. Las buenas reseñas dan para ir haciendo sitio a las buenas novelas. Besos

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  2. Me flipa. Es que me gustan ambas tramas y sobre todo el escenario, es que es irresistible. Si además me lo cuentan bonito y buen final, más ganas todavía.
    Besos

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  3. Tiene muy pero que muy buena pinta.
    Besotes!!!

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  4. Indudablemente la iba a leer de todas maneras, pero después de leerte es que no me queda ninguna duda, sabes cómo clavar el aguijón de la curiosidad, pajaruela.

    Besitos 💋💋💋

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  5. Lo tengo pendiente y será una de mis próximas lecturas. Un beso

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  6. ¡Hola! Sin duda que es un libro muy interesante. Me llama la atención conocer esa trama.
    Besos ♥

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  7. Hola! He visto un par de reseñas de este libro y lo cierto es que pinta estupendo así que espero leerlo pronto. Me alegra que a ti también te haya gustado. Gracias por tu reseña.

    Un saludo!

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  8. Hola, estoy leyendo muy buenas reseñas de esta novela y la verdad es que tiene una pinta estupenda. Besos.

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  9. Ya he leído alguna reseña de este libro y a mí, los psiquiátricos me chiflán, así que no me importaría leerlo. Sé que lo disfrutaría. Besos

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  10. En esta ocasión no coincidimos, salvo en el hecho de que Mónica escribe muy bien. Por lo demás ni me ha intrigado porque todo está claro desde el principio, ni me ha emocionado, los personajes me han resultado totalmente ajenos.
    Besos.

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  11. En esta ocasión tenemos opiniones opuestas respecto a esta novela. Mi preferida de esta sutora es Donde las calles no tienen nombre.
    Besos

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  12. Pues coincidimos en impresiones. A mí también me ha gustado mucho la ambientación y más la historia del pasado.
    Besos

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  13. Creo que es la tercera reseña que leo hoy de esta novela, me dejáis con más ganas cada vez jajaj
    Pinta genial.

    Besotes

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